Deportistas y artistas en el pabellón. (Suministrada) (semisquare-x3)
Deportistas y artistas en el pabellón. (Suministrada)

El impacto del huracán María sobre Puerto Rico hace once meses provocó un cambio de mentalidad general en Puerto Rico. Hubo ideas o conceptos que cambiaron. Se descubrieron realidades hasta entonces ocultas y hubo compromisos individuales y colectivos que encontraron un nuevo rumbo a la vez que se fortalecieron.

El movimiento #yonomequito experimentó un fortalecimiento, una reafirmación en su misión de identificar necesidades en la isla y dirigir ayuda, mientras reconoce y da visibilidad a la gesta de individuos que se han crecido ante la adversidad.

Este es el espíritu que celebra el pabellón de #yonomequito que abrió sus puertas el jueves en el pimer nivel de Plaza Las Américas.

En el local se muestran fotos y  se proyecta un documental, dirigido por Marcos Zurinaga, en los que se plasman las acciones y los testimonios de quienes se han unido a esta iniciativa, desde ciudadanos a figuras reconocidas en el deporte o las artes.

El empresario Carlos López Lay, gestor de este movimiento junto a su esposa María Esteve compartió con El Nuevo Día la esencia y la mirada hacia el futuro.

En este camino #Yonomequito ha forjado alianzas en pro de ayudar a reconstruir en el plano de infraestrucura, salud físic y emocional con SER de Puerto Rico, Banco de Alimentos, Global Empowerment Mission, PGA Tour, JJ Barea Foundation, Team Familión, alcaldes y líderes comunitarios.

“Luego del paso del huracán María quisimos ser bien específicos sobre a qué comunidades queríamos llegar. Sabemos que la ayuda oficial llegó pero no alcanzó a todos los damnificados, por eso quisimos ser puntuales en ese sentido, al identificar casos específicos y así ser más efectivos”, expresó Lópz Lay.

“Hemos servido de vehículo para que entidades benéficas de Estados Unidos y Puerto Rico dirijan sus esfuerzos en la isla. Unidos hemos logrado mucho más. La Fundación de Marc Anthony nos dio una cantidad de dinero para unas tareas específicas en el pueblo de Fajardo. Ana Isabelle envió parte de los ingresos de su participación en Evita en Florida a través de nosotros para que fuera dirigido a damnificados por María en Caguas. Mónica Puig ha ayudado de manera inmensa”, añadió el empresario y filántropo. Recientemente #yonomequito reconstruyó dos residencias devastadas por María en Barranquitas.

Aparte de los damnificados por el paso del huracán María, una de las mayoes satisfacciones más grande de López-Lay es poder aportar a través de #yonomequito con SER de Puerto Rico.

“Esos muchachos y muchachas sí tendrían razones para quitarse y sin embargo es tanto lo que nos enseñan con sus ejemplos y con su actitud. Yo no me quito es una frase que  tiene una final particular y específico para cada individuo, pero en esencia resume el espíritu de lucha de empoderamiento que identifica a los puertorriqueños dentro o fuera de la isla”, concluyó López Lay.

El pabellón de #yonomequito permanecerá abierto al público por espacio de un mes. Cuenta con la venta de camisetas y gorras alusivas para recaudar fondos para nuevos proyectos. 


💬Ver 0 comentarios