Elegir de manera correcta un sofá puede definir la decoración de un lugar. (Shutterstock)

Contar con alternativas funcionales, cómodas y a la moda hará que el tiempo en casa sea mucho más llevadero. Sin duda, las buenas elecciones hacen la diferencia.

El sofá no es un elemento imprescindible en casa, pero hace de los espacios lugares mucho más cómodos y con un estilo más definido. Su imponente presencia puede transformar zonas de descanso y socialización, salas de televisión, salas auxiliares, lugares de espera e incluso, una habitación. Son muebles que le regalan vida a los lugares donde se les disponga y ayudan también como excelentes divisores de espacios.

Por eso, el sofá es de suma importancia y si ha decidido comprar uno nuevo, es importante pensar en la funcionalidad, estética y comodidad que ofrece. Antes de aventurarse al cambio, es importante tener en cuenta algunas variables, por ejemplo, el espacio y la necesidad, el número de personas que lo van a usar, en qué espacio se va a disponer y claro, qué estilo se ajusta más a la decoración general.

“En tendencias hay dos muy marcadas. En primer lugar, tenemos el capitoneado en diferentes materiales - como cuero tela o terciopelo - acompañado con estructuras de diferentes estilos, ya sean cuadrados o circulares, y combinados con madera. También se imponen los sofás que van más allá de la funcionalidad para experimentar con siluetas más osadas como medialunas”, explican expertos de la firma Falabella.

A la hora de escoger es importante tener en cuenta que los colores neutros son una tendencia atemporal y de fácil combinación. Por eso, siempre estarán entre las opciones preferidas y acertadas.

“Esta paleta nos permite ser más atrevidos en otros elementos decorativos sin saturar el espacio, ya sea utilizando cojines de diferentes colores, una silla de diferente textura o color, o tal vez un cuadro muy llamativo que le dé un buen toque”, concluye el arquitecto Daniel García, director creativo de arquitectura DG.

Sin embargo, el experto recalca que para este 2020 la tendencia va de la mano del color caramelo y sus derivados y que estos colores se imponen en muebles y accesorios como el sofá.

“Estos son los colores clásicos del cuero, un material ácrono y combinan con una amplia gama de tonos oscuros, como el negro, y tonos claros o pasteles. Independientemente de si se tienen muros negros, blancos o pasteles, este tono de sofá juega muy bien con el espacio”, agrega.

También se imponen los sofás con estilo de base o patas de soporte al aire. Es decir, que hay un espacio considerable del piso a la base del sofá, generado por la estructura que lo soporta.

“Es una tendencia que llamamos sofás al aire, esto permite limpieza por debajo del mueble sin tener que levantarlo o moverlo. También se están utilizando los enseres compactos, donde no se marca el cojín de la espalda y el asiento”, explica Carlos Sánchez, director de producción de Muebles Ebenezer, empresa de tradición en el municipio de Cajicá, especializada en sofás de todo tipo.

Esta época nos obliga a permanecer más tiempo en casa y a utilizar las diferentes áreas de múltiples maneras. En este sentido, el sofá se convierte en una zona de trabajo o de distracción de mayor uso, lo que nos lleva a ser mucho más exigentes con su funcionalidad.

No cometa errores

Elegir de manera correcta un sofá puede definir la decoración de un lugar. Por eso, dicha escogencia está ligada a múltiples factores.

“Por ejemplo, el espacio donde se va a situar determina el tamaño del sofá. Hay que tener en cuenta este elemento, porque nos ayuda a resolver los espacios, haciendo que estos se vean amplios, con un mueble a la medida exacta. No medir y entregarle esa medida al vendedor, nos lleva a cometer errores de saturación de un lugar”, recomienda Nicolás Izquierdo, diseñador de Dispar.

Para el experto, el tema de las tonalidades va muy de la mano con el gusto del comprador, pero los sofás de colores grises con cojines de la gama de los azules han jugado un papel importante en las nuevas tendencias de decoración.

“También la forma tiene un rol importante. El estilo de este año son sofás con bordes cuadrados, apoyabrazos de ángulos rectos y anchos, con bases o patas triangulares en madera, que dan la percepción de muebles flotantes”, agrega.

Finalmente, los textiles también cumplen un papel fundamental. No únicamente como un elemento decorativo, sino también en temas de higiene, durabilidad y fácil mantenimiento.

“Los materiales anti fluidos, además de ser sencillos de limpiar, también son útiles si tenemos niños pequeños y mascotas en casa, pues impiden la filtración de líquidos o cualquier residuo, evitando daño a la profundidad del sofá y evitando los malos olores”, señala Eugenia Robledo Arango, de Folies.

Los expertos recuerdan que hay dos clases de sofás: el de estilo industrial, que se caracteriza por manejar colores oscuros y texturas como el cuero, que le dan personalidad a los espacios, y el de estilo escandinavo, con tonalidades más tranquilas como los blancos, beige y grises, que le dan luz al interior del espacio. Ambos combinan con maderas claras y curvas.