Chris Hemsworth (centro) encarna al capitán Mitch Nelson en la cinta que estrena hoy en la isla. (AP) (horizontal-x3)
Chris Hemsworth (centro) encarna al capitán Mitch Nelson en la cinta que estrena hoy en la isla. (AP)

A pesar de que aparenta tener una misión bastante concisa, el filme “12 Strong” socava sus mejores recursos por culpa de una crisis cinematográfica.

La producción de Warner Brothers, que tiene su estreno comercial hoy en los cines de Puerto Rico, se presenta como un drama de la vida real que busca exaltar las virtudes de 12 soldados que justo después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 fueron los primeros en infiltrar territorio enemigo para desmantelar una de las células más peligrosas del movimiento Talibán en Afganistán.

Sin embargo, la mayoría del filme es dirigido como si hubiera sido concebido como un vehículo de estrella para Chris Hemsworth, Michael Shannon y Michael Peña. Eso no sería un problema si el guion se hubiera dado la tarea de desarrollar como personajes a los otros nueve soldados que son interpretados por actores menos conocidos. Para un filme que tiene como propósito resaltar la valentía de estos hombres que por mucho tiempo fueron héroes en el anonimato, concentrarse en dos o tres resulta totalmente contraproducente.

En términos del contexto sociopolítico en el que suceden los eventos que son dramatizados, la película entra un terreno aún menos firme. Dado que “12 Strong” tiene como objetivo resaltar el patriotismo de sus protagonistas, no es del todo problemático que la narrativa del guion sea presentada desde este punto de vista con una dosis mesurada de los valores morales convencionales que existían cuando John Wayne era la estrella masculina más grande de Hollywood. Este es el tipo de película donde los buenos son los que están dispuestos a dejar a sus familias para defender la seguridad de Estados Unidos. Aún así, los guionistas Ted Tally y Peter Craig insisten en darle una historia secundaria al personaje de Hemsworth, el capitán Mitch Nelson, que va totalmente en contra de esto. 

El primer problema con esto es que consume tiempo en pantalla que se pudo haber invertido en desarrollar a cada uno de los soldados titulares más allá de sus acciones o destrezas en el campo de batalla. Lo segundo es que poner al personaje de Hemsworth a aprender lecciones del verdadero significado de ser un guerrero de un político de Afganistán que busca vengar la muerte de su familia ante las manos del movimiento Talibán, simplifica la situación política real de este conflicto que le resta veracidad al filme. 

De la única forma que el filme registra de una forma acertada es como película de acción. A pesar de tener una estructura episódica, el director Nicolai Fuglsig logra que las secuencias de batalla de este filme tengan su propia identidad. Considerando el sacrificio real que los personajes titulares tuvieron que realizar el que esto sea lo único positivo que se puede decir de “12 Strong” lo convierte en un logro de poco impacto.  


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