Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Si el retrato que lograron de ella no miente, tenía unos profundos ojos negros. Federico Álvarez Dez lo pintó al óleo basado en el recuerdo y Jaime Marzán logró otro retrato -pero escrito- de María de las Mercedes Barbudo y Coronado cimentado en el estudio biográfico que realizó Raquel Rosario Rivera, profesora de historia en la Universidad de Puerto Rico en Bayamón.

Así llegó el autor sanjuanero a la mujer considerada la primera activista política en pro de la separación definitiva entre Puerto Rico y España, nacida en el 1773 y fallecida en el 1849.

“Pero había muchas lagunas y ahí es donde entra la ficción de la novela para darles un hilo de continuidad a los periodos de su vida que desconocemos”, describe Marzán sobre los inicios de su novela “Mercedes”, que bajo el sello de Isla Negra Editores ya fue publicada.

Captó su atención “la audacia” de esa mujer evidente en su pensamiento y filosofía tanto política como social. “Era una mujer muy atrevida en el mejor sentido de la palabra”, detalla con su voz grave el escritor.

Lo de atrevida lo dicen muchas cosas, normales hoy en día, pero que no se aceptaban en su época.

Pecado número uno: Barbudo era comerciante y muy campechana hablaba de negocios con hombres en las calles del Viejo San Juan donde vivía. Vendía botones, hilos, cortes de tela y posteriormente se convierte en prestamista.

“Era una mujer muy conocida en San Juan”, cuenta Marzán, “y los amigos que tenía eran personas importantes como Ramón Power Giralt o (José) Campeche. Tenía vínculos comerciales con don Joaquín Power que era muy rico y no le temía al qué dirán, tenía un espíritu tan libre”.

Pecado número dos: no se casó ni tuvo hijos. Tenía su negocio aunque no tenía necesidades económicas puesto que procedía de una típica familia de clase alta. La hija del militar Domingo y de Belén, tenía dos hermanas y un hermano. De su padre heredó la firmeza de carácter que tanto le sirvió para mantener sus iniciativas, lo que en parte la llevó a su pecado número tres: activismo social y político.

“Mercedes estaba muy consciente de su entorno político, económico y social y participaba muy activamente para que las cosas se discutieran y se solucionaran. Hacía en su casa tertulias con intelectuales de la época. Ese activismo es lo que la lleva a ser hallada culpable y sentenciada al destierro cuando estaba en sus cuarenta”, indica Marzán.

Barbudo y Coronado despertó además la atención de las autoridades españolas cuando comenzó a recibir correspondencia, revistas y diarios procedentes de Venezuela, donde el furor por el ideal bolivariano incendiaba el fervor del cambio.

“Mantenía correspondencia muy dinámica con personas que apoyaban el movimiento bolivariano en Venezuela. Pero era material vedado por el Gobierno español en Puerto Rico, porque temían que aquí se propagara el espíritu bolivariano. Entonces la acusan de recibir y distribuir esa información en la ciudad”, dice.

Y fue a la cárcel

O a algo parecido. Como en Puerto Rico aún no existía una cárcel para mujeres, la entregaron al comandante del Fuerte San Cristóbal mientras era trasladada en barco a una casa en Cuba que igual albergaba a alcohólicas, asesinas, prostitutas o ladronas.

“No se sabe cómo ella sale de allí y va a dar a Saint Thomas y de ahí se embarca para la Guaira en Venezuela, para luego pasar a Caracas donde logra una relación bastante cercana a Simón Bolívar y miembros de su gabinete y se convierte en una de sus principales colaboradoras”, comenta Marzán.

El autor agrega que Mercedes fue “muy amiga” de José María Vargas, “que llegó a ser presidente de la República de Venezuela. Ella se movía en unos círculos muy exclusivos donde la cabida a la mujer era limitadísima”, destaca sobre la mujer que nunca regresó viva a la Isla. Está enterrada en la Catedral de Caracas, al lado de la tumba de Simón Bolívar.

“Es una desgracia que no se conozca más de ella pero así ha sucedido con otras personas de igual calibre e importancia histórica. Aquí padecemos de falta de conciencia histórica, es increíble”, condena Marzán.

Nueva oportunidad. Reivindicados debemos quedar en este nuevo siglo.


💬Ver 0 comentarios