Hay muchas variedades de suculentas que puedes incorporar a la decoración del hogar. (Shutterstock)

La popularidad de la decoración con plantas tiene entre sus protagonistas a las suculentas. Por su resistencia, adaptabilidad, amplia variedad y belleza peculiar se han convertido en favoritas de muchos que quieren dotar de un toque natural su entorno.

A pesar de que los cuidados que requieren podrían considerarse mínimos, en comparación a los que necesitan otro tipo de plantas, hay varios detalles a tomar en cuenta para que crezcan saludables y puedas disfrutar de ellas mucho tiempo.

En primer lugar, hay que entender que las suculentas provienen de lugares donde llueve poco y hay mucho sol, indica Mariliza Alcover Viñas, propietaria de Suculentas Puerto Rico, una empresa de paisajismo dedicada a la venta de este tipo de plantas y talleres para decorar con ellas, entre otros servicios relacionados.

“Suculenta significa jugoso. Su apariencia justifica el término ya que entre sus características se encuentran los tallos y hojas engrosados”, sostuvo Alcover.

En ese cuerpo grueso es que se encuentran los mecanismos de planta que le permiten acumular una gran cantidad de agua para tolerar mucho tiempo sin agua a pesar de estar en temperaturas altas.

Si te animas a incorporar las suculentas a tu decoración, aquí algunos consejos de Alcover para que cuando te lleves una a tu casa puedas disfrutar de ella durante mucho tiempo.

1. El agua es el principal factor que determinará la vida de la planta. Regarla en exceso es la principal causa de muerte. Por eso, se recomienda echarle agua una o dos veces por semana, dependiendo del calor y el sol que haya en el área donde está colocada.

2. Las suculentas necesitan una buena cantidad de luz brillante, entre 5 a 6 horas diarias. Pero esta luz debe ser indirecta, especialmente si la planta no ha sido aclimatada al espacio. Adentro del hogar puedes colocarlas cerca de una ventana o algún otro lugar bien iluminado.

3. Si las hojas palidecen o el tallo se alarga quiere decir que necesitan más luz.

4. Al sembrarlas, utiliza una mezcla arenosa, suelta y liviana. En los viveros pueden orientarte sobre el tipo de superficie que debes usar y seguramente encontrarás alternativas ya preparadas que te facilitarán el trabajo.

5. Asimismo, el tiesto debe tener un agujero por donde pueda salir el exceso de agua.