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La medida de aumentar a cuatro las refuerzos para la temporada 2018 podría ser una medida para competir con el dominio de las Criollas de Caguas, quienes han ganado cuatro campeonatos al hilo. (Juan Luis Martínez Pérez)

La Junta de Apoderados de la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF) aprobó el sábado dos medidas controversiales que causaron una división entre atletas y directivos.

La primera fue el aprobar la creación de un comité para estudiar la posibilidad de separar la LVSF de la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV) a modo de operar como un ente independiente. Del lado de los apoderados, el comité estaría compuesto por William López (Carolina), Fernando Toledo (Humacao) y Francisco Ramos (Caguas), con la asesoría legal de Carlos Villa.

La otra medida aprobada fue el permitirle a los equipos contratar hasta cuatro refuerzos para la temporada 2018 y dejar en siete el número de reservas, eliminando las reservas especiales y estudiantiles. 

San Juan fue representado, mediante proxy, por Toledo, y las Leonas de Ponce tuvieron presente a su nuevo gerente general, Julio Gabriel Acevedo, quien fue removido del proceso mediante moción sometida y secundada por múltiples apoderados por entender que existe un conflicto de interés al Acevedo ser esposo de la acomodadora de las Capitalinas de San Juan, Mariana Thon. Las jugadoras, al no contar con una Asociación, no tuvieron representación en la reunión. Pero, técnicamente, ambas medidas fueron aprobadas de manera unánime.

“Las ventajas de tener una liga independiente son varias: nos permite negociar los acuerdos con auspiciadores y nosotros decidiríamos cómo correr el torneo, desarrollar el deporte de manera sustentable, que es lo que estamos buscando, y que la FPV se encarga de las categorías menores y los equipos nacionales. Diría que el 80 por ciento de los equipos pierden dinero en la liga. La inherencia de la Federación se limitaría a los avales, que es lo que más nosotros queremos”, dijo Ramos.

No es una idea nueva

El tema de la separación de la LVSF no es nuevo, pues Ramos, en femenino, y Miguel Orlando González (masculino) llevaban años buscando el apoyo del resto de los apoderados para lograr el cambio.

Precisamente, durante sus años como apoderado, el presidente de la FPV, César Trabanco, dijo que apoyó la idea de separar la liga de las operaciones de la FPV y entiende que puede funcionar. Sin embargo, el galeno de profesión dijo que, primero, la Junta tiene que entregar una carta firmada por todos los apoderados solicitando la separación y luego se tendría que enmendar la Constitución y Reglamento que, actualmente, no contempla ni detalla un mecanismo para independizar un torneo nacional.

"Ellos solicitaron la formación de un comité y se hará el proceso, pero esto no va a ocurrir de la noche a la mañana y va a tomar tiempo. La carta formal tiene que estar firmada por todos los apoderados, pues la votación fue unánime por parte de los que estaban, pero siento que dos o tres de los que estaban allí posiblemente no firmen la carta. Lo primero que hay que hacer es enmendar la Constitución y después, con mucho gusto, el comité federativo trabajará con eso, si es el deseo de la Junta, siempre y cuando se salvaguarden unas situaciones que hay que respetar y se lleguen a acuerdos sobre avales y los requisitos de ambos lados", enfatizó Trabanco.

El galeno dijo que, a su entender, la Junta revivió la idea de separar la liga de la FPV por varias enmiendas de su autoría que sometió que y no fueron del agrado de los apoderados.

"Una de las enmiendas de mi autoría, que más molestaron, fue el añadir a dos personas del interés público a la Junta, y la otra fue la de expandir la participación con voz y voto de otros sectores del voleibol como los atletas, los estadísticos y oficiales de mesa, árbitros, entrenadores y los clubes. Yo estaba claro que esas enmiendas, posiblemente, no pasarían. Pero eso fue lo que dio a lugar, entre otras situaciones, la no aprobación de la mayoría de los apoderados, principalmente de la liga femenina, y revive lo de la separación"

Medida perjudicial para las jugadoras nativas

En cuanto a la aprobación de un máximo de cuatro refuerzos, la razón es que la Junta entiende que les saldría más barato contratar a cuatro importadas recién egresadas del torneo colegial de la NCAA que pagar los salarios de las jugadoras nativas, en especial las que ya están establecidas y con experiencia en la Selección.

Trabanco reconoció que aumentar las importadas a cuatro es perjudicial para las jugadoras nativas.

