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El director y guionista Brad Bird se mostró orgulloso del éxito de la segunda entrega de
El director y guionista Brad Bird se mostró orgulloso del éxito de la segunda entrega de "Incredibles". (EFE)

San Francisco, California - “Llevo 14 años paralizado del miedo” bromeó el director y guionista Brad Bird cuando se preguntó por la larga espera por tener una secuela de  “Incredibles”. “Fuera de broma. Siempre hubo algunas ideas flotando en la parte de atrás de mi cabeza desde que estábamos haciendo el primer filme, pero encontrar la historia apropiada para explorarlas fue algo que tomó mucho tiempo porque los que nos motivó fue hacerle justicia a la originalidad de nuestro concepto inicial”.

Y para ser totalmente justo con Bird, no es como si el director hubiera estado cruzado de brazos en un cuarto en Pixar esperando por una chispa de inspiración. Después del éxito de “Incredibles”, el director continuó su relación con Pixar con “Ratatouille”, luego dio el brinco a las producciones ‘live action” dirigiendo a Tom Cruise en “Mission Impossible Ghost Protocol” y trató de generar una franquicia  original para Walt Disney Pictures con el estreno de “Tomorrowland”. Su regreso a la animación se dio “cuando finalmente dimos con los detalles de la trama correctos” para volver a ver a la familia Parr en la pantalla grande. 

Durante un aparte exclusivo con El Nuevo Día durante un día de prensa en las instalaciones de Pixar para promover el filme numero 20 de la compañía, Bird compartió los retos particulares de hacer una secuela cuya trama comienza un minuto después del final del primer filme. 

Mencionaste entre bromas tener miedo de arruinar lo que habían logrado en el primer filme. ¿Como diste con la trama que finalmente le hace justicia a los logros artísticos y creativos de la primera película?

Pues lo más importante fue no pensar en el proyecto de esa forma. Con esta película había dos formas seguras de fracasar. La primera era lanzarnos a hacer una segunda parte inmediatamente después del éxito de la primera, solo porque a la película le fue bien en la taquilla. (Sonriendo) Obviamente eso no pasó. Esta no es una secuela que existe simplemente para seguir generando dinero. A mí lo que me interesa es hacer películas que sigan siendo parte de la conversación y de la cultura popular 100 años después del estreno. La otra forma de fracasar era enfocarme en tratar de satisfacer cualquier otra expectativa que no fuera la mía. El primer filme tuvo un alcance mundial y le habló a una audiencia masiva, Tratar de descifrar que lo que toda esa gente quiere es una misión imposible. Y si a eso se le suma el pensar que fue lo que gustó de la primera y cómo repetirlo, ahí la cosa se pone aún más difícil.

¿Cuál fue la clave para encontrar la  trama de esta secuela?

Concentrarnos en lo que hizo que nuestro concepto fuera distintivo desde el primer momento. Porque 14 años más tarde ha habido docenas y docenas de películas de superhéroes, pero ninguna es como la de nosotros. Porque a mí no me interesa para nada quedar deslumbrado por los poderes de estos personajes. Lo que siempre me interesó fue que los poderes fueran la extensión o el dilema de su dinámica como familia y que siempre estuvieran en un contexto donde esos poderes se tenían que mantener en secreto. Cuando llegamos al final de la producción del primer filme yo sabía que si hacíamos otra película me interesaba tener a Helen como la líder de la misión. También tenía bien claro que si hacíamos otra necesitábamos  explorar los poderes del bebé. Aun así, encontrar la trama de superhéroes y villanos que conectara esas dos cosas de una forma novedosa fue un reto casi imposible y algo que continuó cambiando durante toda la producción de esta película.

¿Siempre supiste que esta segunda parte iba a comenzar a solo minutos del final de la primera?

Sí, porque ver a estos personajes en cualquier otra etapa de sus vidas no funcionaría para nada. Yo jamás quiero ver uno de estos filmes donde vemos a Violet, Dash y Jack Jack de jóvenes adultos y estudiantes de universidad. Porque el paso del tiempo implica que la dinámica entre la familia sería diferente y la dinamita de esta familia es la magia de estas películas. Así que tener todos estos años para pensar en cuál sería la trama de esta secuela implicó tener todo ese tiempo para reafirmar lo que hace que nuestro filme sea distintivo dentro de las películas de superhéroes. Lo que se hizo fue expandir los arquetipos de una familia usando los poderes. Los hombres de esa época representaban fortaleza, por eso Bob tienen fuerza ilimitada. Las mujeres dentro de una familia sufren de tener que lidiar con mil cosas a la misma vez, de ahí surgió la idea de que Helen fuera elástica. Los adolescentes son inseguros y sensibles, eso nos abrió el paso para que Violet tuviera barreras de fuerza y fuera invisible. A los más chicos no se les acaba la batería y eso nos llevó a los poderes de Dash. Y el bebé, pues es la gran interrogante en una familia de a quién se va a parecer. Y en esta película contestamos esa pregunta.    

La jornada del personaje de Helen en esta secuela va muy a la par con la revaluación de los roles de géneros que está sucediendo ahora mismo en la industria del entretenimiento. ¿Fue intencional?

Me encantaría decirte que sí, pero la realidad es que el calendario de un filme animado es bien diferente al de uno tradicional. Para mí tener a Helen fuera de la casa y usando sus poderes fue la progresión natural de ese personaje y como te comenté es una idea que quería explorar desde que estábamos trabando la primera película. Pero para ser justo, de la misma forma que esta película explora la importancia de que una mujer pueda expresarse como profesional en su trabajo y proteger su vida familiar, el filme también crea el espacio para ver cómo Bob se da cuenta lo importante que es dedicarles tiempo a sus hijos. A mí no me gusta entrar en detalles, pero sí estoy claro que esta película muestra que ser padre o ser madre es un acto heroico.


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