Es importante dialogar y explorar con los menores cuáles son sus inquietudes y preocupaciones ante el regreso al salón de clases. (Shutterstock)

Los cambios al inicio suelen crear cierta resistencia. Así pasó cuando comenzó la pandemia, que solo nos preocupábamos por cómo nos adaptaríamos a estar encerrados en nuestros hogares, estudiar a distancia y cumplir con responsabilidades laborales, entre otras. Sin embargo, a medida que pasó el tiempo, nos fuimos adaptando, al punto que hoy día muchos niños han expresado no querer regresar al salón de clases. Ahora estamos ante un nuevo reto: regresar a clases presenciales.

“Para los padres, madres o encargados esto puede ser un proceso de transición difícil, no solo para los niños y jóvenes, sino también para ellos. Acostumbrarse a ver a los niños todos los días, adaptar sus rutinas basadas en sus estudios y necesidades, entre otras, ha hecho que ya sea parte de una nueva realidad familiar que ahora, una vez más, se ve trastocada”, indica la doctora Rebecca M. López Bobonis, quien es psicóloga escolar y co-coordinadora del Comité Ad Hoc Promoción del Desarrollo Integral de la Niñez de la Asociación de Psicología de Puerto Rico.

De acuerdo con la psicóloga escolar, los profesionales de la salud reconocen que la reintegración a clases es muy importante, tanto para estudiantes de educación especial que requieren una atención particular para lograr recuperar muchas destrezas que pudieron haberse perdido durante este tiempo estudiando desde el hogar, como para el resto de los estudiantes que necesitan poder continuar desarrollándose no solo académicamente, sino también socialmente.

Ante la interrogante de cómo hacemos para reincorporarnos y adaptarnos una vez más a la escuela presencial, la doctora López Bobonis ofrece algunas recomendaciones que podrían ayudar:

• Es importante dialogar y explorar con los menores cuáles son sus inquietudes y preocupaciones y darle espacio para que se expresen sin juzgar.

• Valídale sus emociones en todo momento. Este nuevo cambio puede provocar inseguridad, tristeza, coraje y temor, entre otras, así como emociones similares a las que experimentamos al inicio de la pandemia. Déjales saber que es normal sentirse así, pero que como mismo nos hemos ido adaptando a la situación del COVID-19 y la educación a distancia, también podremos acostumbrarnos nuevamente a regresar de forma presencial, aunque sabemos que puede ser difícil al inicio.

• Habla siempre de forma positiva. Resalta las ventajas de volver a la escuela: dialogar con sus compañeros tomando medidas de seguridad y prevención, tener acceso directo a las maestras para aclarar dudas y cambiar de ambiente, entre otras.

• Por lo general, si de por sí son estudiantes nuevos en el plantel que no han tenido oportunidad de conocer a sus compañeros, sería un estresor significativo para ellos. En este caso, sería importante explorar sus temores respecto a esto e incluso preparar un plan para conocer amistades, como por ejemplo: qué preguntas puede hacerle a sus compañeros que le permitan conocerse mejor o cómo dirigirse a una persona que conocerá por primera vez.

• Durante este tiempo probablemente los niños y jóvenes han creado cierto sentido de comodidad en el hogar. Volver al salón de clase implica volver a la rutina de acostarse temprano, levantarse temprano, y minimizar el acceso a los videojuegos. En este caso, deben poder ir comenzando esa rutina al menos con dos semanas de anticipación para que no les tome por sorpresa el regreso al salón de clases.

• Discute con tu hijo las medidas de seguridad en la escuela. No se puede controlar la conducta de otros, pero sí podemos enseñarles a nuestros hijos e hijas a prepararse para la reintegración, dándole herramientas de cuidado personal y prevención.

• Mantén comunicación con el psicólogo escolar y los maestros, de modo que si tu hijo presenta dificultades para adaptarse, juntos puedan conseguir estrategias para motivarle y apoyarle durante este proceso.

• Como padres, asegúrense de tener la información que necesitan por parte de la escuela. Esto implica conocer los procedimientos a seguir de ahora en adelante, el equipo de apoyo, planes de seguridad tanto física como psicológica, no solo para los estudiantes sino también para los maestros y maestras que estarán educando a sus hijos. Ellos también necesitarán atención especial y apoyo para poder recibir a los estudiantes en la escuela y poder alinear sus currículos a las necesidades actuales. Discute ese plan con tus hijos.

