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La coreana Jang Ji-sung tuvo un contacto virtual con su hija fallecida hace siete años.  (Captura / MBCdocumentary)
La coreana Jang Ji-sung tuvo un contacto virtual con su hija fallecida hace siete años. (Captura / MBCdocumentary)

El manejo de las emociones al perder a un ser querido es un proceso muy individual, en el que se manifiestan muchos sentimientos que van desde dolor y sufrimiento, hasta confusión y rabia, entre muchos otros. Sobre este, la Asociación Americana de Psicología (APA, en inglés), explica que manejar este cúmulo de emociones puede convertirse en un reto, toda vez que, en algunos casos, pueden sobrevenir períodos de tristeza y depresión que, en la mayoría de las veces, disminuyen con el tiempo. La APA agrega que el duelo suele ser más intenso ante la pérdida de la pareja, los padres o los hijos.

Sin embargo, por mucho tiempo, las ciencias de la conducta humana han trabajado con el manejo de esta experiencia de vida y cada vez más se incrementa el interés de utilizar la tecnología para ayudar a las personas a superar la pérdida de sus seres queridos. Hoy día, la realidad virtual está acaparando la atención de muchos, ya que pudiera ofrecer la posibilidad de cerrar los ciclos de duelo, mientras se “contacta” a la persona fallecida.

Un ejemplo de ello es el caso de la madre surcoreana que “contacta” a su hija fallecida hace siete años a causa de una rara enfermedad mediante la tecnología de realidad virtual. El “encuentro” se llevó a cabo en un programa llamado “Meeting you”, donde se muestra a la madre conversando con el avatar de su hija, mientras su padre y sus hermanos observan, conmovidos, sus reacciones.

Para muchos, puede parecer una idea alocada, pero para otros esta opción se convierte en la última posibilidad de despedirse y cerrar un ciclo para continuar con la vida sin esa persona.

¿Es la realidad virtual una opción real para ofrecer terapia de duelo? A continuación, te presentamos tres puntos de vista que podrán aclarar tus dudas sobre este tema y poner en perspectiva el proceso de pérdida y cómo puede manejarse adecuada y saludablemente.

¿Qué es la realidad virtual?

La realidad virtual es una tecnología con la cual se comenzó a experimentar desde principios de la década de 1990 y que tiene un sinnúmero de variaciones, desde simuladores, proyecciones de imágenes reales y a través de la inmersión en entornos virtuales a través del uso de cascos especializados, entre otros. Esta última modalidad ha sido la que más crecimiento ha tenido en los pasados cinco años y es el que se utilizó para que la madre coreana pudiera tener el “encuentro” con su hija fallecida.

La realidad virtual se compone de varios elementos principales: los auriculares y gafas especiales, unido a las aplicaciones y las plataformas de contenido que brindan la experiencia. Los dispositivos de realidad virtual más básicos generalmente funcionan con teléfonos inteligentes, que se colocan detrás de unas gafas en la parte delantera para proporcionar imágenes.

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En la actualidad, la realidad virtual a través de la inmersión en entornos virtuales, se utiliza para un sinnúmero de actividades. Según el portal WGSN, estudios recientes realizados han encontrado que la realidad virtual tiene un efecto sumamente poderoso en cerebro de las personas, por lo que podrían ser una herramienta sumamente útil para terapias sociales. De hecho, desde hace varios años en el Centro Médico de Realidad Virtual de San Diego se ayuda a los pacientes a superar el miedo a volar en aviones, a los pájaros, a la altura y a los accidentes de autos, entre otras fobias. Todo a través del uso de avatares y tecnología de última generación. Al igual que esto, se podría utilizar un método similar para ayudar a las personas a perder peso, convertirse en buenos oradores públicos o adoptar estilos de vida más saludables.

En Puerto Rico, el neurocientífico Joel Acevedo llevó a cabo recientemente un experimento con tres niños pequeños con problemas de aprendizaje que tuvo como resultado un mejoramiento en la retentiva de los estudiantes tras estar expuestos, por dos meses, a un entrenamiento cognitivo para disminuir su déficit de atención a través de una aplicación de realidad virtual. Durante el proceso experimental, Acevedo utilizó una aplicación de realidad virtual que funciona como un espacio controlado, no invasivo, para entrenar las destrezas de enfoque.

