Los pétalos de rosa son uno de los ingredientes de este ritual de amor propio que puedes hacer en luna llena. (Ivan Svyatkovsky)

Más allá de los conjuros y la magia, los rituales son un componente importante del bienestar integral, ya que, de cierta manera, crean orden y propósito, además de anclarte al momento presente… ¡prácticamente son una manera de practicar la atención plena! Los rituales son, de acuerdo con Rose Nieves, de Yerbajos y Mejunjes, “una manera de decirle a tu mente, ‘vamos a detenernos, para tomarnos un tiempo para querernos y amarnos’”.

¿Qué hace esto? “Además de hablar con tu mente, tu mente le va a llevar un mensaje de relajación a tu cuerpo y este va a decir: ‘ah, ok, se detuvieron las tareas y ahora es momento de atenderme ,porque me amo”, explica Nieves, al comentar que esta práctica se trata de controlar los impulsos de la mente consciente que día a día nos lleva a trabajar y a atender a otros, olvidándonos de nosotros mismo.

“Cuando te detienes a hacer este tipo de ritual de amor propio, que es tan poderoso, también estás evocando una energía al ser superior, a la divinidad y a tu espíritu. Esa energía te va a abrazar en ese momento en el que también estás siendo bueno contigo mismo y te estás autocuidando”, subraya la tarotista certificada en Tarot Junguiano y yerbatera, quien añade que “nos acostumbramos tanto a hacer, que a veces nos olvidamos de premiarnos y mimarnos”, dice.

Se recomienda que este ritual se haga al menos una vez en la semana. Puede ser al final de la semana, como un premio para ti, para mimar tu cuerpo y detenerte a premiarte. Así que te vas a mirar al espejo y te vas a decir: ‘¡Lo lograste! ¡Terminaste la semana!” y vas a pasar una revisión sobre todo lo que te propusiste y se dio, y también de lo que no se dio, porque quizás en esta semana no se dio y se da en la próxima”, destaca, para señalar que el ritual de amor propio se inicia con un buen baño, el cual vas a cocinar y a conjurar para ti. De hecho, este fin de semana, de sábado a domingo, es un buen momento para realizarlo, ya que es luna llena, lo cual es ideal para hacer rituales.

Antes de iniciar el ritual

El inicio del ritual siempre es uno mismo, así que debes hacer un esfuerzo consciente de detenerte, planificarte y separar un tiempo en el que estés tranquila y que no tengas que salir corriendo a hacer otras cosas.

“Se recomienda que sea justo antes de cuando ya estás planificando retirarte a leer un libro o a acostarte a dormir, porque es el momento en el que tu mente también va a apagar el chip de lo que es trabajo y de todo lo demás que haces para otros y va a prender el chip de lo que es para ti, diciéndote: ‘me voy a atender y me voy a dar amor porque me lo merezco’. Ese es el mensaje, la entrelinea que hay detrás de todo ritual. Esa es la magia y ese es el conjuro”, resalta Nieves.

Explica que, antes de cocinar el ritual, debes limpiar tanto el espacio de preparación, como el baño. Además, puedes poner música que te evoque tranquilidad y encender in incienso floral, el cual, a través del aroma, le envíe un mensaje a tu mente y a tu cuerpo de que te estás regalando tiempo para consentirte.

¿Qué vas a necesitar?

  • Pétalos de rosas de color rosado (los puedes conseguir incluso en el supermercado, pero asegúrate de limpiarlos suavemente con un paño. También puedes usar aceite esencial 100% de rosas de grado terapéutico, pero son mejores los pétalos de la flor.)
  • Azúcar morena o de coco, o miel
  • 2 o 3 palitos de canela (si no eres alérgico.)
  • Palo santo, salvia o hojas de laurel
  • Agua o leche de coco (fresca o, en su defecto, el agua de coco que venden en cajita y es 100% coco o es orgánica.)
  • Vela de color rosado (puede ser de olor o un velón de cristal)
  • Caldero u olla (con tapa) consagrada (debe ser nueva nueva o que no hayas usado y dejarla única y exclusivamente para tus rituales)

Procedimiento

Pon todos los ingredientes, menos los pétalos de rosa, a cocinar a fuego lento en la olla con tapa, y, a su vez, le vas poniendo magia e intención, y abriendo tu mente a que ese conjuro va a ser como una varita mágica que va a ayudarte a seguir amándote a ti mismo.

“Es importante que cuando estés cocinándolo lo hagas con esa intención. Es un proceso bien bonito”, afirma Nieves.

Cocinas la mezcla por siete minutos a fuego lento y luego la dejar reposar. Mientras reposa, le echas los pétalos de rosas y vuelves a taparla, hasta que esté tibia. Luego quitas la tapa y sahúmas el baño con palo santo, salvia o hojas de laurel. También te vas a sahumar tú de la cabeza a los pies.

“Luego que haces esto, lo presentas al universo, a la divinidad o a quien sea tu guía espiritual”, dice Nieves.

Puedes echar esta mezcla en una tina (si no tienes tina, puedes sentarte en la ducha) y después de darte un baño, te sumerges o te viertes la mezcla sobre tu cuerpo. Cada vez que lo hagas, repites el siguiente mantra: “Amarme a mí mismo primero, hace que el universo se reconfigure automáticamente a mi favor”.

Recuerda preparar tu baño: prende la vela rosada, y pon el incienso floral y tu música favorita. También puedes preparar un té relajante, tomar una copa de vino, o prepararte un plato de frutas frescas que disfrutes, mientras te relajas. Cuando termines, no te enjuagues.

Como valor adicional, Nieves explica que los ingredientes de este baño para el ritual del amor propio tienen propiedades beneficiosas para la piel. Los pétalos de rosa, además de promover el amor propio, tienen propiedades que favorecen el antienvejecimiento, y calman y suavizan la piel; la leche y el agua de coco hidratan; el azúcar moreno suaviza la piel y la miel es, también calmante. De acuerdo con la tarotista, estos ingredientes preparan al cuerpo para llevarlo a un estado de relajación que te ayudará a afrontar el día a día.

“Estamos viviendo una temporada de muchos planetas retrógrados que están provocando en nuestro país y el en mundo muchas situaciones que generan estrés. Esto te dará fuerzas, pues la intención de este ritual es abrir ese camino del amor propio para tomar fuerzas y seguir al próximo día”, resalta Nieves.

Este ritual se puede repetir las veces que quieras y necesites para alcanzar tu bienestar interior, independientemente de tus creencias.