El famoso grupo defiende su trabajo y deja claro que "el relajo no es sátira".

Es difícil sentarse a conversar con Jacobo Morales, Silverio Pérez y Emmanuel “Sunshine” Logroño y no reírse. La creatividad y el manejo del humor de estos polifacéticos artistas sacan una carcajada de esas que da gusto. En un país donde la política es una tragicomedia diaria, este trío ha sabido dominar con maestría el arte de la sátira política con el proyecto Los Rayos Gamma.

Fundado en 1971 por el fenecido periodista y libretista Eddie López, este grupo sigue vigente sin que nadie lo destrone. Muestra de ello es que luego de 47 años, y sin estar en la televisión, vendió tres funciones de su nuevo espectáculo “La Junta los Junta”, que estrenó el viernes en el Centro de Bellas Artes de Caguas, y continúa hasta hoy, domingo.

Quién diría que aquel experimento que comenzó en el café teatro La Tea, en el Viejo San Juan, con Eddie López, Jacobo Morales, Silverio Pérez, Horacio Olivo y Efraín López Neris -quien estuvo por poco tiempo-, continuaría vigente en la actualidad, rebasando generaciones. Recuerda Silverio que todo comenzó después de que Eddie López vio la reacción que había tenido una noticia inventada que compartió en el desaparecido programa “Esto no tiene nombre”, producido por Tommy Muñiz.

Resulta que López dijo en un segmento del espacio de comedia que había ocurrido una supuesta sublevación en las islas de Culebra, Mona y Monito, y entre todas habían creado una federación de islas que sería presidida por un veterinario. Tal fue la reacción del público que hasta oficiales de la antigua base Roosevelt Roads llamaron a Wapa Televisión preguntando si era cierta o falsa la información.

“Después de ese suceso, Eddie dice ‘vamos a hacer un espectáculo de sátira un fin de semana’ y de ahí surge hacer un grupo de parodia en (el café teatro) La Tea. Él monta el grupo y cuando le preguntamos que cómo se iba a llamar nos dice ‘El efecto de los rayos gamma sobre Eddie López’, porque él estaba recibiendo rayos gamma para su tratamiento de cáncer y decidió utilizar ese nombre como parodiando su propio tratamiento”, rememora Silverio sobre los orígenes del grupo.

La idea en aquel entonces era hacer una sola función, pero la acogida fue tan grande que el grupo se quedó. La polémica, asegura Silverio, acompañó al grupo desde el inicio, ya que, después de una de las primeras funciones, la Policía arrestó a varias personas porque supuestamente estaban violando una ordenanza municipal que prohibía las tertulias en la calle. El problema es que entre los arrestados esa noche se encontraba el entonces juez del Tribunal Supremo, Raúl Serrano, quien acababa de salir del show.

“Cuando le llevan esos arrestados al juez que vio el caso, pues imagínate. Así que Los Gamma comenzaron siendo polémicos desde la soltá”, afirma Silverio,ante las risas de sus colegas.

El grupo se mantuvo con los mismos integrantes hasta la muerte de Eddie López, en 1971, unos meses después de haber creado el concepto. En la década del 80, Sunshine Logroño se suma a Los Rayos Gamma como sustituto, pero no tardó mucho en quedarse como uno de los integrantes fijos. Horacio Olivo, quien fuera otro de los miembros fundadores, se mantuvo fiel al grupo hasta su fallecimiento en 2016. Aunque no está presente físicamente, Jacobo, Silverio y Sunshine coinciden en que sigue con ellos. “Horacio es un recuerdo permanente y a veces no tenemos ni que mencionarlo, pero yo sé que está en la mente de nosotros por tantas razones. Cuando todavía el ensayo no es suficiente, ahí está Horacio preocupado en nuestras memorias; cuando hay un gran triunfo, ahí está Horacio eufórico; cuando hay algún accidente escénico y tratamos de resolverlo, ahí está Horacio también cantándome las entradas”, afirma Jacobo Morales con ternura.

