Héctor 'Picky' Soto:
Héctor ‘Picky’ Soto fue homenajeado ayer por familiares, líderes del deporte y otros voleibolistas. En la foto, recibe un cuadro como obsequio. (David Villafañe)

Amnerys Gónzalez recordó el momento en que su esposo, el estelar exjugador de la Selección de voleibol, Héctor ‘Picky’ Soto, le dijo que llegó el momento de retirarse del deporte que practicó desde los 10 años.

“Se acababa de despertar cuando me lo dijo la semana pasada. Él lo llevaba pensando desde hace tiempo, y en ese momento me dijo ‘me retiro’. Le pregunté si estaba seguro, si era una decisión final y firme, y me dijo que sí. Me dio mucho sentimiento y tuve ‘flashbacks’ de todos esos años”, indicó González a El Nuevo Día.

Soto, considerado uno de los mejores voleibolistas de Puerto Rico –sino el mejor– , anunció ayer su retiro como jugador en una conferencia de prensa que se tornó en una celebración de su impresionante trayectoria.

A su lado estuvieron González, sus hijos Camila y Maurizio, sus padres y familiares más cercanos, y muchos de los jugadores que llamó compañeros y contra quienes compitió en la Liga de Voleibol Superior Nacional (LVSM).

“La decisión fue por una combinación de cosas y no te puedo dar una razón en particular. Sí llevaba años considerándolo y la parte física es importante. El año pasado, mientras estuve saludable, rendí como normalmente rindo, pero perder tantos juegos por lesiones e ir a los juegos y escuchar a los fanáticos decirme ‘vine para verte jugar, pero no pudiste ver acción’... pasar otro año así hubiese sido difícil por los fanáticos que han estado ahí todos esos años y que han disfrutado verme jugar”, dijo Soto, quien puso fin a una ilustre carrera de casi 22 años entre la LVSM, la Selección y clubes internacionales.

Una carrera inolvidable

Soto debutó en la LVSM en el 1995 con los Bucaneros de su pueblo de Arroyo con apenas 17 años, en el 1998 pasó a los Caribes de San Sebastián y, al año siguiente, ganó su primer cetro nacional que, hasta el momento, es el único campeonato de los Caribes.

El resto, como dicen es historia: debutó con la Selección Sub-19 en el Mundial celebrado en Caguas y San Juan en 1995 y, ese mismo año dio el salto al sexteto adulto, al que representó hasta el ciclo olímpico que finalizó en el 2016.

De por medio, ayudó a la Selección a ganar tres preseas de oro centroamericanas consecutivas (2002 al 2010), fue el Mejor Anotador del Mundial Japón 2006 y de la Copa del Mundo Japón 2007, fue el abanderado en los Juegos Panamericanos de 2007 y puso el nombre de Puerto Rico en alto en las ligas de Túnez, Bélgica, Italia (A-2 y A1), Japón, Rusia y Corea del Sur.

Cartagena 2006 fue muy especial

De las tres medallas doradas en Centroamericanos, Soto señaló que la de Cartagena de Indias, Colombia, fue sumamente especial porque la ganaron derrotando a un poderoso equipo de Cuba.

“Si tuviera que ponerlo en orden, la victoria contra Cuba fue muy importante para nosotros. Fue un triunfo para aquellos periodistas que escribieron que la victoria en El Salvador (2002) tuvo un asterisco porque Cuba no participó. Demostramos que no fue pura casualidad y fue contra un equipo cubano imponente. Nadie nos hubiese dado la posibilidad de ganar, pero lo logramos de manera contundente, en tres sets”, recordó Soto.

Otro momento que Soto siempre recordará fue el ganar la tercera medalla de oro centroamericana en Mayagüez 2010 y el poder celebrar el triunfo sobre Venezuela con los fanáticos y el pueblo puertorriqueño. Los premios de Mejor Anotador del Mundial y la Copa del Mundo también guardan un espacio especial.

“El honor más grande que tuve como voleibolista fue el vestir la camisa de la Selección y representar a Puerto Rico, el convertirme en un embajador deportivo de Puerto Rico. Creo que cuando esta generación entienda el significado de ponerse ese uniforme entenderán los sacrificios que pasamos y la entrega que hay que tener para alcanzar el éxito”, enfatizó Soto.

A nivel local, el cetro con los Caribes es sumamente especial, no solo por el significado deportivo para San Sebastián y para su carrera, sino que en San Sebastián fue que conoció a su esposa, natural del Pepino.

“Como fanaticada, San Sebastián tiene un lugar muy especial porque fueron siete años de mucho apoyo. Pero si no hubiese jugado allí, sabrá Dios con quién me hubiese casado. Combinando esas cosas, la fanaticada, mi primer campeonato, el primer campeonato del pueblo, el conocer a mi esposa, tengo que decir que la de San Sebastián tiene un lugar muy especial”, enfatizó Soto.

“En 14 años de casados hemos estado de cancha en cancha y ha sido una experiencia muy bonita. De todos sus logros, es bien difícil escoger uno, pero todavía veo los vídeos de Mayagüez 2010 y se me aguan los ojos. Cuando fue el Mejor Anotador en Japón, Camila acababa de nacer y me amanecía viendo los partidos. El verlo lograr esa hazaña fue un momento muy especial”, añadió González.

En cuanto a lo que le depara el futuro, Soto dijo que “siempre estaré ligado al voleibol. Ya en las próximas semanas espero cuadrar algo que tiene que ver con las categorías menores. No necesariamente es dar el salto al lado técnico, aunque es una oportunidad que también estoy considerando”.


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