El cantante y actor celebró los 50 años de su trayectoria artística con un magno evento en el recinto principal de Puerto Rico.

El cantautor panameño Rubén Blades deleitaba anoche a una audiencia que llenó en su totalidad el Coliseo de Puerto Rico y durante cuatro horas coreó la mayoría de sus canciones, cuando, en una pausa después de interpretar “Yo puedo vivir del amor” conversó unos segundos con Roberto Delgado, director de la orquesta que lo acompañó.

Eran casi las 10:00 p.m. y la gerencia del Coliseo reclamaba que el espectáculo iniciado poco antes de las 6:00 p.m. debía terminar pronto.

Blades comunicó a la audiencia que interpretaría “Pedro Navaja”. Acto seguido, les informó que, antes de concluir, quería cantar a capella “Adán García”. El público lo complació y las casi 15,000 personas que llenaron el Coliseo corearon el tema junto a él. Una vez terminó, Blades saludó al público en señal de despedida, salió de la tarima e inmediatamente después se encendieron las luces del recinto en señal de que el espectáculo había terminado. El panameño se fue después de cantar 29 canciones, haber hecho una falsa salida con “El cantante” y “Maestra vida” y contaranécdotas sobre su carrera y los temas que interpretó.

Para muchos, la salida fue abrupta. “¿Qué pasó ahí?” y “ahí pasó algo...” fueron algunas de las expresiones que se escucharon entre la audiencia, según publicó hoy Primera Hora.

El productor del concierto, César Sainz, explicó que tuvieron que concluir el recital para cumplir con el reglamento del Coliseo de Puerto Rico.

Sainz indicó que el cantante panameño no pudo cantar “como cinco canciones”. “Él estaba muy emocionado porque quería cantarlas, era más que un concierto, él quería explicar el motivo de las canciones. Pero él entendió”, abundó en entrevista telefónica.

Blades tenía previsto cantar unas 33 canciones.


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