Una de las dietas más populares para mascotas es la de Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados (Barf, por sus siglas en inglés).  (Shutterstock)
Una de las dietas más populares para mascotas es la de Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados (Barf, por sus siglas en inglés). (Shutterstock)

Muchas personas están acostumbradas a compartir las sobras de su comida con su perro, pero no todos los alimentos que consumimos los humanos son ideales para las mascotas.

De hecho, según un estudio de la Universidad Nacional de Colombia, publicado en 2018, es una mala práctica, porque puede ocasionar sobrepeso en los caninos.

Otros estudios sugieren que algunos alimentos de humanos no van a perjudicar la salud de su perro e incluso pueden ser beneficiosos para ellos.

Una de las dietas más populares para mascotas es la de Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados (Barf, por sus siglas en inglés). Esta consiste en “darles alimentos no procesados a las mascotas, es decir, comprar la carne, el pollo o el pescado, y dárselos sin cocinarlos”, asegura el médico veterinario Gabriel García.

Sus defensores afirman que el método Barf supone mayores beneficios para la salud de las mascotas gracias a la composición natural de estos alimentos.

Christian Vergara, director médico de BarfChile, le dijo a BBC Mundo que esta dieta aumenta la calidad del pelaje, estimula el sistema inmune, disminuye las heces fecales en un 80% y mejora los dientes.

Sin embargo, algunas personas afirman que la comida cruda puede ser perjudicial para las mascotas por la presencia de bacterias, por eso muchos optan por comida procesada, es decir, concentrado o croquetas.

La doctora Hyunmin Kim, de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales, le dijo a BBC Mundo que “las dietas de alimentos crudos pueden poner a las mascotas en un mayor riesgo de exposición a bacterias como la E. coli y la salmonella”.

Por esta razón, García cree que la dieta Barf es de mucho cuidado, ya que, como puede llegar a transmitir enfermedades a los perros, es primordial la conservación de los alimentos para que estos estén en buen estado antes de que los consuma el animal.

Una opción intermedia es la de cocinar los alimentos, siempre sin sal, ni huesos cocidos o espinas (en el caso de los pescados).

Vergara asegura que “se recomienda sellar la carne, por ejemplo, porque las bacterias se encuentran en la superficie de esta. Algunos vegetales como espárragos y calabazas se recomiendan cocidos por su conformación”.

Por otro lado, Marta Hervera, veterinaria especialista en nutrición animal de Expert Pet Nutrition, aseguró a ‘Huffington Post’ que la mayoría de las verduras y frutas son recomendables para los perros.

Sin embargo, siempre hay excepciones. Entre estas se encuentran la cebolla, el ajo y el puerro, ya que contienen tiosulfato, un componente que puede provocar la destrucción de glóbulos rojos de la sangre si se consume de forma prolongada.

En cuanto a las frutas, algunas como las uvas, manzanas y aguacates tienen sustancias tóxicas como la persina o el cianuro que pueden afectar a los caninos.

“Es muy importante no dar productos que resulten tóxicos para los perros, como ajo, cebolla, puerro, aguacate, chocolate y café, chicles y gomas o uvas y pasas”, asegura Hervera.

Este tipo de comidas, si se consumen habitualmente, pueden causar una mala digestión en los perros u obstrucción intestinal por mala absorción de nutrientes. En casos más graves una intoxicación puede derivar en diabetes, hepatitis u otras enfermedades.

Ahora bien, lo más recomendable a la hora de alimentar a su perro es consultar y asesorarse con un especialista de confianza que le formule “la mejor dieta, basándose en la raza, actividad física, edad y las patologías que pueda presentar cada animal”, asegura el veterinario García.