María Eugenia Ferré Rangel y Luis Alberto Ferré Rangel, quien catalogó a Ramos como uno de sus  mentores (semisquare-x3)
María Eugenia Ferré Rangel y Luis Alberto Ferré Rangel, quien catalogó a Ramos como uno de sus mentores. (Ramón “Tonito” Zayas)

El tiempo habrá pasado, pero el fotoperiodista puertorriqueño Luis Ramos sigue luciendo su chaleco de fotógrafo como si estuviera listo para capturar una nueva imagen.+

Después de todo, el ser fotógrafo siempre ha sido la identidad primaria de este veterano artista del lente, quien durante más de dos décadas documentó el acontecer noticioso de Puerto Rico, primero a través del periódico El Imparcial y después con El Nuevo Día, donde laboró por 37 años.

En homenaje a su pasión y compromiso de informar al pueblo de Puerto Rico, y para celebrar su gran trayectoria, GFR Media publicó el libro “Luis Ramos y la eternidad del instante: Fotos de un Puerto Rico en transición”, el cual fue presentado ayer por Luis Alberto Ferré Rangel, Principal Oficial de Innovación Social del Grupo Ferré Rangel y Consejero Editorial de GFR Media.

La actividad se celebró en la sede de Caimito de los Centros Sor Isolina Ferré, donde se dieron cita desde exgobernadores, como Rafael Hernández Colón y Aníbal Acevedo Vilá, hasta los pasados presidentes del Tribunal Supremo de Puerto Rico y el Tribunal Federal del Distrito de Puerto Rico, Federico Hernández Denton y José A. Fusté, respectivamente.

“Luis es la única persona que puede hoy en día reunir a dos exgobernadores, a un exjuez presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico y a un exjuez presidente del Tribunal Federal de Puerto Rico y estar todos en la misma fila”, expresó Luis Alberto Ferré Rangel al inicio de la presentación, donde estuvieron sus hermanos María Eugenia Ferré Rangel, presidenta de la Junta de Directores de GFR Media, y Antonio Luis Ferré Rangel, CEO Kingbird Properties del Grupo Ferré Rangel. También acudieron el senador independentista Juan Dalmau, así como periodistas, profesores y amigos de Ramos.

El talento del fotógrafo, pero sobre todo su calidad humana, fueron exaltadas por Luis Alberto Ferré Rangel como uno de los grandes atributos de Ramos, a quien catalogó uno de sus grandes mentores en el periodismo y como parte integral de su familia. Pero más allá de los afectos personales, el también editor del libro expresó la importancia que tiene el trabajo de Ramos para Puerto Rico. El fotógrafo documentó el acontecer noticioso puertorriqueño desde finales de la década del 60 hasta su retiro en el 2007. Desde la icónica foto del hit 3,000 de Roberto Clemente hasta el sepelio de Luis Muñoz Marín, pasando por imágenes de artistas y de ciudadanos comunes, Ramos retrató un país y sus transformaciones.

“Luis siempre ha sido una persona de pueblo y con esa mirada se convirtió en el fotógrafo de la gente común. Con esa mirada retrataba a sus sujetos, desde gobernadores hasta barrenderos, y todo lo que había entre uno y otro. Lo hizo con la misma amabilidad, con la misma dignidad. Para Luis no había dioses, todos eran iguales ante su lente y esa es una de sus grandes contribuciones”, dijo Ferré Rangel.

En la actividad también se compartieron anécdotas divertidas de la trayectoria de Ramos. El periodista José Serra narró el día que casi lo matan por jugar una broma a un joyero del Viejo San Juan, mientras que Osvaldo Gil recordó su icónica foto de Clemente, a quien retrató en varias ocasiones.

“La fotografía de Roberto Clemente que caminó el mundo entero cuando su desaparición física está en la portada de ese libro. Yo creo que esa tal vez es la fotografía que inmortalizó a un fotógrafo, a un periodista, como lo es Luis Ramos, quien viajó el mundo entero con esa foto”, sostuvo Gil. La periodista Nilka Estrada, quien trabajó en la elaboración del libro, explicó que muchas de las imágenes en la publicación pertenecen al archivo personal del fotógrafo y que otras, a su entender, nunca habían sido publicadas.

Luis Ramos se expresó agradecido con la familia Ferré Rangel por la publicación del libro, cuyas ganancias las donará en su totalidad a los Centros Sor Isolina Ferré por el compromiso que han mantenido con el pueblo. Señaló que son muchas las fotos especiales que se recogen en la publicación, pero que todas “son excelentes para las futuras generaciones”. Antes de concluir la actividad, en la que agradeció también a su esposa Carmen Fernández, el fotógrafo compartió una frase impregnada de humor, amor y gratitud, la cual siempre repite. “Me siento sumamente orgulloso de ser Luis Rafael Ramos Ferré”, terminó ante el aplauso de los que reconocen en su trabajo un legado histórico que ayuda a comprender la eternidad de un instante.


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