Persona sujeta teléfono celular
Un estudio interrogó a los adolescentes si es que un compañero los había seguido o espiado, si había dañado algo que les pertenecía o había revisado sus cuentas en línea. (Unsplash)

Los adolescentes latinos y las afroamericanas están entre los más acosados por sus parejas, según se desprende de un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston.

La investigación, publicada en la revista Youth &Society, reveló que, en términos generales, el 48% de adolescentes entre los 12 y 18 años han sido acosados por una pareja, mientras que el 42% en esa misma franja reconocieron ser los acosadores.

El trabajo, liderado por Emily Rothman, forma parte de un primer estudio representativo a nivel nacional sobre el abuso y acoso entre jóvenes de ambos sexos, con edades comprendidas entre los 12 y 18 años.

"Estas cifras de victimización y perpetración son inaceptablemente altas", dijo Rothman, profesora de ciencias de salud comunitaria en la Universidad de Boston.

Junto a otros investigadores en la Universidad de Chicago, los académicos utilizaron datos de la Encuesta sobre Relaciones Adolescentes y Violencia Íntima (STRiV), en curso, de la que extrajeron las respuestas de 148 niños y 172 niñas que están en relaciones o habían estado en alguna relación en el último año.

El estudio interrogó a los adolescentes si es que un compañero los había seguido o espiado, si había dañado algo que les pertenecía o había revisado sus cuentas en línea. Al mismo tiempo, se les preguntó si alguna vez ellos han realizado alguna de estas acciones a un compañero.

Las respuestas fueron similares para niños y niñas, según el estudio. Un 46.5 % de los niños y un 50.6 % de las niñas informaron haber acechado o acosado a una pareja, mientras que el 44.6 % de los niños y el 51.1 % de las niñas informaron que una pareja les hizo cosas como las descritas.

Los investigadores encontraron que los niños latinos y las niñas afroamericanas enfrentaban un mayor riesgo de "victimización y perpetración".

Entre los niños, el tener peores relaciones con los padres y vivir en vecindarios con mayores tasas de delitos violentos se asociaron con un mayor riesgo de perpetración.

Entre las niñas, tener relaciones a una edad más temprana, vivir en vecindarios con altas tasas de delitos violentos, y un alto consumo de marihuana y alcohol se asociaron con un mayor riesgo de victimización y perpetración.

"Desafortunadamente, están en línea con las estimaciones de problemas similares como las citas y la victimización por violencia sexual, por lo que son impactantes y poco sorprendentes al mismo tiempo", añadió Rothman.

Para la investigadora, el acoso y violencia deben ser abordados en los jóvenes para saber cómo piensan sobre las relaciones, las normas de género y mejorar sus habilidades socioemocionales, "pero estos también están influidos por el contexto en el que están operando".

“Entonces, abordar el racismo, la pobreza, la homofobia, la misoginia y la discriminación relacionada con la discapacidad forma parte de la solución”, agregó.