La autora, quien es tecnóloga médica de profesión, cuenta con diez libros infantiles publicados. (Suministrada) (semisquare-x3)
La autora, quien es tecnóloga médica de profesión, cuenta con diez libros infantiles publicados. (Suministrada)

La escritora infantil ponceña Frances Bragan Valldejuly siempe encuentra en sus vicencias cotidianas y en los recuerdos de su infancia, inspiración para escribir. Precisamente así nació su nuevo libro “Maestra temporera”, el cual presentó recientemente en la librería The Poet’s Passage, en el Viejo San Juan.

La autora, quien es tecnóloga médica de profesión, señaló que este es su décimo libro infantil y está basado en la experiencia que tuvo al adentrarse brevemente en el mundo del magisterio.

Tengo nueve libros infantiles ya publicados. En abril del año pasado, me invitaron a leer en el maratón de lectura en un colegio de Ponce, donde estudiaron mis tres hijos. Unos meses más tarde, en el nuevo curso escolar, me llamaron del colegio para ver si podía sustituir a una maestra que se iba unas seis semanas por maternidad. Aunque yo no soy maestra, acepté el reto”, contó.

Llegó el primer día de clases al colegio, deseosa de ejercer con excelencia el reto que había aceptado. Tenía que dar todas las clases menos español, a 25 niños de tercer grado. “Cuando entré al salón ya todos los estudiantes sabían que yo soy la mamá de PJ Sin Suela (Pedro Juan Vázquez Bragan), y pensaban que por eso, yo tenía que ser bien ‘cool’. Eran demasiados y no obedecían, así que en pocas horas todo se convirtió en una pesadilla”, recordó.

Frances Bragan no se quitó y, poco a poco, se ganó el corazón de sus estudiantes.

“Aprendí varias técnicas para controlarlos. Hoy en día los niños saben mucho y me metí en un blog de maestros que decía que cuando un estudiante hiciera una pregunta y uno no supiera la respuesta, se la diera de asignación. También los puse a leer ‘El Principito’. Quería que le tomaran amor a la lectura y dejaran un poco el celular. No me arrepiento de esa experiencia, pero no volvería a hacerlo”, aseguró.

Dijo Bragan Valldejuly que el libro está dedicado a su suegra, Elisa Olivencia, “a Tata, como le dicen mis tres hijos”, quien fue maestra por 30 años y todas las maestras de Puerto Rico que, como ella, han dedicado su vida al magisterio. “Y es que los maestros son seres especiales. Todos conocemos a alguien que tiene un maestro que le ha cambiado su vida”, destacó.

El libro está escrito en versos y las ilustraciones, de Eva Gotay Pastrana, simulan dibujos de niños, para que estos se puedan identificar mejor. En las diferentes páginas están los días de la semana, y se destacan las materias y temas que se enseñan en un salón. La editorial del texto es PPEditores, Publicaciones Puertorriqueñas.

Escribe para los niños

Bragan Valldejuly también es la autora de los cuentos “Las aventuras de Keka en el Museo de Arte de Ponce”, “El dedito de Kiki”, “El satito Borikén”, “El ponqué de abuela Fefa”, “Mi aventura en Central Park”, “Mi primer día en la escuela”, “Mis noches en el museo”, “El satito de Borinken” y “A través de mis ojos”. Este último es su primer libro bilingüe, que trata sobre un perro adoptado de las calles de Puerto Rico. “Todos mis libros están basados en mis experiencias, unos están escritos en prosa y otros en verso, siempre de manera jocosa”, agregó.

“Mi primer libro fue ‘Keka en el Museo de Arte de Ponce’, en 2003. Yo vivía en Nueva York y regresé a la isla, a Ponce, de donde soy natural. Un día llevé a mis niños al Museo de Arte de Ponce y me di cuenta que no había otros niños allí. Ya en casa, me inspiré y escribí un ensayo sobre cómo se puede hacer un recorrido para los niños que visiten este Museo, de manera entretenida e interesante. Fui y se lo entregué a la directora del Museo, como una aportación”, sostuvo.

Para su sorpresa, a los pocos días la llamaron de la Fundación Luis A. Ferré para que convirtiera aquel escrito en un libro para niños del Museo de Arte de Ponce.

“Don Luis lo leyó e hizo sus sugerencias. Para mí fue un verdadero honor. Yo digo que le debo a don Luis el que yo sea escritora de niños”, enfatizó Bragan Valldejuly.

Dijo la escritora que le gusta escribir para niños, para fomentar en ellos el amor por la lectura y el desarrollo de su imaginación.

Un niño al que sus padres le leen cuando es pequeño, como me leían a mí en mi casa todos los días, cuando crezca, va a ser un adulto lector. Para mí, un adulto que lee nunca está solo y puede conocer el mundo sin tener que viajar”, subrayó.

“Y si un niño se enamora de la lectura por algo que yo escribí, eso me da felicidad”, puntualizó.


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