Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

El filme explota al máximo la simpatía y el carisma del primer junte en pantalla de Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kalling, Sarah Paulson, Rihanna y Awkafina. (Suministrada) (horizontal-x3)
El filme explota al máximo la simpatía y el carisma del primer junte en pantalla de Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kalling, Sarah Paulson, Rihanna y Awkafina. (Suministrada)

“Ocean’s 8”, que estrena hoy en las salas de cine locales, es la quinta película donde un personaje con el apellido titular organiza un robo de alto riesgo, lo que resulta extremadamente inesperado que el entretenimiento liviano de esta nueva versión logre generar sorpresas genuinas.

Durante la primera sección de la película, el concepto de tener a la hermana de Danny Ocean, personaje que interpretó George Clooney en “Ocean’s 11”, “Ocean’s 12” y “Ocean’s 13”, dirigiendo su propia estafa con un grupo de mujeres funciona con una efectividad predecible.

Afortunadamente, además de presentar el robo más ingenioso y entretenido de esta serie de películas, el guion de Olivia Milch y Gary Ross guarda varios virajes impredecibles para el tercer acto. Esas sorpresas traen una chispa agradable que logran que el público se olvide de muchas de las imperfecciones que se manifiestan al principio del filme.

Mucho antes de llegar a la mejor sección de la historia, el filme explota al máximo la simpatía y el carisma del primer junte en pantalla de Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kalling, Sarah Paulson, Rihanna y Awkafina.

A pesar de que a cada una de ellas les toca interpretar personajes que no se desarrollan y están totalmente esclavizados a las maquinaciones de la trama, “Ocean’s 8 ” no cuenta ni con un solo segundo donde estas talentosas actrices no se estén divirtiendo. Aunque las sorpresas del guion son más que apreciadas, la mejor cualidad del filme es cómo las actrices logran que este ejercicio comercial predecible sea totalmente irresistible.

La historia del filme comienza con Debbie Ocean (Sandra Bullock), la hermana menor del personaje de George Clooney en los filmes anteriores, saliendo de prisión y en menos de cinco minutos rompiendo su palabra de usar su “segunda oportunidad” para tener una vida estable y bajo los parámetros de la ley.

Durante sus seis años tras las rejas, la protagonista ha estado planificando un crimen perfecto que además de dejarla sin problemas financieros también funciona como venganza personal en contra de alguien de su pasado que la traicionó. Para cumplir con este objetivo, Debbie organiza el robo de un collar de diamantes valoradas en más de $150 millones durante la celebración anual del Met Gala en el Museo Metropolitano de Nueva York.

El robo requiere la ayuda de su exsocia (Blanchett), una experta en diamantes (Kalling), una hacker (Rihanna), una ama de casa con instintos criminales (Paulson), una estafadora de las calles (Awkafina) y una diseñadora de modas (Bonham Carter).

El plan elaborado que utiliza los talentos especiales de todas estas mujeres depende del temperamento impredecible de Daphne Keen (Hathaway), la actriz famosa que va a modelar el collar de diamantes en la alfombra roja del concurrido evento.

Independientemente de cuál sea la clasificación correcta para esta película dentro de esta serie (¿Secuela? ¿Spinoff? ¿Reboot?), las comparaciones con las películas anteriores son inevitables. Lo que lleva a la falla más grande de la película. La trama es tan elaborada que casi no hay espacio para desarrollar los personajes principales.

Cada una de las actrices se las ingenia para evocar el pasado que se queda sin explorar de sus personajes. Eso no quita que en los otros filmes los guiones se dieran la tarea de incluir escenas para dar información sobre los personajes de Clooney, Pitt o Damon fuera de su función dentro del robo. Es tributo al talento de Bullock, Blanchett y Paulson que la idea de un filme que explore su pasado criminal no resulta para nada ofensiva.

Bullock y Blanchett en particular no tienen que emular la dinámica entre Clooney y Pitt para convencernos de que ahora en adelante tienen que trabajar juntas siempre. Aun así, la que se roba todas las escenas del filme es Anne Hathaway, quien explota todas las posibilidades cómicas de interpretar a una estrella de cine insegura y vanidosa.

“Ocean’s 8” claramente es un síntoma del cine comercial actual. La película hubiera funcionado igual con otro título y sin algunas de las referencias directas a las anteriores Aun así, Bullock y compañía logran que no podamos descartar esta nueva estafa dentro del “universo cinematográfico de la familia Ocean”.


💬Ver 0 comentarios