Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (horizontal-x3)
El Mariachi Guadalajara en Puerto Rico, también integrado por Juan Munguia Silva (vihuela) y Ricardo Gavia (violín), persigue el estilo tradicional y eso incluye la llamativa vestimenta del charro, que todavía ordenan a México. (José "Pipo" Reyes)

Sea por aquellas películas en blanco y negro con las participaciones de Pedro Infante o Tony Aguilar, o por la rica gastronomía, la atracción de los puertorriqueños por el mariachi llega al punto de querer celebrar con esa música desde nacimientos hasta funerales. Los divorcios son otros sucesos que algunos boricuas disfrutan festejar con esta combinación de canto, cuerdas y trompeta, original del pueblo llamado Cocula en Jalisco, México.

“Una licenciada se divorció de un licenciado y le ganó todos los chavos y me llamó a mí y me dijo, ‘quiero que canten dos horas en mi casa”, comentó Juan Munguia, voz y trompeta del Mariachi Guadalajara en Puerto Rico, sobre las curiosas contrataciones que recibe.

Clásicos populares como “Amanecí en tus brazos”, “El Rey” y “La media vuelta”, de José Alfredo Jiménez; y “Volver, volver”, de Fernando Maldonado, son obligados para satisfacer al público local sin importar la ocasión. 

El Mariachi Guadalajara en Puerto Rico se formó hace cinco años con músicos mexicanos que llegaron a vivir a la Isla, algunos desde los años 70, como es el caso de José Manuel Islas (guitarrón) quien vino contratado por un restaurante del área metropolitana y aquí ha permanecido.

De igual forma llegó para quedarse el mexicano Juan Munguia, quien en los años 90 fue contratado por el antiguo restaurante Mochomos para cantar allí por un año y terminó trabajando por ocho.

“La música mexicana es muy aceptada por todas las ramas sociales, es un Patrimonio (Inmaterial) de la Humanidad, está consagrado”, resaltó Munguia del reconocimiento que le extendió la Unesco a este estilo musical, cuyo origen se remonta a la conquista española en los años 1500 y su influencia sobre los ritmos indígenas de entonces

Fascinación  boricua

 Originalmente se creyó que el término mariachi provenía del francés “mariage”, luego se le atribuyó a los indios Cocas quienes le llamaban así al “músico o ejecutante de algún instrumento”.

El Mariachi Guadalajara en Puerto Rico, también integrado por Juan Munguia Silva (vihuela) y Ricardo Gavia (violín), persigue el estilo tradicional y eso incluye la llamativa vestimenta del charro, que todavía ordenan a México.

“Todos venimos de descendientes mexicanos de la cultura y seguimos la tradición”, destaca Gavia, quien al igual que sus compañeros, se inició en la música de su país por medio de su núcleo familiar. Como la mayoría, aprendió “de oído”.

“Esto es mi vida”, dice. “Desde que empecé a tocar  en México, mi papá tocaba guitarra, entonces él me transmitió ese mismo sentimiento para ejecutar la música mexicana y proyectarla, y cuando llegamos aquí, fuimos muy bien aceptados por los puertorriqueños”, agradece Gavia, a quien un viejo amor lo acercó a la Isla.

La fascinación boricua por la música de mariachi la atribuyen a la proyección que tuvieron en la pantalla nacional las viejas películas mexicanas, por las que se dieron a conocer Miguel Aceves Mejía, Pedro Infante y Tony Aguilar, entre otros nombres de la cultura popular.

 “Cuando vamos a una actividad y la gente nos demuestra esa sencillez, y esa humildad que tienen y nos aplauden y nos piden canciones, entonces ponemos más entusiasmo”, agrega Gavia, que al igual que sus compañeros, tiene otro oficio.

Un conjunto de mariachi regularmente lo conforman 12 integrantes, o más, pero localmente son varias las agrupaciones activas y eso ha provocado que los músicos se dispersen, lo que reduce cada plantilla.

Como parte del cruce entre mexicanos y puertorriqueños, algunos de los locales han llegado a integrarse a algún cuerpo de mariachis.

 “Ustedes nos aceptan en su tierra, pero también hay dos o tres personas puertorriqueñas trabajando con nosotros”, reconoce el violinista de la agrupación.

Para estos mexicanos residentes cada interpretación es un viaje de regreso a sus orígenes, a los valores que definen su cultura, la también es muy aceptada por su gastronomía.


💬Ver 0 comentarios