“La realidad virtual tiene una interacción muy interesante con nuestra mente, el cerebro y nuestra percepción. Esta tecnología permite recrear escenarios de la vida real en un espacio de inmersión controlado, donde no hay más distracciones y que permite que las personas se concentren totalmente en ese escenario, aunque sea simulado”, explicó el doctor Acevedo. “La concentración es tanta que a esa persona le puede parecer y tiene la sensación de que está en el lugar. El cerebro, hasta cierta medida, es engañado, porque tiene la sensación de que están en ese espacio, aunque sea virtual. Es por eso que la realidad virtual puede tener un impacto grandísimo en procesos terapéuticos, ya que el cerebro reacciona de una manera positiva a esa interacción”.

En el caso específico del vídeo de la madre coreana, el neurocientífico puertorriqueño entiende que es muy interesante al mirarlo desde el punto de vista del potencial que tienen para los procesos terapéuticos, siempre y cuando se hagan de manera supervisada. “El vídeo me parece genial, sobretodo porque podemos ver cómo la tecnología ha avanzado a un nivel donde se pueden lograr acciones que, quizás, en un escenario clínico podría tomar mucho más tiempo. Es una excelente herramienta para cerrar un ciclo de un duelo, como es el caso de la señora”, comentó el presidente de la empresa Sharp Focus LLC, con sede en Isabela. “Sin embargo, debería estar acompañado de un profesional de la conducta humana, ya que ese paciente podría volverse dependiente de la misma tecnología y eso no es lo que queremos a fin de cuenta. Si se usa de la manera correcta, cero que será una herramienta sumamente poderosa para cambiar muchas vidas”.

Habla la psicóloga clínica

“Obviamente, el uso de la realidad virtual es una intervención bien poderosa, de mucho impacto”, señala la doctora Silma Quiñones, al agregar que, siempre que hay una intervención de este tipo hay que tener precaución de utilizarla cuando es adecuado y cuando no.

“El proceso de duelo implica llegar a una aceptación de esa pérdida y, para mucha gente, no despedirse de la persona que fallece deja ese proceso inconcluso”, explica Quiñones, al mencionar que una técnica similar en la psicología tradicional es la de la silla vacía, una de las técnicas de la terapia Gestalt de Fritz Pearls, en la que se le pide al paciente que se imagine a la persona con quien necesita tener un diálogo para aclarar sus emociones y hacer un cierre que disminuya el dolor por su pérdida.

Según explica la psicóloga clínica, este dialogo requiere que la persona se meta de lleno y se imagine vívidamente que ahí están su papá, su mamá, sus hermanos, o quien sea la persona del conflicto inconcluso o del trauma. En ese proceso, se va dando un dialogo donde se ventila lo que siente, llevándolo a la conclusión de aceptar cómo se dio esa relación y la realidad actual.

“Eso es lo que se ve en el vídeo de la madre surcoreana y es impresionante cómo ellos logran que ella pueda sentir que está tocando a su hija y tener ese dialogo donde ella le habla y le responde. A ellos les tomó ocho meses crearlo, pero, para hacerlo se debe conocer bien cómo fue esa relación”, abunda Quiñones, y añade que es evidente que el cerebro reacciona a lo que percibe no necesariamente a la realidad.

“La realidad es que la niña lleva siete años de fallecida, pero, para esa mujer es como si estuviera viva y aunque no es exactamente como su hija, es lo suficientemente parecida como para provocar en ella reacciones y hacerla llegar a un punto donde puede lograr la aceptación: ‘Yo estoy bien y tú vas a estar bien’”.

Aunque la psicóloga clínica opina que sería necesario realizar un seguimiento para ver cómo esa intervención, que fue televisada, ha redundado en beneficios para la madre y su familia, en teoría, ese momento en el que ella logra “conversar” con su hija, es el punto de cierre: “aceptar que ha habido esa pérdida y que la vida continúa”.

No obstante, en este caso particular, a la doctora Quiñones le parece más controversial la presencia del padre y los hermanos de la niña fallecida mientras observaban el proceso de la mamá, aunque no veían el vídeo que ella estaba viendo. En la terapiatradicional, este tipo de acercamiento se realiza de manera individual y los familiares no están presentes.