Silverio continúa diciendo que también está presente en algunas canciones y que, incluso, a veces puede salir en un show en un vídeo de archivo porque sus parodias no pasan de moda. Sunshine, por su parte, recuerda que “Tato”, como le llamaban, era un gran pesimista, como Jacobo. “Siempre decía ‘esto va a quedar mal, esto va a quedar mal’”, dice Sunshine a lo que Jacobo remata diciendo: “Tato, hoy sí que esto se chavó”. Así comienza la entrevista.

¿Cómo es armar un espectáculo de sátira política en el 2018, con las redes sociales, los memes y toda la rapidez digital?

—Silverio: Ahora todo el mundo hace lo que cree que es sátira política a través de las redes sociales cuando realmente la sátira implica mucha reflexión y conocimiento sobre la política. El relajo no es sátira y, en muchas ocasiones, en las redes, vemos más relajo que sátira.

—Jacobo: Además, este señor (Silverio) es un especialista en eso de la rapidez. Hemos estado en medio de un show y en lo que estamos haciendo un sketch, él está en el escenario disimuladamente escribiendo una parodia para cantarla inmediatamente.

En la actualidad, hay mucha polarización en el país. ¿Cómo lograr lanzar un comentario y no ofender?

—Silverio: Creo que Los Gamma tenemos claro cuál es el perfil al que nos dirigimos que es ese tipo de persona que puede entender, precisamente, esa mentalidad más amplia de la inclusión. Nuestro público es esa masa que no necesariamente está comprometida con los partidos políticos y que se pueden disfrutar el show sin ningún problema. El fanático político -de cualquier ideología- no aguanta el show.

¿Cómo ha logrado el grupo continuar a pesar de los años?

—Jacobo: Un factor determinante e importante de por qué esa continuidad de Los Gamma ha sido que la estrella es el espectáculo.

—Silverio: Creo que Eddie estableció una pauta de que el show eran Los Gamma y cuando a mí me toca reagrupar el grupo en el 80 y me encargo del libreto, siempre lo escribí -y lo sigo escribiendo- con esa idea de Eddie de que la gente sienta que este no es el libreto de Silverio, es el libreto de Los Gamma. En el momento en que Jacobo interpreta algo que yo escribí, que Sunshine interpreta, ya está aderezado por la forma de ser de ellos y, en ese sentido, siempre ha habido un desprendimiento. Lo que ha aportado a esa vida larga de Los Gamma es esa falta de ego individual protegiendo el ente colectivo.

¿Pero me imagino que habrá momentos en los que habrán diferido?

—Silverio: Sí, pero es que cuando hay diferencias siempre se tiene claro cuál es el propósito y las diferencias se convierten en oportunidades de buscar una nueva manera de hacer las cosas. Nunca ha habido como un enojo, siempre ha habido un respeto y cariño de familia que, en última instancia, es en lo que nos hemos convertido.

¿Los Rayos Gamma han sido censurado alguna vez?

—Jacobo: Creo que sí, una vez se nos exigió la entrega de unos libretos antes de unas funciones donde iba a estar un gobernador vigente en ese momento.

—Silverio: Sí, la persona a cargo de la secretaría nos pidió que si podíamos enviarle el libreto de lo que íbamos a hacer y le dijimos que no.

—Sunshine: Y una vez un abogado antes de un espectáculo nos envió una carta por el nombre del espectáculo, cuando era “La Guerra de las Galaxias”.

—Silverio: Sí, porque se incluía en uno de los personajes a Rosselló padre como “Darth Vader” y amenazaron como con demandarnos. Y no hay lugar a dudas que cuando salen Los Gamma de la televisión (de Wapa Televisión) cerca del año 92 hubo unas presiones políticas bien fuertes.

¿Qué tipo de presiones?

—Sunshine: En esa época en específico fue cerca de las elecciones y empezaron a llamar auspiciadores hasta que no nos renovaron el contrato, aunque el rating era bueno.

