Daniel González, Melanie Díaz, Adriana Díaz y Brian Afanador en ruta a la semifinal. (semisquare-x3)
Daniel González, Melanie Díaz, Adriana Díaz y Brian Afanador en ruta a la semifinal. (André Kang)

Barranquilla, Colombia – Un copo boricua fue lo que ocurrió este domingo en la noche en el centro de eventos Puerta de Oro cuando las duplas de tenis de mesa en la modalidad de dobles mixtos se enfrentaron en la final por la medalla de oro.

Ante un salón en el que un grupo de boricuas veía el partido con los ánimos calmados después de celebrar con ardor los puntos que produjeron los atletas nacionales en sus partidos semifinales, Adriana Díaz y Brian Afanador se enfrentaron ante Melanie Díaz y Daniel González.

El desenlace favoreció por 3-2 a Adriana y a Brian que se quedaron con el oro, mientras Melanie y Daniel con la plata. Hasta el momento, los tenismesistas han acumulado dos preseas doradas y dos de plata.

“Me siento muy orgulloso no solo porque ganamos sino porque en esa mesa solo había una familia y un país. Lo dimos todos por Puerto Rico”, declaró Brian.

“Yo me siento bien contento. Me siento increíblemente dichoso de ver a mis dos hijas y a mi sobrino Brian en una final. A Danielito lo vi desde pequeño. Esto es un verdadero sueño. Todo el trabajo y sacrificio de tantos años ha rendido frutos”, expresó el entrenador de la selección nacional femenina, Bladimir Díaz, quien salió para ver el partido desde las gradas, aunque reconoció que no le gustaba ver a sus hijas enfrentándose.

Por su parte, Melanie y Daniel puntualizaron que, aunque jugaron entre familia, nadie regaló este juego.

“Aquí jugamos. Aquí se jugó”, enfatizó Melanie luego de terminado el partido. A su lado estaba Daniel, coincidió con su compañera de equipo.

“Ellos fueron mejor que nosotros en esta ocasión, así que felicidades para ellos”, agregó Daniel.

Aunque en un principio se pensó que esta era la primera vez que Puerto Rico llevaba competidores de deportes como este a una final en unos Centroamericanos, el historiador deportivo Carlos Uriarte aclaró que hay un precedente. Esto fue en los Juegos de Santiago 1986, cuando las tenistas Crissy González y Marilda Juliá se enfrentaron en la final. En ese momento, González se quedó con el oro y Juliá con la plata.

Un asunto familiar

Al preguntarle a Melanie si podía dejar de pensar que Adriana era su hermana cuando se enfrentaban, la joven dijo que, aunque lo intentaba, era difícil.

“A la verdad que siempre es duro. Yo siempre intento sacar de mi mente que es mi hermana, pero es duro, siempre está presente”, dijo.

Hay que destacar que además de los lazos de las dos tenismesistas, las chicas son primas de Brian, quien -a su vez- es hijo de Eladio Afanador, el técnico de la Selección masculina de tenis de mesa. Por si fuera poco, el árbitro de mesa del partido final, Daniel González, es el papá de Daniel.


💬Ver 0 comentarios