El pavo es el plato principal para realizar la tradición cada último jueves de noviembre. (AP)

En honor a una cena conjunta entre colonizadores e indígenas locales, millones de estadounidenses -de todos los orígenes- se reúnen cada cuarto jueves de noviembre para celebrar el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving).

Este es considerado el día más ecuménico para el calendario estadounidense, ya que a diferencia de la Navidad, quienes deciden celebrar Acción de Gracias no necesariamente son creyentes de la misma religión.

Una costumbre habitual de este día es la cena, donde el plato principal y símbolo de la fecha es el pavo. Pero este banquete también va acompañado a distintos platos hechos a base de verdura, frijoles y camotes.

La etapa final de la cena llega con el postre, que usualmente es el popular pastel de calabaza con helado, pie de manzana y pie de pecanas.

¿Cómo surgió?

El origen de esta famosa tradición estadounidense se remonta al siglo XVII, cuando los peregrinos británicos obtuvieron su primera cosecha.

Era 1621, cuando los colonos ingleses asentados en Plymouth, actual estado de Massachusetts, no tenían comida suficiente para alimentarse, los indios de la tribu Wampanoag les enseñaron técnicas para labrar sus campos, cultivar sus propios alimentos, pescar y cazar.

Luego de un duro invierno, la primera cosecha de los colonos fue un éxito. Como gesto de agradecimiento, los británicos ofrecieron una cena donde compartieron sus alimentos junto a los indígenas locales.

De acuerdo con la Voz de América, basada en opiniones de expertos de Plimoth Plantation, un museo histórico viviente en Plymouth, Massachusetts, lo que se sirvió en el primer Día de Acción de Gracias no fue nada parecido al pavo, el puré de papas y el relleno que aparece hoy en las mesas.

"Sabemos que había muchos pavos en la colonia de Plymouth, pero no estamos seguros de que se sirviera alguno en la cena, dijo Kate Sheehan, de Plimoth Plantation, a la Voz de América.

“La probabilidad es muy grande. Pero también había mejillones, langostas y anguilas, que gustaban por igual a los ingleses y los Wampanoag", agregó.

“Agradecer por los regalos del creador siempre había sido parte de la vida de los Wampaonag”, cuenta en su página web el museo Plimoth Plantation.

Pero el nacimiento del Día de Acción de Gracias como festividad no fue hasta el gobierno republicano de Abraham Lincoln en octubre de 1863.

Según la enciclopedia Británica, Lincoln habría ordenado celebrar esta festividad luego de una campaña realizada por la poeta y editora Sarah Josepha Hale, después de haber leído sobre el banquete entre colonizadores y nativos.

El diario The Washington Post confirmó que desde que Lincoln tomó esa actividad y la convirtió en un feriado nacional, casi todo Estados Unidos celebra el Día de Acción de Gracias.

Pero fue también durante su gobierno que se instauró una tradición que hasta el momento persiste: indultar a un pavo en la Casa Blanca.

Este ritual que han repetido todos los presidentes de Estados Unidos consiste en que ambas aves son “perdonadas” y liberadas de ser cocinadas el Día de Acción de Gracias.

Acción de Gracias, comparado con otras celebraciones, es la fiesta en Estados Unidos donde más se come, porque muchas personas no solo aprovechan para organizar cenas con sus seres más queridos en distintos lugares del país, sino que también organizan acciones caritativas como las “comidas colectivas” para el sector más desfavorecido.

Otro aspecto que destaca en el Día de Acción de Gracias es el tráfico que se genera, que llega a ser mayor al que se da en Navidad.

Dado que Estados Unidos es un país donde es común que miembros de una familia vivan en ciudades distintas y hasta en estados diferentes, esta tradición genera una de las mayores congestiones en el año porque millones de personas cruzan el país para la celebración.

Una de las actividades más dinámicas son los desfiles organizados por algunas cadenas de centros comerciales en las principales ciudades de Estados Unidos.

El más tradicional es el que realiza la cadena Macy’s en Nueva York, donde se recorren cuatro kilómetros por las calles de Manhattan con bandas de música, las peculiares carrozas y sus gigantescos globos que tienen forma de distintos muñecos animados.

El evento cuenta con fuertes medidas de seguridad. Desde francotiradores en los tejados y camiones de saneamiento cargados de arena, hasta detectores de radiación portátiles que caminan entre la multitud.

En los inicios del Día de Acción de Gracias, el pavo no era el plato principal de la cena. (AP)
En los inicios del Día de Acción de Gracias, el pavo no era el plato principal de la cena. (AP)

Como símbolo del inicio de la época navideña, los desfiles cierran con la carroza que lleva a Santa Claus.

¿Qué pasa con los pavos indultados?

Una imagen habitual por le Día de Acción de Gracias es ver al presidente de Estados Unidos “indultando” a un pavo.

Aunque la leyenda dice que la tradición empezó en 1947 con el presidente Harry S. Truman, el primer “perdón oficial” registrado oficialmente lo otorgó George H. Bush en 1989.

Hasta el 2005, los pavos indultados eran llevados a un parque de Virginia, pero desde ese año son expuestos en el Disneyland de California, donde al poco tiempo son reemplazados pues mueren rápidamente.

Un reportero de ABC News fue a visitar a los pavos indultados y descubrió la triste verdad: todos eran falsos.

“Normalmente nos los encontramos muertos” “Su carne crece muy rápido y su corazón, sus huesos y otros órganos no pueden mantenerla”.

Es decir, los pavos presidenciales que son preparados para el indulto son criados para ser tan grandes que casi ninguno llega al Día de Acción de Gracias del año siguiente. Su drama es el mismo que el de las personas obesas: enfermedades cardiovasculares, problemas en las articulaciones, fallos respiratorios, etc.


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