Después del COVID-19, en cuanto a arquitectura respecta, los clientes van a tener otras preferencias que antes habían pasado desapercibidas. (Shutterstock)
Después del COVID-19, en cuanto a arquitectura respecta, los clientes van a tener otras preferencias que antes habían pasado desapercibidas. (Shutterstock)

El futuro del diseño de interiores después de la emergencia del COVID-19 es otro enigma que surge tras la crisis sanitaria mundial. Desde el 15 de marzo, cuando la gobernadora Wanda Vázquez Garced decretó un toque de queda obligatorio para evitar los contagios con la enfermedad, muchos se han animado a redecorar y repensar la distribución de la casa con el fin de mejorar su estado de ánimo, comodidad y bienestar. 

“Tengo varios colegas que no han parado de trabajar gracias al diseño de interior a distancia”, reveló Yadira Torres, presidenta del Colegio de Diseñadores y Decoradores de Interiores de Puerto Rico (CODDI). “Gracias a la tecnología contamos con muchísimos programas y plataformas que nos permiten presentarle a nuestros clientes –paso a paso- su proyecto desde el inicio hasta su versión final”, abundó. 

Ese es el caso de la diseñadora Olga García, CODDI, quien lleva más de dos años realizando su trabajo de forma virtual con poco o ningún contacto físico con sus clientes.

“Para que esto (el diseño en línea) funcione, el cliente tiene que tener total confianza en el diseñador. La mayoría de los proyectos que he trabajado de esta manera han sido vacíos. Es decir, he tenido que comenzarlos desde cero. Y sí, no niego que de esta manera toma muchísimo más tiempo, pero no es imposible. Los resultados son iguales o hasta mejores que si estuvieras trabajando de forma presencial”, detalló la experta en interiorismo.  

García define el proceso como “un trabajo en equipo” entre cliente y diseñador. El propietario del proyecto tiene la oportunidad de elegir muebles, texturas y colores, guiado por el diseñador. Sin embargo, hay tareas en las que solo podrá intervenir el profesional. De esta manera se ahorrará dinero, tiempo y malos ratos. 

“Si hay algo que no cedo es la toma de medidas. Ahí me gusta ir personalmente. No todo el mundo sabe manejar una cinta métrica y un solo número mal puesto puede arruinar el proyecto en su totalidad”, puntualizó. 

Sobre los beneficios de trabajar a distancia, García sostuvo que ha sido “maravilloso”  porque le ha dado la oportunidad de darse a conocer en y fuera de Puerto Rico. Actualmente, la mayoría de sus clientes son del extranjero y por recomendación.

“En todo este tiempo de práctica no he tenido problemas. La magia radica en que los clientes estén abiertos y a dejarse llevar. Todavía existe gente que le cuesta confiar en el trabajo de un profesional pero con las exigencias que han surgido luego del coronavirus eso dejará de ser un reto”, estableció.  

García informó los dos grandes cambios en el interiorismo luego de la emergencia:

La arquitectura como protagonista

Después del COVID-19, en cuanto a arquitectura respecta, los clientes van a tener otras preferencias que antes habían pasado desapercibidas. "Y no será precisamente sobre el proceso de edificación", estableció la diseñadora. 

La pasada miembro de la Junta de Directores del CODDI, defendió la arquitectura como “un medio con el que dar importancia a la orientación, calidad del espacio, la luz y las ventilaciones cruzadas”.

Hogares más  tecnológicos y adaptados al trabajo remoto

“El trabajo remoto va a tender a combinarse con el trabajo físico en nuestra nueva normalidad, para mejorar la calidad de vida del trabajador. Esto tiene una relación directa con la importancia que cobrará la decoración de interiores en materia de tipo mobiliario así como una adaptación mucho más tecnológica”, añadió. 

Además, el aumento de videollamadas en casa, pondrá el foco en aspectos de nuestro hogar como la iluminación o la buena acústica, modificando el futuro dPublicar y Actualizarel diseño de interiores.

Torres, por su parte, avaló la práctica del diseño interior a distancia con el fin de salvaguardar la vida de los colegiados.

“Nuestra oficina sí está cerrada, pero nuestra directora ejecutiva se ha mantenido trabajando al igual que toda la Junta. De igual manera, recientemente relanzamos nuestro portal web con un directorio más amigable y accesible para todos los que estén buscando la ayuda de un procesional”, dijo. 

La presidenta adelantó que la Convención Anual pautada para el 8, 9 y 10 de julio “muy probablemente”  se llevará a cabo de forma virtual con los mismos recursos que se habían estipulado desde un principio. 

“La idea es atemperar nuestro evento cumbre a la nueva realidad mundial y que sea de beneficio para todos los colegiados y público en general”, mencionó mientras invitaba a los interioristas a que continúen conectados a las redes sociales donde se publicarán todos los detalles del evento.