Los requisitos que impone el lenguaje para próximas asignaciones requieren, además, que se mejore la calidad del cuidado médico. (horizontal-x3)
Los requisitos que impone el lenguaje para próximas asignaciones requieren, además, que se mejore la calidad del cuidado médico. (AP)

WASHINGTON - El liderato republicano de la Cámara de Representantes de Estados Unidos quiere encaminar a partir de hoy una nueva asignación de $1,000 millones en fondos del programa Medicaid, que ayudarían a aplazar, por casi un año, el abismo fiscal en el sistema de salud de Puerto Rico.

La nueva asignación podría utilizarse desde el momento de la aprobación de la medida hasta el cierre del año 2019.

De aprobarse, la legislación permitiría a Puerto Rico posponer hasta principios de 2019 la caída en el precipicio fiscal que amenaza con provocar el fin de los fondos de Medicaid que ha provisto la ley Obamacare.

La propuesta va a añadirse hoy al proyecto de ley que busca reautorizar por cinco años el plan federal de salud infantil (CHIP). Pero los nuevos fondos de Medicaid, en la práctica, darían para cerca de un año, bajo el funcionamiento actual del plan Mi Salud del gobierno de Puerto Rico.

En este momento, debido al fin de los fondos de Obamacare, hay un hueco de cerca de $369 millones -entre abril y junio de 2018- en comparación con el nivel de asignaciones de los últimos años. Si no se otorgan nuevos fondos, el abismo fiscal en el sistema de salud pudiera rondar los $1,200 millones anuales.

La comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quien ha promovido la asignación, pronosticó ayer que la medida será aprobada en comisión y se llevará a votación la semana próxima en el pleno de la Cámara baja federal.

La legislación sería una de las primeras iniciativas del Congreso para reaccionar a la catástrofe que ha causado en Puerto Rico el huracán María.

“Las evaluaciones preliminares de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) indican que la recuperación de Puerto Rico va a ser un proceso largo y arduo”, indicó González, en una carta que le envió ayer al presidente del Comité de Energía y Comercio, Greg Walden, y al portavoz de la minoría demócrata, Frank Pallone.

El cabildero y excongresista republicano Jerry Weller, quien representa a la Asociación de Hospitales, dijo que, aunque la asignación es de corta duración, es importante que se legisle como un aumento en el tope de las asignaciones de Medicaid.

Por ley permanente, Puerto Rico recibe $322 millones anuales en fondos de Medicaid. Pero la llamada ley Obamacare le ha permitido a Puerto Rico recibir hasta $1,200 millones anuales adicionales.

Weller reconoció que González ha presionado con fuerza dentro de la conferencia legislativa a favor de estos fondos.

En la primavera, el Congreso -por encima de la oposición del presidente Donald Trump- aprobó otra asignación de $296 millones en fondos de Medicaid.

Según la comisionada residente, de los $1,000 millones, la Junta de Supervisión Fiscal a cargo de las finanzas públicas de Puerto Rico tiene la llave para frenar o dar paso a $120 millones.

El lenguaje que se aprobaría hoy condiciona $120 millones a que la Junta certifique que el gobierno de Puerto Rico haya reducido el fraude, el gasto innecesario y el abuso del programa Medicaid y que implemente estrategias para reducir gastos “innecesarios, ineficientes o excesivos”.

Los requisitos que impone el lenguaje para próximas asignaciones requieren, además, que se mejore la calidad del cuidado médico.

“Antes de los huracanes, Puerto Rico se estaba enfrentado a un precipicio fiscal empezando en mazo de 2018. Después de los huracanes Irma y María, los gastos del sistema de salud de Puerto Rico se han disparado, exacerbando el abismo (fiscal)”, sostuvo la comisionada, en la carta en que les imploró a los líderes del Comité de Energía y Comercio atender el asunto en el proyecto de ley sobre CHIP, como había sugerido antes el “speaker” Paul Ryan.

Los demócratas han estado presionando a favor de que cualquier asistencia de emergencia incluya resolver el abismo fiscal en los fondos de Medicaid.

En el Senado, el Comité de Finanzas tiene programado llevar a votación hoy miércoles su propia versión sobre la reautorización por cinco años del CHIP.

La legislación original del Senado no incluye fondos adicionales de Medicaid para Puerto Rico, sino los fondos tradicionales de CHIP, que, en este momento, son unos $172 millones anuales y  que también se destinan al plan Mi Salud del gobierno puertorriqueño.

Pero varias fuentes legislativas confían en que el agravamiento de la crisis en la Isla facilite la aprobación de la medida, aunque no con la vigencia de cinco años propuesta para el programa CHIP.

Según fuentes del Senado, hay conversaciones con la Cámara baja en busca de comenzar a armonizar ideas.


💬See 0 comments