La exposición
La exposición "El Caribe en Puerto Rico" está disponible al público desde el pasado mes de noviembre y continuará hasta el verano. (GFR Media)

La calidad humana unida al gran talento que caracterizó al pintor Arnaldo Roche-Rabell fueron tema principal del conversatorio “Arnaldo en mí” que se celebró en el Museo de Arte Caribbean University (MACU) con motivo de la exposición “El Caribe en Puerto Rico”.

Durante el acto celebrado en la universidad en Bayamón, las tres hermanas de Roche Rabell -Norma, Raquel y Miriam- compartieron sus vivencias con el artista a quien estuvieron muy unidas hasta el momento de su muerte, en la madrugada del 17 de noviembre de 2018 a consecuencia de un cáncer de pulmón.

Raquel envió un vídeo filmado en su residencia en el estado de la Florida en el que mostró tres regalos importantes que recibió de su hermano: una pintura, una orquídea y una lámpara Tiffany.

La experiencia de vida con Arnaldo fue única e inigualable”, señaló la mayor de los hermanos.

Uno de los mensajes más extensos fue el de Norma, quien en la adultez convivió con Roche Rabell por muchos años. Destacó que, aunque nacieron en una familia de escasos recursos económicos, en su niñez no les faltó amor y felicidad. En varias ocasiones, se refirió a su hermano como “ese chico travieso”.

La mujer -que actualmente cursa una maestría en museología, inspirada por el trabajo de su hermano- compartió entre risas muchos de los aspectos cotidianos que se daban en la convivencia con el artista, desde la manera en la que a él le gustaba que le lavara su ropa, hasta la dinámica que se daba en el hogar cuando hizo algunas obras allí.

Nunca olvidaré el momento en que leí que tu corazón dejó de latir. El mío se rompió en ese momento. Arnaldo, aunque físicamente ausente, vive en el corazón de todos nosotros”, dijo Norma.

Mientras que Miriam habló sobre el carácter amable, sencillo y jocoso del artista, además de una gran fe que lo llevó a mantenerse positivo aún cuando el cáncer deterioró su estado de salud.

Roche Rabell era un ser humano que le daba mucha importancia al acto de ayudar y darle la mano a los demás, algo que no solamente enfatizaron sus hermanas, sino también los otros dos oradores del evento, la directora del Museo de Arte de Bayamón, Sarabel Negrón, y el artista Edward Víctor Sánchez, quien en sus inicios fue asistente del fenecido pintor.

La producción artística de Roche tenía rituales. Hacer actos de caridad era uno de los principales ritos. Antes de cualquier serie, se hacían muchos actos de caridad”, mencionó Sánchez, quien además destacó lo organizado que era su mentor.

En los años que Sánchez trabajó con Roche Rabell, fue testigo de cómo ayudó a muchas personas. Sin embargo, “estaba prohibido hablar de eso”.

Por su parte, Negrón destacó el apoyo que ofreció el artista al desarrollo del Museo de Arte de Bayamón, el cual ella dirige desde 2010.

La actividad fue moderada por Hiromi Shiba, directora de MACU y coordinadora del programa graduado de museología de Caribbean University. Como apertura del homenaje, se proyectó un vídeo en el que se mostraron imágenes de Roche Rabell en diferentes etapas desde su niñez hasta sus últimos trabajos.

Luego, los asistentes tuvieron la oportunidad de ver la obra “La Buenaventura”, de Roche Rabell, que forma parte de la exposición “El Caribe en Puerto Rico” y que cuenta con el trabajo de varios artistas puertorriqueños. La muestra está disponible al público desde el pasado mes de noviembre y continuará hasta el verano.


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