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En la medida que sigue ascendiendo en la meca del cine, el joven actor asegura que mantiene más presente sus orígenes en el pueblo de Aguas Buenas, en un ambiente de limitaciones económicas y sociales que parecía prohibirle soñar. (Luis R. Vidal)

Solo 20 horas transcurrieron entre ser el líder de una ganga de maleantes y convertirse en el confidente de la reina María de Escocia.

Viajó de México a Londres en un abrir y cerrar de ojos, si consideramos que tuvo tiempo para el sueño de un avión a otro.

La vida del actor puertorriqueño Ismael Cruz Córdova volvió a tomar otro giro al llegar a sus manos los guiones de dos películas que, además de probarlo y elevarlo en sus capacidades histriónicas, en este momento están dando mucho de qué hablar: “Mary Queen of Scots” y “Miss Bala”.

“Tuve horas entre proyectos. Terminé en México con ‘Miss Bala’, que se grabó primero, llegué a Los Ángeles, empaqué, y seguí directo a Londres. Y no solo eso. Para la primera película, donde hice de ‘Lino’, tuve que ir todos los días al gimnasio, aprender a manejar armas de fuego y un entrenamiento intenso del dialecto mexicano norteño. Luego, en las noches, me preparaba para la otra producción cont el personaje de ‘Rizzio’. Tomaba cursos de acento italiano por Skype y también cogí clases de violín con un maestro mexicano”, reveló el actor sobre lo que fue parte de su preparación para ambos roles que, aunque parece extrema, le “encanta”.

“No me gusta sonar como un disco rayado, pero esto es parte de demostrar que los talentos latinos estamos duros y que, si nos dan los recursos, podemos lograr mucho. No pido nada, nunca he pedido nada regalado. Lo que quiero son las mismas condiciones y oportunidades que se les están dando a otras personas. Cuando me las den, voy a llegar al ‘home’. No necesito nada gratis”, afirmó en entrevista exclusiva con El Nuevo Día.

Con “Mary Queen of Scots”, que el martes recibió dos nominaciones al premio Óscar en las categorías de Mejor Maquillaje y Cabello y Mejor Diseño de Vestuario, Cruz Córdova logró lo que tanto persigue con su carrera en Hollywood que es, precisamente, obtener oportunidades que rompan barreras.

En esta ocasión lo hizo a través del personaje de “David Rizzio”, un violinista que se convirtió en la mano derecha de la reina “Mary Stuart” de Escocia (Saoirse Ronan). El papel representó un gran paso por tratarse de un actor boricua y afrolatino el que entró en la piel de quien en la vida real fue un italiano de piel blanca.

“No conozco una estadística oficial, pero me parece que soy, si no de los pocos, el primero en lograrlo. Es un momento histórico en el cine el que yo haya hecho ese personaje. Es extraño hablarlo, pero es importante que se recalque”, dijo sobre la responsabilidad de llevar a la pantalla grande una “figura controversial dentro de lo que fue la historia de Escocia”.

“Fue un personaje central en los conflictos de las cortes escocesas. Se convierte en el enlace de los asuntos franceses de la reina y luego en su secretario personal. De ahí, pasa a ser su amigo fiel”, explicó.

Según contó, la directora de la película, Josie Rourke, supo de su trabajo a través de la serie “Ray Donovan” (Showtime), donde interpretó al complejo boxeador “Héctor Campos”.

“Durante el proceso del ‘casting’ se me ofreció el papel de ‘Rizzio’ directamente. Y tomé talleres de todo”, expresó el joven natural de Aguas Buenas, quien además de aprender a tocar el violín, recibió clases de canto y de movimientos corporales clásicos.

En la película, además de compartir escena con Ronan, trabajó con la actriz Margot Robbie (“I, Tonya”, “Suicide Squad”) que encarna a la reina “Elizabeth I” de Inglaterra.

Para él fue un honor estar rodeado de “mujeres increíbles” como lo fue también su experiencia con la actriz Gina Rodríguez, con quien protagoniza “Miss Bala”, un filme de acción sobre una joven que es secuestrada por un cartel mexicano.

