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El profesor Rodríguez destacó que historiadores como Cayetano Coll y Toste, Adolfo de Hostos, y recientemente, en 1980, el ingeniero e historiador Aurelio Tió, se vincularon profundamente al tema. (Suministrada)

La colección de 800 piedras con trazos que podrían indicar su pertenencia a la biblioteca de Agüeybaná, ha despertado gran interés del público general, a juzgar por la asistencia a la conferencia sobre las Piedras Antiguas de Guayanilla, que se celebró el pasado mes, y estuvo a cargo del arqueólogo y profesor de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Utuado, Reniel Rodríguez.

El evento se llevó a cabo en el Ateneo de Puerto Rico y fue organizada y presentada por Zoé Tió, hija del historiador Aurelio Tió. En la conferencia el profesor Rodríguez abundó sobre el hallazgo de estas piedras que serían de procendencia anterior a los viajes transatlánticos de Cristobal Cólon.

El profesor destacó que historiadores como Cayetano Coll y Toste, Adolfo de Hostos, y recientemente, en 1980, el ingeniero e historiador Aurelio Tió, se vincularon profundamente al tema. Dijo que Tió, entonces presidente de la Academia de Historia, escribió más de 30 artículos en Puerto Rico e hizo gestiones en la Universidad de Harvard y el Instituto Smithsonian para informar sobre el hallazgo que consideró como “el descubrimiento arqueológico más importante que se ha dado en América".

Según destacó Rodríguez, corría el año 1880 cuando una anciana de origen indígena alertó al padre José María Nazario y Cancel, entonces párroco de Guayanilla y aficionado a la historia y la arqueología, sobre el lugar donde se encontraban los petroglifos, dato que se había transmitido de generación en generación en la familia de la anciana.

Las piedras se encuentran dispersas en museos de Nueva York, París y España y en la biblioteca de la UPR en Río Piedras y sobre su autenticidad hay opiniones diversas. “Unos la niegan, otros, como Alphonse Pinart, que vino a realizar su investigación en 1890 y se llevó varias de ellas a Francia, la reafirman, aunque Pinart no creía que todas lo eran. En nuestro caso, estamos manejando tres teorías: Falsas, como sugieren Fawkes y otros investigadores a lo largo de la historia’; auténticas, como sostienen Barry Feel, Tió y el padre Nazario, y algunas sí, otras no, como creía Pinart.

Para establecer esa autenticidad, el arqueólogo Rodríguez integra un equipo de diferentes especialistas que se encuentran trabajando en la materia prima de las rocas y en sus grabados.

“El estudio de la materia prima nos llevó a un lugar cercano donde aparecieron las piedras del padre Nazario y apunta a que algunas de ellas pudieron hacerse aquí y no llegaron desde afuera; el análisis de las marcas, que es otro de nuestros caminos investigativos, indica similitudes con grabados indígenas, otros hebreos, fenicios y hasta vascos, todos de la era pre-colombina", sintetizó el arqueólogo Rodríguez durante la conferencia.

Un tema sin duda apasionante y de cuyos resultados investigativos habrá que estar pendientes porque pueden cambiar la historia oficial del descubrimiento de América.


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