Portada del libro “La historia de Ramón o el extraño origen del puertorriqueño”, escrito por el cardiólogo Jorge Lugo. (Suministrada)

Al doctor Jorge Lugo Rodríguez no le gusta revelar su edad. Pero, entre risas, acepta que son bastantes, que es un “adulto de mayor edad”, aunque de inmediato resalta que tiene un alma joven y que su secreto es la ilusión de levantarse todos los días y saber que, con sus acciones, puede ayudar a alguien que lo necesite.

“Siempre me mantengo ocupado y me quiero mantener activo hasta que Dios me lo permita. Yo vivo de sueños, todos los días me leo un libro y siempre busco aprender algo nuevo. Trato de cultivar la humildad y tengo una objeción terrible contra la arrogancia”, afirma risueño el doctor-escritor quien tiene a su haber varias publicaciones. Entre ellas, “La historia de Ramón o el extraño origen del puertorriqueño”, con el que dice que quiso hacer una “reseña de época que descubre lo que ocurrió y viví” y que, a su juicio, fue mejor que los tiempos que se viven hoy. De hecho, asegura que está muy de acuerdo en lo que decía el poeta Jorge Manrique en una de sus poesías de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

De ahí su interés de escribir este libro que, según el galeno, es un relato familiar real “de hechos que ocurrieron en mi familia”. Un texto sencillo sobre la vida de Ramón, su padre, así como de su madre y el entorno donde vivieron y donde él nació. “Los diálogos, las acciones y sus pensamientos son tal y como ocurrieron, presentando la introspección de ellos y del autor”.

El doctor Jorge Lugo es especialista en medicina interna y todavía trabaja en el Hospital Municipal de San Juan como cardiólogo.

Sin embargo, el doctor Lugo enfatiza en que no es una novela y que todos los personajes que aparecen son miembros de su familia. En ese sentido, el médico afirma que siempre ha tenido un interés social en el bienestar de las personas. Una característica que según cree se debe a que tanto sus padres, como su hermana y él fueron maestros lo que “inconsciente o conscientemente, nos ha llevado a tener una inclinación para tratar de decir algo que pueda ayudar a mejorar nuestra sociedad”.

Por eso, entiende que el relato que describe en el libro es un tributo a la puertorriqueñidad “y un canto al amor y a la esperanza”. Se trata de la historia de Ramón, un maestro rural en el Puerto Rico de la primera mitad del siglo pasado. Un hombre que venía de una familia de hacendados con fincas agrícolas y de caña.

“Era un hijo de la ruralía, pero al igual que Lola (su esposa) había ido a estudiar al Politécnico, esa Escuela Normal de San Germán que había sido fundada por un ministro que había venido Puerto Rico y que estaba ubicada en un predio donado por un terrateniente local”, relata el doctor Lugo al principio del relato.

Narrada con un lenguaje coloquial y descriptivo, el escritor busca retratar una sociedad que, a su juicio, todavía hoy debe ser un ejemplo para la familia puertorriqueña que ayude a lograr una mejor sociedad. Pero, de la misma forma, también describe el orden patriarcal y machista que imperaba en esa época.

“Prácticamente, lo que he hecho es retratar a mi familia y aprovechar para dar una opinión desde el punto de vista social y más que informativo, formativo, con el propósito de hacer algo por la sociedad en que vivimos”, agrega el doctor Lugo, quien opina que la sociedad actual está en decadencia.

“Yo fui maestro de escuela superior y después en la Escuela de Medicina y realmente me motivó mucho escribir las circunstancias que se vivían antes como un ejemplo de las muchas cosas que se pueden mejorar. Y este libro es mi pequeña contribución en esa dirección”, asegura el médico, quien cree firmemente que la educación es la salvación de un pueblo.

En ese sentido, dice que su libro va en ese camino de educar y de promover que las personas mediten sobre sus propósitos en la vida y de esa forma ayudar a que entiendan que la “superficialidad y el individualismo nos está derribando como sociedad”.

Por eso cree que el texto cobra mayor vigencia en estos momentos. “Es un retrato fiel de cómo se vivía antes, de cómo disfrutaba, y cuáles eran las cosas que le daban alegría más allá de la superficialidad. Mi percepción es que algo se puede hacer, además de honrar a mi padre y mi familia y se debe leer pensando en que hay algo que se puede aprender para ser mejor ser humano”.

El doctor Lugo también es especialista en medicina interna y todavía trabaja en el Hospital Municipal de San Juan como cardiólogo, es consultor de jóvenes estudiantes de medicina en entrenamiento y tiene oficina para evaluar casos del Seguro Social. Un trabajo que, según dice, le da mucha satisfacción porque le permite hacer algo por personas que necesitan esa compensación. También es el autor de libros como “La presión alta, enemigo silencioso”, “Las flores de mi camino”, “Los fundamentos de nuestra fe” y “De niño a adulto”.