Deja a un lado los objetos de los que no estás seguro por el momento y no dejes que descarrilen la limpieza. (Shutterstock)

Un hogar debe ser un refugio, un lugar tranquilo y cómodo para trabajar, jugar y relajarse. Esto se ha puesto más en evidencia durante la pandemia, cuando muchos de nosotros pasamos más tiempo en interiores. Pero con demasiada frecuencia no alcanza ese ideal. El desorden se acumula, los muebles se manchan, la iluminación parece fría, los colores de la pintura no son exactamente los que esperábamos y los accesorios no funcionan juntos para formar un todo cohesivo. Sin embargo, siguiendo unos sencillos pasos, es posible calmar el caos, tomar el control y hacer de cualquier casa o apartamento un lugar más cómodo para tu familia.

Cómo recuperar el control de tu casa

Un hogar que es un desastre nunca parecerá sereno y es posible que para ello necesites traer algunos artículos nuevos para que tu propiedad esté más ordenada, pero antes de que comiences ese paso, es importante lidiar con lo que ya tienes. Antes de comenzar con la limpieza y botar, regalar o donar las cosas que no quieres conservar, es fundamental establecer objetivos.

Las personas tienen distintas ambiciones para sus casas y diferentes gustos. Es posible que busques un estilo más relajado y tranquilo o un interior similar a una galería de arte en donde haya cuadros que exhiba una colección completa. Cada uno de estos objetivos requerirá diferentes tipos de objetos, en diferentes cantidades. Hay que considerar si prefieres espacios que se sientan vigorizantes o calmantes.

Ordenar, una combinación de paciencia y organización

Cambiar el lugar de tus pertenencias y eliminar el desorden de la casa es más fácil de decir que de hacer. De hecho, puede parecer tan abrumador que algunas personas simplemente lo posponen para siempre. Por eso, es fundamental liberarse de la presión de tomar la decisión de conservar, reciclar o desechar cada objeto del hogar. Es mejor comenzar por eliminar las cosas que ya sabes que no necesitas o quieres tener más.

Por otra parte, deja a un lado los objetos de los que no estás seguro por el momento y no dejes que descarrilen la limpieza. A medida que veas que el espacio mejora, probablemente comprenderás mejor qué hacer con las cosas que aún no tienen destino.

Asignar funciones y lugares a los objetos

Cuando guardes las cosas, recuerda que quizá en un futuro vas a querer volver a usarlas. Es por eso que si las guardas cerca de donde las usas vas a hacer que las tareas diarias sean un poco más sencillas.

Una de las claves es mantener los artículos de tocador que usas todos los días juntos en un botiquín que sea de fácil acceso en lugar de estar esparcidos en diferentes cajones. Por ejemplo: coloca juegos de mesa cerca de donde se suele usarlos, revistas junto a la lámpara de lectura y ollas y sartenes directamente en la cocina.

Gestionar el día a día

Casi todos los días, nuestras casas se inundan con paquetes, zapatos, carteras, llaves y teléfonos a medida que vamos y venimos. Si no tienen un lugar dedicado para colocar estas cosas, indudablemente terminarán esparcidas por la casa. Intenta crear espacios para atrapar estos elementos cada vez que entres por la puerta, como puede ser la instalación de un pequeño estante de pared, ganchos de pared o un perchero, canastos o bandeja contenedora.

Iluminar de manera eficiente

La forma en que se ilumina una habitación puede tener un impacto significativo en tu estado de ánimo. Para una luz cálida y relajante con un brillo dorado, busca accesorios y bombillas que ofrezcan una temperatura de color cálida, aunque si quieres lograr un blanco azulado, como es la luz fría, será bueno para una oficina o la mesa de la cocina, pero rara vez deseable para el resto de la casa.

Por otra parte, no esperes que una sola lámpara en el techo cree un ambiente acogedor. Los diseñadores suelen instalar varios tipos diferentes de iluminación, en tres niveles, con lámparas de techo, lámparas de mesa y lámparas de pie, para resaltar diferentes partes de una habitación al tiempo que ofrecen una luz ambiental agradable que se puede ajustar para diferentes funciones y momentos del día.

Una de las claves es mantener los artículos de tocador que usas todos los días juntos en un área de fácil acceso.

Cómo manejar la luz solar

La luz del sol ayuda a que casi cualquier habitación se vea mejor, pero es posible que en exceso genere problemas. La luz natural directa que entra en grandes cantidades a través de las ventanas puede ser maravillosa, pero al mismo tiempo desvanece las obras de arte y los elementos que se encuentra en su interior. Por eso, para controlar los niveles de luz natural, se instalan con frecuencia dos capas de cortinas para ventanas sobre cada abertura: una capa ligera, como una cortina solar o una tela transparente, para filtrar la luz solar y proporcionar un grado de privacidad, y una capa más pesada u opaca, que puede hacer que la habitación sea realmente oscura.

Luego, en habitaciones donde se requiere oscuridad absoluta, como dormitorios, agrega cortinas enrollables tipo “black out” detrás de la cortina romana. Esta estrategia también se puede generar instalando cortinas con un revestimiento opaco en un riel o varilla frente a la ventana, y agregando una cortina que filtre la luz dentro del marco de la ventana detrás de ellas.

Los mejores tonos para una pared

Elige colores y texturas sutiles en lugar de tonos eléctricos y patrones llamativos. La preferencia personal siempre entra en juego al elegir los colores de pintura, pero para los espacios más transitados, una buena regla general es decantarse por colores tenues que no llamen la atención ni cansen al poco tiempo.

Por otra parte, la pintura muy oscura puede ser muy eficaz para crear un ambiente envolvente en las habitaciones secundarias que se utilizan principalmente por la noche, como los dormitorios. Diseñar un hogar sereno no significa que debas renunciar a tus colores brillantes y saturados favoritos. Solo ser selectivo con respecto a dónde los usarás.

Muebles: cuáles son los más cómodos y útiles

Concéntrate en complacer los sentidos en lugar de perseguir las últimas modas. Puede parecer obvio, pero para un hogar, la comodidad es tan importante como la estética. Cuando sea posible, es útil probar los muebles en persona.

Por otra parte, las telas también son fundamentales. Tener que preocuparse por derramar bebidas en tus nuevos sillones no es nada sereno. Para una tapicería sin preocupaciones, opta por una tela diseñada para resistir manchas y derrames. Los accesorios suaves, como almohadas, mantas y alfombras, generalmente ofrecen oportunidades para traer colores y patrones llamativos capaces de deslumbrar a los invitados. Sin embargo, para un espacio más sereno, concéntrate en agregar una variedad de texturas que se sientan bien al tocarlas.

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