• Mantén un diálogo continuo con tus hijos. Recuerden que esto es de día a día y poder mantenerse conectados con las emociones de tus hijos te permitirá identificar y prevenir situaciones que pueden afectarles en este nuevo regreso a clases. Está pendiente a cambios conductuales, en el desempeño académico, su estado de ánimo y la socialización. Busca ayuda cuando sea necesario.

• Los padres, madres y encargados deben poder aprovechar ese tiempo para volver a reconectar consigo mismos y organizar su trabajo basado en la nueva realidad, y sacar espacios para mantener actividades como familia que quizás integraron al estar todos en el hogar y que con ese nuevo regreso a clase, se verá alterado. Tratar siempre sacar un rato para estar juntos.

10 consejos para implementar

Así como enviamos a los chicos a su primer día en la escuela con un bulto lleno de materiales, en esta nueva integración escolar, las psicólogas escolares Andrea Rodríguez Hernández y Marytere Díaz Moret exhortan a no olvidar enviarlos con un bulto lleno de estrategias para la nueva realidad que afrontarán, pues llegar a la escuela puede generarle muchas emociones, entre la duda de abrazar a un compañero o mantener la distancia requerida, sentirse seguros con los maestros mientras mamá se queda fuera del portón y adaptarse a un escenario totalmente diferente al que recuerdan de su escuela.

En este proceso que genera tanta incertidumbre y dudas, ambas licenciadas del Centro Acuarela ofrecen algunas opciones que puedes implementar:

1. Antes de llevar a tus hijos a la escuela es importante que aclares todas tus dudas con el equipo escolar. Dentro de lo posible, siéntete seguro y preparado para enviar a tus hijos a la escuela. De esta manera, podrás transmitir esa seguridad a tu hijo. Recuerda que los niños son como esponjas que absorben lo que perciben de nosotros.

2. Planifica con tu hijo y hágalo parte de la toma de decisiones. Es conveniente hablar con ellos sobre lo que sucederá y los posibles escenarios y nuevas dinámicas que enfrentará. ¿Cómo manejaría esos nuevos escenarios? Para muchos estudiantes puede ser saludable y eficaz disponer de un plan para reducir la incertidumbre que genera este regreso escolar.

3. Refuerza y repasa las medidas de higiene en el hogar. De esta manera, cuando los estudiantes se integren a la escuela sea una rutina ya practicada. (Esto incluyo kit de desinfectante, mascarilla y recordar el distanciamiento físico).

4. Háblale con seguridad a tu hijo. Déjale saber que sus maestros y personal escolar harán todo lo posible por cuidarlos y tomarán las medidas necesarias para que se encuentre protegido y seguro en la escuela.

5. Escucha y valida sus preocupaciones. Regresar a la escuela puede generar en el menor inseguridad o alteraciones emocionales. Es posible que presente cambios conductuales como estrés, ansiedad, irritabilidad, dificultad para concentrarse, cambios en hábitos de sueño y alimentación. Permite que se exprese y sé empático, así podrás cubrir las necesidades que le aquejan.

6. Fortalece su autoestima. Recuérdele a tu hijo que es capaz de cumplir con las nuevas dinámicas y reglas dentro del plantel escolar.

7. Sé positivo, pero realista. Promueve la calma y evita el desarrollo de pensamientos con escenarios extremos o trágicos sin descuidar las medidas de protección establecidas.

8. Dale ánimo. Déjale saber que aprecias el esfuerzo que está haciendo al regresar al salón y mantener la conducta de cuidado.

9. Sirve de modelo. Sé ejemplo al seguir las reglas establecidas y manejar situaciones complejas.

10. Promueve la comunicación. Pregúntale cómo estuvo su día, a qué retos se enfrentó y si se sintió seguro. Evita regañarle o ser punitivo por haber interactuado con un amigo. Mejor déjale saber que es temporal y que todos extrañamos el abrazarnos, compartir en recreo o prestarnos materiales, pero por el momento son las nuevas reglas en la escuela por la seguridad de todos.

A los maestros:

1. Felicítate, agradécete. Has luchado por una modalidad nueva de enseñanza donde el salón de clases está en tu hogar.

2. Regálate tiempo. Toma tu espacio cuando te sientas abrumado y recarga energía para continuar.

3. Desarrolla alguna técnica de relajación con los estudiantes para que tanto tú como los estudiantes puedan disminuir los niveles de ansiedad.

4. Crea una dinámica divertida para recibir a los alumnos. En esta nueva integración al salón, con las nuevas normativas de seguridad, un espacio de risa puede ayudar a bajar niveles de estrés.

5. Establece una sección, espacio o momento de higiene, con el propósito de establecer un hábito de higienización durante el periodo que los estudiantes estén en el plantel escolar.

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