Mujer se toca rodilla adolorida
Se dice que una pérdida de 10% del peso corporal puede hacer una gran diferencia al mejorar el dolor de las articulaciones. (Freepik)

Es un hecho que muchas condiciones de salud empeoran con el exceso de peso: desde las cardiovasculares hasta la diabetes, el asma y otras enfermedades crónicas se pueden exacerbar y provocar descontrol. Pero, el sobrepeso también incrementa tu riesgo de sufrir dolor en ciertas partes del cuerpo, como las caderas, las rodillas y los pies, pues pone un mayor estrés en estas.

Así lo explica la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, al resaltar que, perder peso, a menudo puede ayudar a aliviar algunos tipos de dolor.

Si bien, según este centro médico y educativo, el primer paso consiste en encontrar un plan de alimentación que sea saludable y agradable para ayudarte a cumplir tus objetivos de pérdida y mantenimiento de peso a largo plazo, es recomendable que incluyas alguna actividad física para complementar tus esfuerzos.

Es probable que, al iniciar una actividad física, encuentres que muchas formas de ejercicio son más difíciles de realizar porque sufres de dolor de las rodillas o las caderas debido al exceso de peso.

Sin embargo, los ejercicios que son suaves para las articulaciones, como la natación y los ejercicios aeróbicos acuáticos, te pueden ayudar incrementar tu actividad física de manera de una manera sencilla, sin poner tus articulaciones en riesgo de lastimarse o sufrir más dolor por el impacto.

Recuerda que antes de iniciar cualquier rutina de ejercicio, debes consultar con tu médico o fisioterapeuta, quienes pueden recomendarte otras formas de incorporar la actividad física, sin empeorar el dolor articular.

De otra parte, para controlar tu peso a través de la alimentación, sigue estas sencillas reglas, las cuales te ayudarán a reducir calorías:

  • Lleva un registro de lo que comes y cuánto comes. Llevar un diario de alimentos te responsabiliza y te brinda información valiosa sobre las áreas que debes mejorar en tu alimentación en tu alimentación
  • Realiza pequeños cambios. Cambia tu dieta lentamente para asegurarte de poder seguirla. Es probable que reducir abruptamente la cantidad y el tipo de alimentos que consumes sea contraproducente, lo que hará que vuelvas a comer en exceso.
  • Utiliza técnicas de atención plena. Sé consciente de cuándo, dónde y cuánto estás comiendo y cuándo comienzas a sentirte lleno. Un consejo es tomar 20 minutos para terminar una comida. Esa es la cantidad de tiempo que le toma al estómago indicarle al cerebro que está lleno. Mientras comes, concéntrate en tu comida en lugar de leer o mirar televisión. Suelta el tenedor entre bocado y bocado, y mastica la comida bien y lentamente. Observa la textura, el sabor y el aroma de la comida que estás comiendo. Utilizar todos tus sentidos puede aumentar tu deseo de alimentos frescos y saludables, y ayudar a romper el ciclo de alimentación relacionado con el estrés.
  • Mantén los alimentos con alto contenido calórico fuera de la vista. Si ves meriendas, seguramente te las comerás. Esto puede darte problemas si la comida contiene muchas calorías, pero no te llena, como, ocurre, por ejemplo, cuando comes una barra de chocolate. En su lugar, ten a la mano manzanas o guineos, que son muy abundantes y contienen relativamente pocas calorías.
  • Ingerie porciones más pequeñas. Aprovecha los paquetes de meriendas de 100 calorías. Sirve la comida en platos más pequeños, pues porciones más pequeñas equivalen a menos calorías.
  • Sé compasivo contigo mismo. Cuando comas en exceso, no te autocastigues, pues no te motivará a retomar el camino. Los psicólogos creen que la autocompasión es mucho más efectiva para lidiar con los desafíos de la vida, incluida la pérdida de peso.

No existe una respuesta mágica para saber cuánto peso necesitas perder para marcar la diferencia en cuanto al dolor que sientes en las articulaciones. Pero, perder tan solo 10 libras o el 10% de tu peso total puede ayudar a que sientas menos dolor, pero debes recordar que esto puede variar de un individuo a otro, por lo que necesitas consultarlo antes con tu médico para que te propongas metas realistas.