Tanto Cruz Córdova como Rodríguez, de raíces boricuas, han sido muy vocales públicamente en cuanto a la necesidad de que haya más representaciones latinas en las películas de Hollywood, así como más oportunidades de trabajo.

Por eso, como parte del estreno de “Miss Bala” durante los pasados días, han celebrado en cada alfombra roja el hecho de que el 95% del talento de la producción, al frente y detrás de las cámaras, es latino.

“Siempre estuvimos comprometidos a que esta película fuera representativa de nuestra gente, de lo duro que podemos trabajar y que podemos hacer un proyecto de calidad”, aseguró Cruz Córdova, radicado entre Los Ángeles y Nueva York.

Con Gina Rodríguez cosechó una relación muy asertiva y aprendió a expresar lo que uno necesita para hacer el mejor trabajo posible.

“Fue una relación bien simbiótica. Nos incorporamos como equipo y siempre nos estábamos comunicando, retándonos a dar siempre lo mejor. Siempre aprendo muchísimo de las mujeres con las que he trabajado y con las que he crecido”, añadió Córdova.

El filme, que ya estrenó en los cines de Estados Unidos, se presentará desde el próximo jueves en la isla.

Puerto Rico en cada acción

Aunque recorre el mundo, su corazón está en Puerto Rico. Por eso, la misión de Ismael Cruz Córdova cuando recibe proyectos de cine o televisión, más allá de que sean aciertos para su carrera, está atento a cómo, a través de sus papeles y sus acciones, puede hacer la diferencia.

Su reciente visita al país para la temporada navideña, sobre todo a su pueblo natal, fue un recordatorio de por qué se fue y por qué siempre regresará a casa.

“Estaba tan deseoso de estar en la isla. Mientras más uno viaja y ve el mundo, uno se da cuenta de lo que somos. Quieres estar en lugares donde te conozcan, un lugar que sea tu hogar y reconoces lo especial que es Puerto Rico”, confirmó el talento de 31 años.

Sin embargo, llegar a casa también es revalidar su decisión de partir.

“Mi meta es hacer más ruido, de abogar más por mi gente y con una ferocidad de denunciar el discrimen en contra de nosotros allá afuera”, indicó mientras recordó que desde pequeño experimentó muchas injusticias.

Durante su crianza en el país, varios sucesos lo sacudieron, específicamente los señalamientos que -en muchas ocasiones- le lanzaron a raíz de su piel negra, por tener el cabello rizo, una nariz ancha y crecer en una familia de escasos recursos económicos. Los recibió por boca de conocidos y desconocidos y hasta de sus maestros en la escuela.

“Me decían ‘esclavo’, ‘el negro bembón’ y se nos enseñó a que no podíamos producir. No teníamos un lugar real en la sociedad. Estábamos para trabajar, hacer dos o tres pesitos, comer y tratar de sobrevivir. Esa indignación se convirtió en misión. Y el cambio comienza con uno mismo, preocupándose por su vecino, aconsejando a los niños que están en la calle, con cualquier nivel de autogestión o envolvimiento en la comunidad. Así es como se logra, siendo activo y comprometido. Uno no tiene que estar en Hollywood para ser una persona útil. Por eso es necesario que la gente conozca quien yo soy, no para que vean ‘al famoso’, sino para que puedan tener unos puntos de referencia de esperanza. Soy pobre de Puerto Rico, y dentro de la desesperanza que se vive, hay personas que pueden lograr vidas mejores”, recalcó con firmeza.

Ya sea interpretando a los personajes de “Mando” en “Sesame Street”, al agente de la CIA “Rafael Torres” en “Berlin Station”, al campeón mundial “Héctor Campos” y a los que ahora se añaden “Rizzio” y “Lino”, Cruz Córdova continúa demostrando que es capaz de sobrepasar cualquier reto actoral que tenga de frente.

Para ello siempre se preparará desenfrenadamente, sin dejar a un lado las lecciones del rol que lo comenzó todo: el del boricua que lleva el nombre de su país y raza como carta de presentación.

Al momento dedica sus energías a un proyecto del cual no puede adelantar detalles.

“Estoy muy emocionado, pero no puedo decir nada”, finalizó.

Ya pronto lo conoceremos.


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