(Yaritza Alicea Muñoz)

Medellín, Colombia - La VII edición del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo reconoció en su gala anual a las mejores historias periodísticas de Iberoamérica y al grupo diverso de autores que dedicaron su trabajo a la transformación social. Los ganadores fueron escogidos en las categorías de texto, imagen, cobertura e innovación.

La celebración se dio en el marco del Festival Gabo en la ciudad de la eterna primavera. Un total de 1,730 trabajos se nominaron en las cuatro categorías en las que 12 historias fueron finalistas escogidas por 53 jurados internacionales en tres rondas de trabajo.

El director general de la Fundación Gabo, Jaime Abello Banfi, aseguró que el reto del evento es aprender a sacar adelante el periodismo como algo indispensable e imprescindible. En un momento sorpresa, Abello Banfi recibió también un homenaje por mantener vivo el legado de Gabo, y crear un centro educativo para jóvenes comunicadores, lo que soñó hace 20 años.

Las periodistas colombianas Yolanda Ruiz y Mónica Jaramillo condujeron la premiación que inició en la categoría texto. En esta se escogieron trabajos periodísticos que abarcaron personajes complejos e historias de rigor.

Desde Cuba, Mónica Baró Sánchez fue la ganadora por su trabajo “La sangre nunca fue amarilla”.  Allí, reportó el envenenamiento por plomo en un barrio de La Habana, a través de las memorias de las víctimas de estos tóxicos que están en el ambiente. La historia fue publicada en el medio Periodismo de Barrio de Cuba.

Según Baró Sánchez, estos envenenamientos se dan en silencio y los datos deben corroborarse a la perfección pues “en el caso de Cuba, cuestionar el sistema de salud pública desde el periodismo independiente, amerita que no haya ni un mínimo error”.

El turno continuó para la categoría Imagen, en la que un amplio grupo de periodistas de España, Colombia, Venezuela, Guatemala, Argentina, Estados Unidos y Puerto Rico, ganó el reconocimiento por “America First: El legado de una redada migratoria”.

Este es en especial multimedia de 42 minutos publicado en inglés y español sobre los arrestos a indocumentados en Estados Unidos, especialmente en Postville, Iowa, donde hace 10 años ocurrió una de las más grandes redadas migratorias del país.

Al continuar, el Premio Gabo dio el “Reconocimiento Clemente Manuel Zabala a un editor colombiano ejemplar” a Luis Enrique Rodríguez, director alterno del servicio informativo Caracol Radio, que entregó más de 36 años al oficio y que además ayuda a través de la cátedra universitaria a que más jóvenes lleguen preparados al mundo laboral.

“El nuestro es un trabajo silencioso en el que he aprendido que lo más importante es asegurar que la calidad y solidez del periodismo que llega a través de otras voces se entienda bien y deje un mensaje bien hecho (…) Este reconocimiento sí me lo merezco, como lo merecen editores de radio”, dijo Rodríguez.

En la categoría cobertura, “El país de las dos mil fosas”, realizado por 21 periodistas mexicanos fue el gran ganador. Este, es un trabajo periodístico que detalló la expansión de fosas clandestinas en México durante la época de “guerra contra el narcotráfico”. Los autores son periodistas independientes que trabajaron de manera conjunta para crear un mapa interactivo de estas fosas. La cobertura fue publicada en las plataformas ‘A dónde van los desaparecidos’ y ‘Quinto Elemento Lab’.

El último premio por categorías fue entregado a la Innovación. En un trabajo colaborativo de 36 comunicadores de México, Venezuela y Colombia, “Mujeres en la vitrina, migración en manos de la trata – zonadivas.info”, se llevó el galardón por su iniciativa de recrear una plataforma de prostitución por internet para resaltar las historias víctimas de la violencia.

Estas, son historias de mujeres que salen de su país tratando de encontrar un destino mejor, pero en la búsqueda de ese sueño se encuentran con la muerte. “Necesitamos que nuestros gobiernos y nuestras políticas no persigan a los migrantes. Así es como se debe hacer el periodismo, en colectividad”, aseguró la periodista Mónica González durante su discurso de aceptación.

La noche culminó con el Reconocimiento a la Excelencia Periodística al fotógrafo colombiano Jesús Abad Colorado. Su experiencia documentando el conflicto armado en el país a través de la esperanza y retratar lo que pocos se atreven, lo llevó a publicar dos libros y ser parte de más de 30 exhibiciones alrededor del mundo.

Abad Colorado compartió con los asistentes una impactante galería de fotos que retratan perfiles de víctimas de la violencia. El fotógrafo hizo un emotivo reconocimiento a esas personas que conoció al borde de la guerra y que hoy buscan un mejor futuro en la vida civil.

“Para mí la fotografía y el periodismo no son una mercancía, son un servicio a la sociedad”, aseguró. A pesar de sus trabajos con el conflicto, Abad Colorado ratificó que no es un fotógrafo de la guerra, sino que ha “caminado entre los escombros buscando la vida”.

Finalmente, agregó que la memoria no es pasada, es presente para no repetir. Por esto, los periodistas deben dejar de poner el micrófono a los que siembran odio.

“Nosotros somos lo que otros en este país no han podido ser. Tenemos que trabajar por construir una memoria donde se honre la memoria de los ausentes que con música y poesía nos han enseñado a defender la vida”, concluyó.


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