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Hace un mes que Maripily Rivera había decido terminar su relación con su novio, Albert Rodríguez, pero optó por darle una oportunidad por el amor que se tenían, por lo que buscaron ayuda sicológica y espiritual para salvarla.

La empresaria, quien tiene a su abuelita paterna muy enferma en Ponce, le pidió a su expareja que cuando ella regresara a su apartamento él no estuviera. Las razones de su rompimiento, según trascendió, tiene que ver con el pasado de Rodríguez y por promesas rotas.

Una persona cercana a la modelo, quien contestó el teléfono de ésta hoy, informó que Maripily se encuentra muy afectada y “no está preparada para hablar por ahora”.

De otra parte, este diario habló con el diseñador Carlos Alberto, quien le confeccionaría los tres vestidos  de novia que luciría en su boda en Ponce, pero la semana pasada fue notificado que la ruptura era definitiva.

“Como hubo suspensión de la boda hace unas semanas, no se llegó a comprar los materiales que eran telas en seda y cristales para adornar el traje de ella y de las damas.  Era una orden especial. Ella me llamó hace unos cuatro días para decirme que se iba a cancelar todo, pero no le pregunté nada, sólo pregunté si ella estaba bien y el niño”.

Este fin de semana Maripily dará la cara en público; desfilará en la alfombra roja de la gala del hospital St Jude en Miami con un vestido de Carlos Alberto color vino en encaje y transparencias, con un pronunciado escote en la espalda, y muy ajustado,  porque como dice el dicho “a mal tiempo buena cara”. 

“Durante este tiempo en que hemos estado trabajando con lo de la boda, pudimos conocernos mejor y ya me ha hecho pedidos para otras actividades que tiene pendientes. Maripily no escatima en los gastos que tenga que hacer para verse bien siempre”.


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