¿Cuál ha sido el período más difícil para hacer sátira política en el país?

—Silverio: Cuando nos tocó en 1983 hacer semanalmente el programa en el Canal 7 y se estaban transmitiendo las vistas del Cerro Maravilla y toda la semana salía un drama que te sobrecogía de cómo mataron a los muchachos, de cómo fue la conspiración. Hacer sátira, en ese momento, yo creo que fue lo que nos pulió de cómo tú buscas, en medio de eso, la mirada del humor.

—Jacobo: Y dentro de la crudeza, porque Los Gamma pueden ser medio cruditos algunas veces, subyace la sensibilidad. Yo creo que la gran mayoría de nuestro pueblo responde a las actitudes que denotan sensibilidad.

—Silverio: Recuerdo que una vez ocurrió una situación con la hija del gobernador Rafael Hernández y nosotros sin discusión decidimos que no lo íbamos a tocar. Gente de otros partidos nos criticaron porque no le sacamos partido, pero la sensibilidad implica que un asunto familiar como ese tú no lo tocas.

—Sunshine: Hacíamos también para esa época un personaje que se llamaba “Iván Fonseca”, que era un crítico social, y cuando el personaje estaba en su “peak” mataron a Iván Frontera (el verdadero), y ese mismo día eliminamos el personaje.

¿Cómo ha sido la relación de ustedes con los gobernadores del país?

—Silverio: La primera visita que nosotros hicimos a Fortaleza fue en 1971 y fue un espectáculo que le hicimos a don Luis A. Ferré y sus jefes de gabinete. Después que se acabó el espectáculo, fuimos al patio donde había un cóctel y él dijo: “No dejen de hacer reír porque de la risa al llanto hay un pequeño espacio y siempre será mejor reír que llorar”.

—Jacobo: Y hay que destacar que fuimos a Fortaleza sin ningún tipo de concesión.

—Sunshine: Ese ‘good sportsmanship’ (juego limpio) que tenía don Luis de ver parodias incluso de él, hoy día los políticos no pueden. Tienen la piel muy finita.

—Silverio: Es que tiene que ver también con una calidad de clase política que lamentablemente ya no la tenemos. Eran hombres ilustrados. Estamos hablando de don Luis A. Ferré que era un hombre sensible, con una cultura amplia. Lamentablemente, hoy no lo tenemos porque es obvio que esa sensibilidad que entiende el humor ya no la hay en esa clase política.

—Jacobo: Romero y Hernández Colón también participaron en los programas de televisión que hicimos.

—Silverio: Sí, Romero cantó con Jacobo “Cuesta abajo” (ríen).

¿Quién no ha transado con ustedes?

—Silverio: Creo que después de Romero y después del segundo término de Rafael Hernández Colón se entró en una época muy álgida. La época de Pedro Rosselló y posteriormente la decadencia de esta década perdida... Yo creo que la cosa en Puerto Rico se puso muy agria y hubo otro tipo de fanatismo.

¿Por qué es importante hacer sátira política?

—Jacobo: La sátira muchas veces se convierte en esa voz callada, en esa expresión, que hay dentro de la gente y es lo que quisieran decir y quisieran expresar, entonces la sátira es una especie de caricatura, pero las caricaturas, igual que la buena sátira, lo importante es que te hace reír, pero a la vez te hace pensar y reflexionar.

¿Cómo ven el futuro de la sátira en el país?

—Silverio: Nosotros hemos querido que nuestra plataforma tan querida de la sátira sirva también para exponer otras expresiones que nos parecen muy válidas por eso en el show pasado trajimos de invitados a la gente de Teatro Breve, que me parece que el teatro que ellos hacen está en esa onda. Hemos traído a los Rivera Destino, hemos utilizado a Rangely García de De la nada, porque nos parece que son expresiones modernas, pero que están en la misma onda de reflexión de Los Gamma y creo que eso una responsabilidad de todos los que hemos logrado trascender en el tiempo; servir de puente para que otra gente se pueda expresar.


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