Si bien la doctora Quiñones reconoce que la tecnología virtual puede facilitar mucho este tipo de intervención, también podría tener implicaciones serias, si no se utiliza correctamente y con el apoyo del profesional de la conducta.

“De las cosas que uno se pregunta es que han pasado siete años y todavía esa vida no ha sanado como uno esperaría. De cierta manera, recrear un encuentro pudiera sanar la herida como pudiera abrirla y atrasar el proceso de duelo”, enfatiza la doctora Quiñones, quien expresa que para el padre y los hermanos de la niña debe haber sido una posición muy dura.

“Para mí, uno se cuestionaría si un profesional de la conducta va hacer una intervención con la familia; si alguien los va a sentar para preguntarles cómo procesaron el encuentro, pero el impacto mayor es que, si están haciendo esa intervención significa que quizás mamá no ha estado funcionando como se esperaría y ha estado afectada. E cierta medida, ver cómo mamá reacciona y sus emociones, muchas veces define la experiencia para los hijos y para papá”, recalca Quiñones. Para que el “encuentro” haya sido exitoso la madre debe haber contado con el apoyo de su entorno y medidas para fortalecerse, porque, aunque todo lo vivió en su mente, las emociones quedaron a flor de piel.

Aunque ninguna técnica es una panacea para todas las personas por igual, la doctora Quiñones no recomienda que se intente utilizar una de estas tecnologías sin contar con el apoyo de un profesional de la salud mental y si estas listo para vivirlo y puedes manejar las consecuencias, si no, no te debes exponer, enfatiza.

“Esto es algo que no debes hacer a través de YouTube o de alguna aplicación, a menos que tengas el apoyo y el asesoramiento de un profesional de la salud mental porque es poderoso; y cuando se dice que es poderoso quiere decir que te puede ayudar un mucho como que te puede afectar terriblemente”.

Habla la tanatóloga 

Para la tanatóloga y coach de vida certificada, Lily García, el uso de la realidad virtual y el proceso de duelo debe ser tomado con cautela porque aunque en cierta medida pudiera resultar beneficioso, también podría estancar el proceso de duelo.

 “Aunque sabía que se está trabajando con unas posibilidades dentro de lo que se llama terapia de duelo, creo que esto es algo que tenemos que tomar con pinzas. Podría ser beneficioso en algunos casos en donde parte de una terapia es que tú te imaginas que le estás hablando a la persona que ha muerto, especialmente cuando es un duelo difícil, como una persona que se ha suicidado o quien muere repentinamente y había una relación de amor o coraje, en la que se quedan asuntos no resueltos”, expresó García, quien enfatizó que este tipo de intervención debe realizarse con personas adiestradas para manejar el momento, como lo puede ser un tanatólogo o psicólogo especializado en tanatología.

La tanatología es una disciplina científica que se encarga de encontrar el sentido al proceso de la muerte, sus ritos y significado concebido como disciplina profesional, que integra a la persona como un ser biológico, psicológico, social y espiritual para vivir en plenitud y buscar su transcendencia.

Sin embargo, señala que tener un encuentro de este tipo sin la intervención de un especialista es bien peligroso. “Se puede empeorar y estancar tu proceso de duelo. La idea del duelo es sanar, que tú puedas soltar y que puedas entrar en una resolución en donde tú continúes viviendo una vida productiva y con propósito a pesar de tu pérdida”, enfatiza García.

Asimismo, además del dinero que las personas estén dispuestas a invertir, trae la preocupación de que si resultara fácil el que una compañía te haga una realidad virtual con una persona fallecida, con solo enviarle una foto, el sonido de la voz y hasta video, se exponga sin supervisión a una experiencia de este tipo. También lo compara con lo perjudicial que puede resultar ver todos los días un video de la persona cuando estaba viva.

“Te va afectar porque no vas a poder avanzar, y el dolor hay que trascenderlo. Siempre va a estar ahí, pero tienes que sanarlo de alguna forma. El temor mío es que una persona se aferre tanto a ese momento de felicidad, de revivir, que no le permita avanzar en el proceso. Si es un duelo donde se quedaron tantas cosas sin decir, el ejercicio de hablarlo a alguien como si fuera la persona, podría de alguna forma ayudar, pero bajo supervisión y no teniéndolo en tu casa, porque a la larga puede ser peor”, concluyó la tanatóloga.