En la foto está Eric Tabales, artista. (semisquare-x3)
En la foto está Eric Tabales, artista. (André Kang)

“Punto medio: mitos y dioses”, la segunda exposición de pinturas sobre el mismo tema, del pintor, escultor y profesor Eric Tabales, se ha convertido en parte del sueño y de la vida del artista. Más aún, ha corrido a la par con su carrera profesional y artística a lo largo de los últimos 25 años.

Se trata de un proyecto que comenzó en el 2000, cuando Tabales hizo un análisis introspectivo profundo sobre sus orígenes, pero desde un punto de vista más universal. “Y cuando voy a estudiar el pasado, los egipcios, los fenicios y todas estas civilizaciones que son nuestro origen, me identifiqué más con la helenística”, comenta Tabales sobre cómo se gestó la primera exhibición “Mitos y dioses”, presentada en el 2003 en el Museo de las Américas y en la que se enfocó en los mitos en su carácter más puro y literal, el aspecto olímpico de los dioses.   

Fue interesante  descubrir que los mismos ejemplos de valores, de energía, coraje, de todo lo que representa una sociedad, son los que todavía tenemos 25 siglos después”, explica el artista que, en ese momento, presentó 35 obras en gran formato, aunque inicialmente pensaba que serían 100 piezas.  

Es el mismo tema que presentará con  esta nueva muestra, a principios de octubre, con 40 piezas en gran formato, pero esta vez el paralelismo con la realidad que vive el país está muy presente.

No sé si algún día logre ver las 100 obras juntas; estamos en un proceso difícil como país y como pueblo, pero me he enfrentado ante la adversidad porque  quiero darle un homenaje a los verdaderos héroes, mi pueblo, mi gente. Me quedan 25 obras más por hacer más adelante y como primicia puedo decir que  el tema de esa muestra será la parte espiritual del Olimpo, aunque no sé cuánto tiempo me tome hacerlas, pero esto se ha convertido en un proyecto de vida”, revela el pintor, quien destaca que luego del paso del huracán María se dio cuenta de que sus héroes eran la gente de su cotidiano día.

“Aquel que me dio comida cuando yo no tenía qué comer; el que me dio agua, el que me dijo ‘te paso el cable de la planta para que conectes la nevera’. Ahí comienzo a descubrir que mi Olimpo es mi país y mis héroes mitológicos son mi gente”, añade enfático el artista.

Por eso acepta que ha hecho una “transferencia del Olimpo griego” a la realidad cotidiana que vive el país. De hecho, indica que todos los que están plasmados en estas obras, y muchos más que no pudo plasmar -y que espera poder hacer más adelante- “se convirtieron en mis héroes mitológicos”.   

Por eso no es extraño que una de las primeras piezas, con la que abre esta nueva exhibición se titule “Prometeo encadenado”. Se trata de una obra de gran formato en la que también aparece un águila que llega todos los días a comerse sus vísceras y que a juicio del pintor, es una pieza de gran intensidad.

“Hay un paralelismo enorme entre la pieza y mi país. Lo hago como documentación, porque no soy fanático de nada, más que del arte, y lo recojo como un dato que tiene que estar documentado. El nombre de la pieza se escribe diferente: PR-ome-TEO, todo un simbolismo para relacionarla con Puerto Rico, la ley PROMESA y la tea, que simboliza la famosa antorcha de la libertad”, señala el artista, tras indicar sonriente que la persona que modeló para la obra se llama Teo y es griego-puertorriqueño.

“Lo hice a propósito porque estaba buscando el espíritu de la Grecia antigua con el paralelismo del ‘Olimpo’ nuestro. Pienso que es una de las obras más contundente y sólidas de la exhibición”, afirma con satisfacción.

Proceso creativo

Para trabajar las piezas, estudió cada mito que se presenta en la obra. Luego se dio a la tarea de buscar personas, tanto de su entorno como algunas que vio en la calle, que tenían algunas características que le recordaban el mito o dios que iba a pintar. 

“Iba buscando la esencia del mito en la persona, tratando de robarme el alma con la foto. Pero realmente no es un retrato, yo lo que trabajo es con el contorno, con la silueta, a la que le añado diversos elementos, según el mito”, describe.

Según explica, la fotografía de cada modelo se hace ejemplificando una parte de la escena del mito o del dios y de ahí va transfiriendo, en un complejo proceso de diseño que incluye el dibujo de un  boceto, hasta llegar a la obra final.

“Busco transmitir más la esencia del modelo que la del mismo dios. Es como un paralelismo, lo que hago es fundir un alma con la otra. En ese sentido, la exhibición es muy mística, tiene una fuerza extraordinaria”, explica Tabales. Además, la trabaja con óxidos de cerámica sobre telas, además de mandarlos a liofilizar con ácidos y metales para sacar una paleta mucho más amplia. También utiliza pintura fluorescente y vidrios policromados en diferentes tamaños y colores.

Esa esencia lo hace decir con orgullo que vive del arte.

“La vida es como el hilo de las Moiras, (las que tejen el destino de la vida humana desde el nacimiento hasta la tumba, según los antiguos griegos). Yo entiendo que los artistas no debemos detenernos aun a pesar de la crisis. La grandeza de un país no estriba en su armamento, ni en su economía, estriba en su cultura”, enfatiza el pintor, quien cree que aunque el ambiente artístico, al igual que el pueblo, ha sufrido las consecuencias del huracán, no es motivo para dejar de crear. “Definitivamente este es nuestro Olimpo y hay muchos héroes”.


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