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Es el primero a nivel académico que existe en la isla

Todas tienen una pasión que no pueden ocultar. Las delata el ritmo de sus movimientos, los vaivenes de su caminar, la complicidad de las experiencias vividas en los últimos cuatro años, mientras hacían historia como las primeras estudiantes en graduarse del primer Bachillerato en Artes con concentración en Danza de la Universidad del Sagrado Corazón (USC), adscrito a la Facultad Interdisciplinaria de Estudios Humanísticos y Sociales (FIEHS).

Es, de hecho, el primer programa académico de este tipo en Puerto Rico que se ofrece en alianza con la Compañía de Danza 21 (CoDa21) y su Escuela de Danza 21, dirigida por la bailarina Denisse Eliza.

Un programa que vino a profesionalizar la danza y “sembrar unas bases firmes para las futuras generaciones”, señala la coordinadora del programa de danza, Nibia Pastrana Santiago.

“La danza como entretenimiento ha estado por mucho tiempo, pero la parte educativa se había quedado rezagada Este bachillerato comprende curso prácticos y teóricos; es un programa enfocado en la experimentación y buscamos fomentar el desarrollo de artistas, bailarines, coreógrafos y educadores”, agrega Pastrana.

Precisamente, el pasado 1 de junio se graduaron los primeros siete estudiantes de este grado -Viviam Rodríguez Vázquez, Gisela Sanabria Terreforte, Elica Rivera Carballo, Annie Irizarry Pérez, Nelson Quintana, Duamarie Colón y Paola Padilla.

Hay algo más que unió a estos estudiantes: casi todos dejaron otros rumbos profesionales cuando conocieron sobre la oportunidad que tenían de hacer un bachillerato con concentración en danza.

Fue lo que hizo Viviam, de 22 años, atleta becada en la Universidad de Puerto Rico, recinto de en Cayey. “Dejé todo cuando me enteré de que existía este bachillerato”, afirma la joven, quien dice que su acercamiento a la danza comenzó temprano en la escuela especializada en Bellas Artes en Humacao.

“Desde ahí viene mi deseo de querer ser una profesional en este ámbito, educarme porque yo quería algo más que la práctica de la danza y desde ahí estaba convencida de que eso era lo que quería. Pero fue un poco frustrante después de graduarme porque no existía un programa como este”, precisa Viviam, al recordar que acudió a la audición requerida para entrar al bachillerato muy nerviosa, pero ese mismo día le dijeron que había sido aceptada.

(Juan Luis Martínez)

“Estoy sumamente agradecida con la Universidad y con la Escuela de Danza 21 porque creo que es muy necesaria. Para mí es muy importante ser parte de este grupo; se está haciendo un sueño realidad para muchos de nosotros”, agrega la bailarina, tras contar emocionada que recibió una beca para estudio intensivo de un mes este verano en una reconocida compañía de danza en Los Ángeles, California.

Además, tiene planes de hacer una maestría y seguir buscando audiciones “porque me gustaría aprovechar mi cuerpo en estos momentos y desarrollar una carrera más profesional”.

En cambio, para Gisela Sanabria Terreforte, de 49 años, estudiar el bachillerato ha sido una oportunidad para profundizar más en ballet y danza contemporánea y ampliar conocimientos, así como reforzar lo que ya había aprendido como maestra por 20 años de una academia de baile.

“Siempre soñé con un bachillerato en danza, pero en un momento dado casi me eché para atrás. Pero me dije, ‘si no lo hago ahora, nunca lo voy a hacer’”, afirma Gisela. Cuenta, además, que en el transcurso de sus estudios la diagnosticaron con artritis reumatoide, lo que hizo la experiencia más difícil. “Han sido cuatros años de vivencias, retos y riesgos, salí a flote y logré cumplir con mi sueño”, agrega con satisfacción.

Creatividad y emprendimiento

Para el director de la Facultad Interdisciplinaria de Estudios Humanísticos y Sociales (FIEHS), de la USC, Alfredo Nieves Moreno, se trata de un bachillerato y una oferta académica que toca la pasión de los estudiantes.

“La historia de este bachillerato resume muy bien ese espíritu de Sagrado de tocar la pasión de los estudiantes, pero también ayuda a que el estudiante aprenda haciendo”, explica Nieves, quien cree que si algo distingue al programa de danza es que los estudiantes tienen la oportunidad de presentar sus trabajos ante audiencias diversas.

“Además, el programa de danza es un eslabón muy importante para poder dar una opción de combinar la pasión, la creatividad y también el emprendimiento, un elemento que en este momento estamos fortaleciendo en la Universidad”, agrega el educador, mientras destaca la dimensión amplia de este bachillerato, en el que los estudiantes tienen la oportunidad de desarrollar diversas facetas dentro de este arte.

“Hay una dimensión bien amplia en ese diseño curricular que le permite al estudiante distintas posibilidades de carrera hacia el futuro”, añade Nieves. Por eso cree que este bachillerato adelanta la agenda de la institución educativa de “promover la industria creativa, la innovación y estimular la pasión de los estudiantes”.

Es, por ejemplo, la pasión que siente Elica Rivera Carballo, de 23 años, cuando habla de su amor por la danza. Tanto que se dio de baja de un bachillerato en administración de hoteles que estaba a punto de terminar.

“Hice un cambio drástico en mi vida y me decidí por el arte”, agrega enfática la joven bailarina, premiada con la Medalla Pórtico, una distinción por excelencia académica que se les otorga a estudiantes de 3.90 en adelante durante los cuatro años de bachillerato.

Elica cuenta que tuvo la oportunidad de hacer un intercambio estudiantil en Grecia, con otras dos estudiantes del programa, Duamarie Colón y Paola Padilla. “Fuimos las primeras tres puertorriqueñas de intercambio en el American College of Greece, donde tuvimos la oportunidad de crear nuestras propuestas e ideas coreográficas”, agrega.

De forma parecida se expresa Annie Irizarry Pérez, de 24 años, quien había empezado un bachillerato en Bellas Artes con concentración en teatro en la Universidad de Puerto Rico de Aguadilla, antes de decidirse por el bachillerato en danza. “ Me di cuenta de que era mi oportunidad y rápido hice las transferencias y no me arrepiento”, afirma la joven.

Para Denisse Eliza, se trata de una oportunidad única para completar un bachillerato enfocado en la práctica artística y en la investigación. De hecho, informa que ya se están llevando a cabo audiciones para el próximo semestre.

“Muchas veces los estudiantes nos dicen que no son profesionales. Pero nosotros lo que miramos es potencial. Lo ideal es que tengan algún tipo de experiencia en baile”, agrega Eliza, aunque acepta que han tenido estudiantes con muy poca experiencia y se han desarrollado muy bien durante el bachillerato.

Pastrana también resalta que aunque el bachillerato se enfoca en danza contemporánea, ballet e improvisación “también reconocemos la pluralidad de las diferentes formas de danza en Puerto Rico” y la importancia de capacitar al estudiante con los conocimientos y las destrezas necesarias “para que, al graduarse, se incorpore exitosamente en la industria de la danza, así como en otros campos relacionados como la pedagogía y el diseño teatral”.


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