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La escena es la siguiente: La chica decide entrar, sin explicación razonable, a un peligroso bosque en medio de la noche. Su amiga le dice que no entre a ese espeluznante lugar y, como no le hace caso, la persigue. De repente, son atacadas por algo desconocido y la sangre chorrea por doquier. Mientras una permanece muerta en el piso, la otra corre, se cae, grita y, por supuesto, despierta... Todo fue un sueño.

Secuencias como éstas en un filme de misterio le parecen un inaceptable cliché al cineasta John A. Gallagher, porque “son el camino fácil, sobreusado y esperado”.

Por eso, el director aclara que el largometraje “Digger 3-D”, que comenzará a rodar a finales de septiembre en la Isla, será un ejemplo del “casi inexistente buen cine de horror”.

Para ello, entiende que evitará la cursilería con el fin de inmortalizar al antagonista de la película en una saga.

Pero el también productor y escritor admite que lograrlo en la obra no será fácil, ya que su escenario no podría ser más típico de este género cinematográfico: un bosque y un campus universitario.

“Lo que me sedujo de esta pieza es que no es un ‘remake’ ni una secuela, sino que es original y tiene el potencial para revitalizar el género creando un personaje malévolo que puede llenar los zapatos de Jason, Freddy Krueger y Michael Myers... Hoy día, esa es una especie en peligro de extinción”, mencionó vía telefónica desde su hogar en Nueva York.

La trama de la cinta, cuyo guión es de Stephen Lancellotti, enfoca la vida de un sepulturero que fue abusado física y emocionalmente en la infancia. Con el tiempo, el personaje -interpretado por James Gilmartin- decide vengarse contra la sociedad y comienza a asesinar cruelmente a sus víctimas.

“No se trata de una película sobrenatural. Su protagonista es un personaje que tiene una historia de trasfondo que, en medio de su maldad, te lleva a tenerle empatía. Es como King Kong y el Hombre Lobo, cuya realidad es reflejo de su pasado o situaciones que estuvieron fuera de su control. Entonces, vemos que las cosas no son en blanco y negro. Habrá muchas áreas grises que provocaráN que la gente sienta, aunque no piense”, sostuvo sobre el filme que Mark Lipsky produce bajo la compañía Who’s on First? Productions PR.

De hecho, para logar este efecto en el público, Gallagher subrayó que el antagonista será acuartelado para que no pueda compartir con el elenco y logre conseguir “una interpretación psicológicamente impactante”.

Aunque no quiso revelar el presupuesto de la producción, el autor e historiador lo calificó como “uno bueno” con el que se espera contratar a varios actores del patio, entre los que destacó a Sully Díaz, Enrique Fosse, Adrián Martínez y Braulio Castillo, hijo.

Aún así, los papeles principales de la cinta recaen sobre actores americanos. De este modo, Heidi Kristoffer encarna a “Holly”, una joven solitaria que muchos consideran loca por haber abandonado su espíritu fiestero cuando presencia una trágica muerte. Junto a ella, Edward (Ryan O’Callaghan) la ayuda a descubrir la verdad tras los inexplicables asesinatos.

Con el fin de recrear esa historia, que espera lanzarse el próximo verano en formato tridimensional, las escenas de “Digger 3-D” serán rodadas en distintos puntos del área metropolitana de San Juan, El Yunque, Piñones, el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, y la Universidad del Sagrado Corazón.

“Por su ubicación y ambiente, Puerto Rico es el lugar perfecto para una industria emergente de cine. Esta película tiene muchísima acción y la compartiremos con un equipo que incluye a varios puertorriqueños... Tengo fe en que juntos lograremos darle al público una extraordinaria experiencia teatral mediante una montaña rusa de terror bien pensado y sin clichés”, concluyó el profesor neoyorquino, que cuando llegue a la Isla ofrecerá seminarios de actuación para contratar talento local.


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