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Los 12 estudiantes que componen el Colectivo Sobremesa ganaron los galardones de Mejor Casa Productora, Mejor Fotografía y Mejor Afiche en la competencia

Son jóvenes, talentosos, creativos y con muchas ganas de aprender a contar sus historias, lo que les afecta, lo que les gusta o lo que creen que debe ser contado.

Son los integrantes del Colectivo Sobremesa, 12 estudiantes de la Escuela de Bellas Artes Ana Otero, en Humacao, quienes ganaron los premios Mejor Casa Productora, Mejor Fotografía y Mejor Afiche, en el Festival Ponte Los Cortos, con el cortometraje “En Boca Cerrada”, en el cual reviven las vivencias de una familia en la década de los años 70, el “carpeteo” y el orgullo de ser puertorriqueño.

Una época que interesó a los jóvenes a partir de la historia de una tía de una compañera de clases que vivió esos tumultuosos años.

“Entré al festival porque quiero explorar la parte de dirección de audio y video, tener una visión de qué es lo que me espera en el futuro”, afirma entusiasmada la estudiante Abimar Colón, quien fungió como directora del cortometraje.

De forma parecida se expresa el estudiante Edgardo J. Martínez, quien dice que el colectivo al que pertenece está compuesto “por jóvenes llenos de sueños y de muchas ganas de aprender”.

“Así inició la idea de crear esta historia, que es verídica, de todo lo que pasa esa familia en los años 70. Hemos podido entender el lenguaje de las comunicaciones, la tecnología audiovisual y nos hemos dado cuenta que cada uno de nosotros tiene el potencial de trabajar en esto. Me encanta este rumbo, por lo que pienso estudiar tecnología audiovisual y cinematografía”, agrega el joven.

“Como parte del premio, McDonald’s, en su compromiso de continuar apoyándolos en su crecimiento, invitó al cineasta Carlitos Ruiz para que los jóvenes tuvieran una experiencia de primera mano con el cineasta, ya sea para su desarrollo personal o que quieran seguir una carrera relacionada con al cine”, explica Zahira Douez, gerente de comunicaciones de Arcos Dorados, entidad que auspició los talleres.

“Estos talleres surgen como parte de una alianza que tuvimos con el Festival Ponte los Cortos, un proyecto que reconoce y destaca la cinematografía, proyectos digitales de estudiantes en Puerto Rico”, agrega Douez.

Se trata, de hecho, del festival más importante dedicado a jóvenes de 10 a 18 años en Puerto Rico y el Caribe, señala Magdiel Ocasio, relacionista público del Festival Ponte Los Cortos. “Damos este espacio para que los jóvenes se desarrollen en todas las áreas del cine. Por ejemplo, creando presupuesto, escribiendo, dirigiendo, en fotografía, además de que es una oportunidad para que vayan investigando esas vocaciones”, agrega.

Para el cineasta Carlitos Ruiz, el Colectivo Sobremesa es un claro ejemplo del gran talento y la capacidad de contar que tienen nuestros jóvenes.

Herramienta importante

Para el cineasta, quien está radicado en Los Ángeles junto a su esposa, la también cineasta Mariem Pérez y su hijo, el actor juvenil protagonista en la serie “One Day at a Time”, Marcel Ruiz Pérez, dar estos talleres fue “como un llamado del pasado” debido a que en sus inicios él y su compañera ya habían ofrecido este tipo de talleres a jóvenes estudiantes.

“Cuando me llaman de McDonald’s y me explican que querían hacer estos talleres, me encantó la idea. Pero los quise concentrar en ‘storytelling’, en que ellos puedan aprender a encontrar las historias que ellos quieren contar”, explica Ruiz, quien cree que en Puerto Rico se carece de buenos guiones.

“Aunque hay algunas universidades que dan cursos, falta una verdadera escuela de pensamientos donde se le dé más énfasis al guion. Aquí hay muy buenos elementos de producción, tenemos los mejores técnicos y los mejores directores y directoras, hay un equipo increíble, pero las historias siempre padecen del guion”, opina Ruiz. De hecho, dice que ahora que vive en Los Ángeles se ha dado cuenta de la importancia de saber contar historias.

Por eso quiso enfatizar esa herramienta en el taller que le ofreció a este grupo de jóvenes. El cineasta también destaca la importancia de aprender a hacer “brainstorming” (o aportar ideas en grupo) para crear una historia que la gente quiera ver, además de aprender a contar una historia desde lo más simple.

Jóvenes que inspiran

Ruiz afirma que en los talleres también pretende inspirar a los jóvenes sobre lo que es una vida en las artes y para qué su pasión y su vocación.

“Pero me encuentro con un grupo de niños súper talentosos que me han inspirado mucho. Ha sido un ‘Love Fest’”, afirma con satisfacción el cineasta, quien cree que una de sus responsabilidades como artista es pasar sus conocimientos a los más jóvenes y que ellos, a su vez, los pasen más adelante.

“La experiencia ha sido muy linda. Ellos hicieron un corto y creo que el nivel de producción es excelente en cuanto a luz y cinematografía, además de que el pensamiento detrás es muy maduro para unos jóvenes que están en escuela superior, ya que parece un trabajo de universidad. También me impresionó mucho que el tema tenía que ver con ser orgulloso de quién tú eres, de si quedarte callado o decir cuánto amas a tu patria y cuán orgulloso te sientes de ser puertorriqueño”, explica Ruiz.

Por eso cree que ahí es donde está el tesoro de este país. “No es sólo decir que los jóvenes son el futuro, es también entender que tienen un talento para absorber información y para contar historias”, agrega.

Por eso, le recomienda al gobierno y a las escuelas que se enfoquen más en desarrollar esos talentos “porque, si no, vamos a perder la capacidad de contar nuestra historia y nuestra herencia”.


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