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El artista Antonio Martorell aclimata la sala de Casa Pueblo, que ubica en Adjuntas e incluirá películas puertorriqueñas

Varias décadas atrás era común que cada pueblo de Puerto Rico contara con su propia sala de cine. Estos espacios ofrecían una alternativa de entretenimiento al público, así como la oportunidad de conocer otros mundos, otras historias.

Con la llegada de las grandes cadenas de cines y los adelantos tecnológicos, esas pequeñas salas fueron desapareciendo, limitando el acceso de este arte a los ciudadanos. Así pasó en Adjuntas con el Cine Esperanza, que cerró hace más de 30 años.

Pero ahora, gracias a una iniciativa de Casa Pueblo, los adjunteños disfrutarán nuevamente del séptimo arte con el primer cine solar en Puerto Rico.

Este proyecto forma parte de la labor de esta organización de autogestión comunitaria comprometida con la protección de los recursos naturales, culturales y humanos.

“La gente de la montaña está geográficamente aislada y privada de unas experiencias y unas dinámicas que se dan en el entorno urbano tradicional y nosotros queremos devolverle esa experiencia, pero con otros elementos, pensando en el componente educativo y en tener una comunidad más robusta”, explicó Arturo Massol Deyá, director asociado de Casa Pueblo, quien impulsó este proyecto que propuso la propia comunidad.

El biólogo explicó que este cine operará con energía solar en una micro-red con Casa Pueblo, que desde 1999 funciona con energía renovable. Destacó que de esta manera reducirán costos de operación y estarán inmunes a “los vaivenes de energía eléctrica”.

“Este proyecto es parte de una agenda energética que Casa Pueblo ha venido construyendo, especialmente después del huracán María, en el sentido de que lo obsoleto del sistema tiene que modificarse a otro lugar. Hay quienes están discutiendo de arriba hacia abajo qué es lo que van hacer con el país, si privatizan o no, donde la gente tiene muy poco espacio. Pero en vez de estar discutiendo eso, nosotros estamos construyendo alternativas e insistiendo en la energía renovable”, puntualizó Massol Deyá.

El Cine Solar de Casa Pueblo, que cuenta con 71 butacas, exhibirá principalmente documentales y largometrajes de cineastas puertorriqueños, pues el proyecto también quiere respaldar a los creadores del patio.

“Tenemos un acuerdo con la Asociación de Documentalistas de Puerto Rico, así que vamos a tener una fuerte representación de documentales y muchos documentalistas y cineastas puertorriqueños van a poder mostrar aquí sus películas y documentales”, expresó Alex Wolfe, cineasta y director de programación del Cine Solar.

Adelantó que el trabajo que abrirá la sala en el mes de abril será el documental “Nuyorican Básquet”, dirigido por Julio César Torres y Ricardo Olivero Lora. Otros títulos que se presentarán son “Extra Terrestres”, de Carla Cavina; “Mona, tesoro del Caribe”, de Sonia Fritz; “Residente”, de René Pérez, y “Ser grande”, de Karen Rossi.

La sala de cine, según Rhett Lee García Figueroa, quien estuvo a cargo de la parte técnica del proyecto, cuenta con un proyector de alta definición y un sistema de audio Dolby 7.1, que permitirá la exhibición de las películas en alta calidad.

El Cine Solar de Casa Pueblo, además, contará con un programa de cine para los estudiantes adjunteños de décimo grado en adelante, quienes también podrán exhibir sus trabajos en la sala. “La idea es convocar a los muchachos y muchachas de las comunidades y tener básicamente una escuela de cine, que estará muy vinculada a sus comunidades. El primer proyecto con ellos será 'Ojo al ojo', sobre sus experiencias de sus comunidades durante y después del huracán María”, indicó Alex Wolfe, quien estará a cargo de dicho programa.

Se une Martorell

El artista Antonio Martorell también se unió a este proyecto, creando una pieza de arte que vivirá en la sala de cine.

Massol Deyá explicó que, más allá de devolverle el cine a la gente, la organización quería proveerle una experiencia completa. Fue entonces que, junto a sus padres, los fundadores de Casa Pueblo, Alexis Massol y Tinti Deyá, invitaron a Martorell para que llevara a cabo una obra en la sala.

“Nosotros queremos que el que venga a nuestro cine pueda sentarse a ver la película, pero también a contemplar las paredes”, manifestó Massol Deyá.

Martorell adelantó que trabaja en una pieza en la que llevará el bosque a la sala. La obra estará plasmada en paneles con propiedades acústicas, y en ella estará representada la gente que le ha dado forma a Casa Pueblo.

“La idea es un poco traer el árbol a la casa porque es Casa Pueblo, es la combinación de dos cosas: la naturaleza y la gente”, dijo desde su taller en Ponce. Martorell, quien ha sido un aliado y colaborador de la organización, precisó que esta iniciativa de autogestión hoy cobra mayor importancia por la coyuntura histórica que atraviesa el país.

“El movimiento se demuestra andando. Uno aprende haciendo. No hay que esperar; nosotros hemos esperado siglos y no podemos esperar más. Además, lo estamos haciendo hace tiempo, pero hay que dar evidencia y qué mejor que combinar la naturaleza, la gente y la acción para el rescate de la naturaleza y del país”, precisó.

Alexis Massol, por su parte, compartió que el Cine Solar se une a otros proyectos de Casa Pueblo, como Radio Casa Pueblo y el Bosque Escuela, así como otras iniciativas que están desarrollando, y que son posibles con la ayuda de sectores y personas que “ayudan a resolver”.

“Aquí pasan cosas que parecen magia o milagro, pero no son ni magia ni milagro, es el trabajo consecuente. La autogestión necesita permanencia y tiene que ser recurrente porque cuando se hace de esa manera siempre aparece alguien”, dijo Alexis Massol, toda vez que compartió que este nuevo cine demuestra que el país puede generar cambios cuando protagoniza sus propias historias.


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