Figuras de las artes y la política, familiares y amigos acudieron a una misa para despedir al destacado tenor, quien falleci'o el pasado lunes, 9 de julio.

Figuras de las artes y la política, familiares y amigos, acudieron hoy a la misa celebrada en la capilla de la Funeraria Buxeda, en Hato Rey, para honrar la memoria del destacado tenor puertorriqueño Antonio Barasorda, fallecido el pasado lunes 9 de julio.

El director emérito de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, Roselín Pabón; el autor y humorista, Silverio Pérez; los actores Jorge Castro y Alfonsina Molinari, los líderes independentistas, Rubén Berríos Martínez y María de Lourdes Santiago estuvieron entre los presentes.

Berríos contó que conoció a “Toñito” cuando era un niño y cultivó una gran amistad con su hermana Freya. Sostuvo que aunque perdió contacto con ambos hace muchos años, el respeto y el cariño hacia la familia Barasorda permanecen intactos.

“Su mamá, doña Puruca Barceló, hija de don Antonio R. Barceló, fue una de mis mentoras. Cuando yo empezaba en estas luchas por la libertad de Puerto Rico uno de los primeros hogares donde a mí me invitaron fue a casa de doña Puruca Barceló y don Antonio Barasorda, su esposo”, relató el ex presidente del Partido Independentista.

Freya Barasorda, hermana de “Toño”, como cariñosamente llamaban al tenor, destacó su calidad humana y su entusiasmo por la vida, el arte y la patria.

“A pesar de que “Toño nunca fue un hombre rico en el bolsillo fue millonario en sueños, en generosidad y en el amor de sus amigos y familia. A pesar de lo poco que tuvo materialmente,  soñaba con un Puerto Rico culto, expuesto a la mejor calidad de teatro, de ópera, de zarzuela, de música. Decía que el hecho de que el pueblo no tuviera el dinero o la educación para ir al teatro a ver una ópera no significaba que no iba a apreciarla, porque eso era asunto de sensibilidad. Y Toño creía en la sensibilidad de este pueblo”, recalcó.

Durante la misa, la música que tanto amó Barasorda fue el regalo que le hicieron sus colegas y alumnos. Entre ellos, la soprano Anaís Mejías cantó para él varios temas, incluyendo “Verde Luz”.

Frente al féretro cerrado, cubierto por la monoestrellada, el hijo del tenor, Rodrigo, manifestó el orgullo que siente por su padre a quien durante años apenas podía ver unos cuatro meses al año.

“Tuvo el éxito que tuvo por el gran sacrificio que tuvo que hacer, de estar lejos de su familia y seres queridos, porque sabía que era una lucha que no podía ganar solamente desde la patria. Que si uno quería llevar el nombre del país en alto tenía que salir al mundo y dejarle saber que esta islita, este 100 x 35, tienen peso. Tienen corazón”, apuntó.

Esta tarde los restos de Barasorda serán trasladados al Conservatorio de Música de Puerto Rico, en Miramar, donde sus estudiantes le ofrecerán unhomenaje musical.  


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