La caravana de bicicletadas camino a su destino final en la Bahía Viva de Cataño, en su celebración del año pasado que finalmente reunió a unas 920 personas. (Suministrada) (semisquare-x3)
La caravana de bicicletadas camino a la Bahía Viva de Cataño, en su celebración del año pasado, que finalmente reunió a unas 920 personas. (Suministrada)

Seis mujeres donan las seis bandejas de arroz, otros traen las 80 libras de pollo, entre otros tantos se alcanzan las mil botellas de agua y los 600 hot dogs, aquel pone la música, Chuck E. Cheese regala un show, el municipio manda a los bomberos para mojar a los niños, y así, con la colaboración de todo un pueblo se celebra la tradicional bicicletada de Cataño que ha llegado a reunir hasta unas 920 personas.

Para muchos, el Día de Reyes se traduce en una caravana de bicicletas por las calles del municipio, y es que por los pasados 17 años, Marcial "Pachy" Rodríguez, fundador de la tradicional actividad, se ha propuesto hacer de la celebración puertorriqueña un verdadero día familiar.

"Es un día muy bonito que se pasa en familia... Esto no tiene precio. No hay dinero que valga para ver la felicidad de un niño", expresó el catañense de 49 años.

Cientos de personas, cada 6 de enero, se reúnen en este evento completamente comunitario que arranca en una caravana desde el Residencial Jardines de Cataño, recoge a otras personas por el camino, hace una parada en la Bahía Viva y termina frente al mismo complejo de residencias, con música en vivo.

Esta tradicional fiesta de pueblo convoca tanto a adultos como a menores que, desde varios días antes, se preparan con sus bicicletas para salir a disfrutar de todo un día de paseo y entretenimiento. La "Bicicletada de Pachy", que aunque no cuenta con un nombre oficial así le conocen por cariño a su fundador, hace dos paradas para compartir.

En la primera de ellas, frente a lo que hoy se conoce como Bahía Viva, Chuck E. Cheese trae un espectáculo infantil y personal del Cuerpo de Bomberos de Cataño se da cita para que los niños bailen y se mojen. Allí reparten el almuerzo, hasta que supla, y una vez descansados, continúan su recorrido de vuelta al Residencial Jardines, dónde se presentan varios artistas con música en vivo.

Nació sin ser planeada

Rodríguez recordó que la tradición de la "Bicicletada de Pachy" comenzó un 6 de enero del 2001 cuando decidió salir con la familia, su esposa Johanna Pagán y cinco hijos, en bicicletas para hacer un recorrido por las calles del municipio. Sucedió que en la primera pirada unos 15 niños se le habían unido. Ya para cuando terminaron el paseo, 30 personas seguían la caravana, todos en bicicletas.

Marcial "Pachy" Rodríguez y su esposa, Johanna Pagán. (Suministrada)

"Habían 30 nenes que se fueron conmigo y dijimos 'ah pues vamos a llevárnoslos' (en el recorrido). Y después los mismos nenes querían que se repitiera el próximo año. Ya el primer año estaba celebrándola sin tener que pedirlo", dijo Rodríguez.

Contento de llevar un grupo de gente sonriente consigo, y por petición de los mismos menores que se convertirían en el propósito de la celebración, se le ocurrió repetir la aventura.

Hoy día, cada año dedican la bicicletada a una causa específica, que esté afectando alguno de los participantes, para crear conciencia. En ediciones anteriores han seleccionado causas en apoyo a las personas afectadas por el Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida, cáncer, Síndrome de Down, entre otros.

Una celebración comunitaria

Aunque podría sonar como un evento coordinado con un presupuesto fijo, la realidad es que la bicicletada se celebra a base de donaciones comunitarias, que todos los años dependen de lo que quieran donar, pero que nunca han faltado.

"Esto no es gracias a mí, es gracias a todo el pueblo de Cataño", destacó Rodríguez.

Antes de que pudiese ser considerada una tradición, el catañense pasaba por los distintos negocios del pueblo de Cataño para pedirles el auspicio o donaciones de artículos esenciales como botellas de agua.

En aquel entonces, con un pueblo lleno de pequeños negocios, conseguía el dinero suficiente para celebrar la actividad. No obstante, con la crisis económica, en algún momento llegó a pensar que tendría que dejar de organizar el evento por falta de presupuesto.

La bicicleta en movimiento por las calles del municipio. (Suministrada)
La bicicleta en movimiento por las calles del municipio. (Suministrada)

Para su sorpresa, vecinos y conocidos del municipio no permitieron que así fuera y le dijeron que no se cancelaría, que ellos, de su propio dinero, donarían lo necesario para que la bicicletada se celebrara como de costumbre.

"Ya voy dónde ellos y saben. Gracias a Dios ahora tenemos todo a la mano", asegura el hombre.

Ya con todo preparado, deciden cuál será su causa social anual y los que así lo deseen, pueden vestir una camisa preparada especialmente para la festividad. Así mismo, más allá de presentar una causa social anualmente, uno de los propósitos principales de la "Bicicletada de Pachy" es que los niños retomen la costumbre de salir a la calle durante el Día de los Reyes para jugar con lo que le regalaron.

Por los pasados años, el deseo de Rodríguez se ha hecho realidad y actualmente reúne a personas de otros municipios como Guaynabo, Toa Baja, entre otros.

Edición 2019

Como ya es costumbre, mañana, 6 de enero de 2019, vuelve a la carga la tradicional fiesta.

Al igual que años anteriores, saldrán del Residencial Jardines de Cataño, en el sector Las Vegas, a eso de las 11:00 a.m., para comenzar su recorrido y una hora después, terminar en la Bahía Viva donde habrán espectáculos y comida gratuitos.

La caravana en salida desde el Residencial Jardines en Cataño. (Suministrada)
La caravana en salida desde el Residencial Jardines en Cataño. (Suministrada)

Allí permanecerán por algunas horas para luego regresar, por la misma ruta, al complejo residencial dónde les espera una tarima con música en vivo a cargo de artistas voluntarios como Puro Mambo, Juanka, entre otros. La fiesta continúa hasta que todo se termine y las personas comiencen a irse, que en otras ocasiones ha sido a eso de las 8:00 p.m.

Este año la causa estará relacionada a la violencia de género y el cáncer. Además, antes de comenzar, harán una oración frente a una bodega del sector Las Vegas, cuyo dueño murió en un accidente de tránsito y al que también le quieren dedicar la caravana porque "nunca puso un pero" para ayudar.

"Me siento orgulloso de ser de Cataño. Estoy seguro que los buenos somos más. Si uno hace algo de corazón, todo se da bien. Hasta que Dios me dé salud, yo seguiré", puntualiza el fundador de esta aventura comunitaria.


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