“En lo personal entiendo que eso atenta en contra del desarrollo de las jugadoras nativas, pero es una votación de los apoderados. Tengo que hacer la salvedad de que Ramos se abstuvo de esa votación. Bajas las reservas a siete, traes cuatro refuerzos y el efecto positivo de competitividad se pierde, en mi opinión. Trajeron unos puntos de que el costo sería menor que firmar a muchas de las nativas, y se los respeto. Si todos los equipos traen cuatro refuerzos, tendríamos a muy pocas nativas en cancha. Llevan esta decisión ya casi tomada y ya hay apoderados diciendo que no querían eso, pero lo aprobaron”, sostuvo Trabanco.

Trabanco dijo que le presentó a la Junta el caso de la liga masculina, quienes modificaron el reglamento de topes salariales para aliviar la carga económica. Pero el ofrecimiento de crear un estudio similar para modificar los topes salariales no fue acogido por los apoderados.

"Estamos en la mejor disposición de hacerles ese trabajo a ellos, de establecer un nuevo tope por renglones, pero ellos sometieron un tope de $25,000 (y un tope por equipo de $225,000) y, basado en la situación económica es que ellos traen el punto de que jugar con más refuerzos les resultaría más económico. Yo no voté, y no lo hago en situaciones de las ligas al menos que sea algo que tenga que tomar decisiones más allá. Fue una decisión de los apoderados y respeto la democracia, pero mi opinión es que cuatro refuerzos es un número bastante agresivo. De los que estuvieron allí, no mostraron oposición a aprobar un máximo de cuatro refuerzos", subrayó Trabanco.

Al preguntarle si veía estas aprobaciones como un mecanismo de protesta por parte de la Junta a su gestión como presidente, Trabanco contestó que "es una posibilidad. Estoy aquí para cumplir con un programa de trabajo para echar este deporte hacia adelante. Estamos haciendo lo que entendemos es lo correcto, tanto con las Selecciones y con las categorías menores, y sabíamos que tendríamos tropiezos en el camino, pero estamos prestos para enfrentarlos. Siempre vamos a hablar por el bienestar del voleibol".

Molestia entre las atletas

Entretanto, las reacciones de incredulidad y molestia por parte de las jugadoras de la liga no se hicieron esperar en las distintas redes sociales como Facebook y Twitter.

Glorimar Ortega, acomodadora de las Orientales de Humacao y exjugadora nacional, se mostró sorprendida por la determinación de la Junta de aprobar hasta cuatro refuerzos por equipo.

"En la liga hay múltiples equipos que sostienen deudas, algunas de muchos años atrás, con jugadoras y que todavía no han saldado. Entonces, ¿cómo es posible que equipos como San Juan y Humacao no han pagado porque no tienen dinero y aprueban cuatro refuerzos por equipo? Históricamente ninguno de los apoderados ha respetado el reglamento de tope salarial; en el 99.9 por ciento de los casos es el apoderado el que acepta pagar esos salarios. Yo, Glorimar Ortega, prefiero pagarle $50,000 a una Saraí (Álvarez), a una Karina (Ocasio), a una Shirley Ferrer que a cuatro importadas que me pueden hacer cinco o siete puntos cada una. Mientras, una Saraí o una Karina me hacen entre 25 a 30 puntos y lo han demostrado a lo largo de sus carreras", sostuvo Ortega.

Ortega también rechazó el argumento hecho por varios apoderados que las atletas van a jugar a la Liga Puertorriqueña o a la Liga Copuvo por $75 por partido y entonces piden sumas mayores en la LVSF.

"Nadie nos pidió una opinión, lo que pensábamos o cómo podíamos ayudar para resolver la situación. ¿Por qué los partidos en Copuvo se llenan? Primero, el balance competitivo; en la LVSF no hay balance competitivo pues en los últimos años siempre son los mismos equipos. Entonces aumentan las refuerzos debiéndole a las nativas. Si ellos dicen 'bajos el tope a $20,000 y una sola refuerzo por equipo', pues perfecto, pero vienen y duplican a las refuerzos que, mínimo, son $25,000. En la Puertorriqueña se juegan 14 partidos, pero en la LVSF son 25 juegos y los cuartos de final los jugamos de gratis. En total, en Superior se juega el doble de partidos que en la Puertorriqueña, y en Superior practicas todos los días y tienes que ir al gimnasio obligatoriamente. En la Puertorriqueña practicas de cero a una vez por semana. Si no tienen dinero para pagar, entonces bajen la temporada a 14 juegos, eliminen los cuartos de final, y que se jueguen semifinales y la final, como era antes", enfatizó Ortega.

La veterana colocadora dijo estar de acuerdo con una reducción en el tope salarial, pero a base de por cientos porque "no es lo mismo una jugadora que cobra $3,000 a una jugadora que cobra $40,000. Si dicen 'habrá una reducción de un 20 por ciento para todo el mundo', pues estaría de acuerdo. Pero no me dupliques las refuerzos. Nos estamos organizando para celebrar una conferencia de prensa y dejar saber lo que pensamos y lo que procede".


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