La pareja de artistas, que estuvo acompañada por sus hijos Luis y Sol, agradecieron la dedicatoria. (horizontal-x3)
La pareja de artistas, que estuvo acompañada por sus hijos Luis y Sol, agradecieron la dedicatoria. (André Kang)

La maestra Victoria Espinosa toma el micrófono e interrumpe la conferencia de prensa. Enseguida, un silencio sepulcral se apodera de la sala de teatro que lleva su nombre en Santurce, donde se lleva a cabo la actividad.

A su lado se encuentra su esposo, el escenógrafo y artista plástico Luis Maisonet. También están el director del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), Carlos Ruiz Cortés; la directora de la División de Teatro, Aixa Ruiz, y Ernesto Rentas, también de la agencia.

Minutos antes acaban de anunciar que les dedicarán a ambos maestros la 59 edición del Festival de Teatro Puertorriqueño por su entrega y aportación al teatro y la cultura puertorriqueña. Y ahora, Espinosa, de 96 años, toma la palabra.

“Es imposible creer que lo que supuestamente fundamos hace algunos años esté a punto de desaparecer. Pero ¿por qué nos sorprende si eso es lo que está pasando en el mundo entero? Todo lo mejor que ha hecho el hombre en estos momentos se está destruyendo. Lo estamos sintiendo. Cosas horribles vienen por ahí. Pero supongo que el hombre verdadero, el artista verdadero, no va a permitir que esas cosas se sigan imponiendo. La lucha tiene que empezar y seguir porque el arte es el hombre mismo y el hombre mismo no puede desparecer, ¿o vamos a permitir eso? ¿verdad, que no? Pues, no”, afirma para rematar con “ustedes serán los culpables si lo permiten”.

“Yo no lo voy a permitir, allá ustedes. Si me quieren seguir, me siguen, si no desaparecerán ustedes. Pero el arte verdadero, el hombre verdadero, no va a desaparecer. Pueden estar seguros”, puntualiza la maestra.

Con esa firmeza e intachable compromiso por el teatro y el arte, Espinosa acepta el reconocimiento que se le hace a ella y a su esposo en esta edición del Festival de Teatro Puertorriqueño, el cual se celebrará del 10 al 30 de junio en diferentes escenarios del país, incluyendo los teatros Victoria Espinosa y Francisco Arriví, ambos en Santurce.

Estas dos salas, precisamente, las adquirió ella cuando fue directora de la División de Teatro del ICP, de 1985 a 1989. Durante ese periodo logró grandes avances para el teatro, al que sumó como directora y profesora del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico.

Así lo recuerda en la conferencia el director del ICP, quien agradece una y otra vez a ambos artistas por su labor y compromiso con el teatro. Comenta que debido al huracán María y los recortes presupuestarios de la Junta de Control Fiscal desconocían si este festival se iba a llevar a cabo, pero gracias a $50,000 que le otorgó el National Endowment For The Arts (NEA), pudo ser posible.

Sobre el tema de presupuesto y las artes también opina la maestra. Dice que históricamente el arte vive con lo que sobra, pero que a pesar de eso, hay que hacerlo.

“Esa es la enseñanza, 'no podemos hacer prácticamente nada porque no hay presupuesto', no importa. Se hace y se sigue adelante y se demuestra que se puede hacer a pesar de que el gobierno no quiera hacerlo. Y como es una tradición que los gobiernos por lo general no tienen el dinero y si sobra algo se lo dan a las artes, pues la tradición hay que seguirla, se hace y ya”, afirma.

Diversidad

Ese arrojo que comparte la maestra es el que han tenido los directores y compañías que participarán en esta edición del Festival de Teatro Puertorriqueño que contará con cinco piezas diversas. Algunas se presentarán solo en San Juan y otras recorrerán los pueblos de Morovis, Luquillo, Adjuntas Toa Baja, Aguada, Rincón, Añasco, Dorado y Manatí. Todas contarán con audiodescripción y lenguaje de señas.

Las obras a presentarse son “El centinela del mango”, del grupo Y no había luz; “Tuya”, de Kisha Burgos; “Mural espejo”, de Cuarzo Blanco; “Hostos Vive”, presentada por Enfocarte, Inc., y “Juan Bobo baila al son de ayer”, de Mauro Inc.

Se suman dos presentaciones por invitación especial que serán gratuitas para el público. Se trata de la obra de Teatro Correccional, “Una experiencia con mis amigos”, dirigida por Elia Enid Cadilla, y “El peso de la cruz”, del grupo de teatro del residencial Nemesio R. Canales, dirigido por el maestro Pascual Febus.

“A través del arte y la cultura se desintegran las fronteras y las limitaciones sobre todo en los sectores sociales. Así que estamos más que contentos porque por primera vez hay una representación de los residenciales y de corrección (en el festival)”, afirma el director ejecutivo del ICP.

Al escuchar la oferta de esta edición, Victoria Espinosa comparte su alegría. “Tienen que sentirse reforzados y felicitarse porque están haciendo lo que hicimos hace años (funciones en la calle, funciones gratis). Hay que continuar haciéndolo. Los felicito y a seguir adelante”, manifiesta asomando una sonrisa.

Ruiz Cortés adelanta otros esfuerzos del ICP para respaldar y fomentar las artes. Habla de la primera Fábrica de Teatro, una iniciativa de “emprendimiento creativo dirigido a los teatreros” y delFestival de Teatro Internacional del ICP, que se celebrará con fondos del NEA. Aixa Ruiz, directora de la División de Teatro de la agencia, ha dicho antes que Espinosa y Maisonet contribuyeron grandemente a la internacionalización del teatro puertorriqueño. Los homenajeados observan y escuchan. Casi al finalizar los directivos del ICP le muestran el afiche del Festival a la pareja. Tan pronto lo toma en sus manos, Victoria Espinosa le estampa un beso, demostrando una vez más su amor y respeto por el teatro.


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