La orden de restricción dura cinco años. (AP) (semisquare-x3)
La orden de restricción dura cinco años. (AP)

Los Ángeles - Una jueza prohibió mediante una orden de restricción de cinco años al exadministrador de Britney Spears comunicarse con la cantante o su familia o hacer declaraciones despectivas de ellos en las redes sociales.

La jueza de la Corte Superior de Los Ángeles, Brenda Penny, anunció ayer la decisión después de escuchar el testimonio del exadministrador Sam Lutfi, de 44 años, y del padre de Spears, James Spears, que ha controlado el dinero y asuntos de su hija mediante una custodia de 11 años dispuesta por un tribunal.

Penny rechazó los argumentos del abogado de Lutfi, Marc Gans, de que la orden de restricción es inconstitucional porque perjudica la libre expresión de su cliente. La jueza describió el testimonio de Lutfi como evasivo y amplió la orden de restricción temporal que había impuesto el 8 de mayo.

Gans dijo afuera de la corte que considera presentar una apelación. James Spears declinó hacer declaraciones a la prensa.

James Spears reconoció a pregunta de Gans que no tiene una relación tersa con Britney Spears.

“La relación entre yo y mi hija siempre ha sido tensa”, declaró James Spears.

Sin embargo, en otro testimonio que Penny consideró sincero y creíble, James Spears testificó que Lutfi fue un “depredador” contra su familia por más de una década y que reanudó su acoso en fecha reciente. Lutfi fue muy cercano a la artista en 2007 y 2008 y también fue su administrador por un breve periodo.

“Me preocupó que él estuviera intentando tumbar la custodia”, dijo Spears desde el estrado. “Yo estaba muy molesto. Estaba preocupado de que volviéramos a la misma situación de 2008”.

Spears y sus abogados dejaron entrever, y Penny pareció aceptar, que Lutfi ha intentado incitar a los admiradores en las redes sociales con el hastag #Free Britney para criticar el control que James Spears y la corte han tenido sobre la estrella pop en los últimos 11 años.


💬Ver 0 comentarios