Aunque el Taller Artesanal de Barriles de Bomba ya comenzó, aun quedan espacios disponibles. (vertical-x1)
Aunque el Taller Artesanal de Barriles de Bomba ya comenzó, aun quedan espacios disponibles. (Suministrada)

Cuando remueven la falca o anilla de metal que sujeta las duelas o pedazos de madera no ocultan su sorpresa al percibir los olores de aguardiente añejada por años en los barriles que sus manos convertirán en tambores de bomba.

Es una puerta que abren a una experiencia insospechada: convertirse en artesanas y artesanos para impartir continuidad a una tradición que resulta impostergable ante la invasión de instrumentos folclóricos manufacturados en China, Japón y otros países.

Con eso en mente inició ayer el Tercer Taller Artesanal de Barriles de Bomba en el Parque Histórico Cueva María de la Cruz en Loíza.

Las clases, que se ofrecen sábado de 11 a.m. a 5 p.m., se prolongarán hasta el 3 de noviembre, cuando culminarán con una fiesta de toque de bomba.

“Nuestro interés es que la tradición de la confección del barril de bomba no se pierda. Es necesario compartir nuestros conocimientos y experiencia porque algún día no estaremos, aparte de que preocupa que a Puerto Rico traigan de China panderos de plena, barriles de bomba y hasta el cuatro puertorriqueño”, alertó el maestro artesano Ricardo López, cuya esposa Yolanda Matos asiste en los talleres.

Nuevamente, los participantes llegaron a Loíza de pueblos distantes, como Ciales. Del Barrio Frontón de este municipio rural llegó Armando Carlo Asencio Rosado, quien arribó al lugar con las herramientas asignadas que, con desprendimiento, compartió con sus compañeros.

“Esto es un sueño hecho realidad. Muchos años soñé con esta experiencia”, dijo Asencio Rosado.

Desde Levittown, Toa Baja, José A. Maldonado madrugó y arribó temprano al Parque Histórico Cueva María de la Cruz para completar el proceso de matrícula.

“Esto siempre lo anhelé en mi vida. Siempre quise trabajar con mis manos la confección de instrumentos de nuestro folclor”, sostuvo.

Mientras, Herminia Rivera, de Toa Alta, dijo que el primer día del taller superó sus expectativas. “Es bien gratificante porque estoy aprendiendo algo que jamás en la vida se me ocurrió imaginar que se podía trabajar. De una madera que ya no sirve, se restaura en una obra de arte que va a ser mía. Posiblemente siga haciendo tambores de bomba porque me gusta”, sostuvo Herminia.

El sábado 3 de noviembre finalizará el taller. Inmediatamente iniciará otro patrocinado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña con fondos del National Endowment For The Arts.

El promotor cultural, Jaime Torres Torres destacó el alcance sociocultural de los talleres. “Se integran personas desconocidas que terminan como amigos. Hay señoras que acompañan a sus esposos junto a sus hijos. Aunque participan personas de todas las edades, son numerosas las personas retiradas que descubren nuevas posibilidades de esparcimiento en sus vidas”, señaló.

Aunque el Taller Artesanal de Barriles de Bomba ya comenzó, aun quedan espacios disponibles. “La primera y la segunda clase [la del próximo sábado 13 de octubre] son introductorias, por lo que podemos admitir tres o cinco participantes”, aseguró el artesano Ricardo López.

Las personas interesadas se deben comunicar con Jaime Torres Torres al (787) 448-2802.


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