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Al leer el guión de la película boricua “Under my Nails”, Iván Camilo sintió miedo.

Aunque la trama de la cinta le provocó temor, lo que más asustó al actor fue el reto que supuso interpretar a un hombre tan oscuro y diferente a él.

“Supe que me estaba metiendo en camisa de 11 varas, porque nunca había hecho un personaje tan intenso. Roberto es un hombre muy machista. La violencia es un factor que hasta el día de hoy no sé cómo lidiar ante él. No soy una persona que reacciona de manera explosiva en situaciones extremas. Pero ese miedo y desconocimiento de la violencia lo utilicé a favor del personaje”, destacó Camilo.

La película, que estrena hoy en varias salas de cine en la Isla, es una producción puertorriqueña que se rodó entre aquí y Nueva York, donde primordialmente se desarrolla la historia.

El personaje femenino central es Solimar, interpretada por Kisha Tikina Burgos, una manicurista que se obsesiona con espiar la intimidad de sus nuevos vecinos, un matrimonio compuesto por Roberto, un sastre dominicano, y su esposa, haitiano-dominicana, Perpetue, interpretada por Dolores Pedro.

Un día Solimar ve un encuentro brutal entre la pareja. Luego se entera que Perpetue se fue a Santo Domingo a ver a sus hijos. En ese período se involucra íntimamente con Roberto, de una manera sexual agresiva.

“Roberto es un tipo con un carácter extremadamente fuerte pero, a la misma vez, es muy dulce. Junto a su esposa tienen una forma de excitación a través de la violencia, la cual disfrutan hasta que un día se sale de proporción. Solimar se ha mudado recientemente a Washington Heights y comienza a observar la relación de Roberto y Perpetue, hasta ser testigo de un violento evento”, afirmó el actor.

“Creo que la película tiene muchos giros que la gente va a disfrutar. La película tiene un guión que se trabajó por cuatro años y es muy sólido. Lo predecible no está presente, hay sorpresas frecuentemente”, afirmó.

Debido al contenido explícito de las escenas, Camilo destaca que fue muy importante la camaradería que se formó entre él y sus compañeras de reparto.

A Burgos la conocía desde la universidad y trabajó con ella en el Teatro Rodante de Nueva York. También conocía a su esposo, el director de la cinta, Arí Maniel Cruz.

Aunque a Pedro la conoció en el rodaje, el artista asegura que la conexión fue igual que con Burgos.

“Hay muchas escenas en las que no solamente está comprometida tu vulnerabilidad física, sino que también la mental. Desde un principio ensayamos y analizamos todo de manera muy fría, así que cuando llegamos al set la química ya estaba dada y era cuestión de preocuparse de cosas más técnicas. Pensar que uno está desnudo en el set es secundario a comparación con el tipo de personaje que se está interpretando”, indicó.

Camilo nació en República Dominicana y vivió durante 10 años en Puerto Rico.

El joven cursó sus estudios universitarios en teatro, en la Universidad de Puerto Rico, en el recinto de Río Piedras.

“Además de estudiar también trabajé en teatro, en ballet, en los talleres dramáticos de WIPR. Fui bendecido, tuve mucha suerte y considero a Puerto Rico mi segunda patria”, señaló.

Hace siete años el artista se mudó a Nueva York. Desde hace un año ha tenido mucho taller pues ha trabajado en televisión, cine y teatro.

En televisión fue parte de la serie “El don”, mientras que en teatro fue parte de la exitosa puesta en escena, “La barbería”, en la que tuvo como compañero de reparto al actor puertorriqueño, Modesto Lacén.


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