Con la reapertura paulatina de la actividad económica y de varios servicios de agencias gubernamentales, un número significativo de empleados volverán a sus lugares de empleos, lo que genera mucha ansiedad y estrés. (Pixabay)
Con la reapertura paulatina de la actividad económica y de varios servicios de agencias gubernamentales, un número significativo de empleados volverán a sus lugares de empleos, lo que genera mucha ansiedad y estrés. (Pixabay)

 Ante un retorno paulatino a los lugares de trabajo, tras más de dos meses de confinamiento impuestos para detener el incremento de casos por COVID-19 en la isla, Suzanne Roig Fuertes, administradora de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), ofreció varios consejos para manejar las emociones ante el regreso a la actividad laboral.

“La emergencia por el COVID-19 ha trastocado nuestras vidas, incluyendo la rutina laboral. Muchos atravesaron por un período prolongado de interrupción en sus trabajos, mientras otros tuvieron que adaptarse a realizar las tareas desde sus hogares. Sin embargo, con la reapertura paulatina de la actividad económica y de varios servicios de agencias gubernamentales, un número significativo de empleados volverán a sus lugares de empleos. Es posible, que los primeros días o semanas, algunas de esas personas experimenten reacciones y emociones diferentes e incluso, se les haga más difícil volver a adaptarse”, indicó Roig Fuertes.

De acuerdo con la funcionaria, una de las emociones que pueden experimentar es incertidumbre debido a que no necesariamente tienen certeza de la nueva dinámica laboral, los protocolos de higiene y prevención de contagio, así como tampoco de la permanencia en el trabajo o el ingreso económico.

“En esos casos, es importante que la persona se comunique con su empleador. De esta manera podría tener una mayor certeza o conocimiento de aquello que le preocupa o inquieta. También, se recomienda tener expectativas adecuadas. Definitivamente, habrá cambios en la dinámica laboral, sin embargo, la comunicación le ayudará ajustar su expectativa a una más adecuada y realista", explicó la administradora de ASSMCA.

Roig explicó, además, que otra de las emociones que pueden experimentar en su regreso al escenario laboral es el miedo.

“Es una emoción que desagrada, pero nos lleva adaptarnos y reaccionar. Cuando se sale de nuestro control, paraliza y provoca angustia, así como tensión. El miedo puede invadir al empleado porque quizás sienta que su salud y la de su familia se vea amenazada por el contagio del virus o tiene la sensación de impotencia para protegerse”, sostuvo la titular.

Para la también trabajadora social y socióloga, en caso de experimentar miedo, es vital aumentar la sensación de control.

Recuerde los métodos que tiene a la mano para evitar el contagio. Es decir, el lavado de manos con agua y jabón, el uso de mascarillas o telas apropiadas para cubrir la boca y la nariz, así como el distanciamientosocial de 6 pies”, señaló Roig, al aconsejar a las personas mantener siempre consigo desinfectante de manos o alcohol, aun cuando en su lugar de empleo lo provean.

Tener su propio equipo, aumenta la sensación de control y reduce el miedo. Confíe en su capacidad. Sea disciplinado en su higiene y mantenga una rutina de desinfección de su área de trabajo", dijo Roig Fuertes.

Por otro lado, Roig Fuertes mencionó que el estrés también puede ser una de las emociones a experimentarse en el regreso al trabajo.

Ante la emergencia por el COVID-19 es posible que en algunos casos particulares la carga laboral aumente porque haya trabajo acumulado o altas demandas de producción. Esta situación, podría provocar en el individuo la sensación de incapacidad para cumplir con las expectativas del patrono generando un alto grado de estrés que dificulte la concentración”, detalló, al indicar que, de surgir estos casos, lo aconsejable es comunicarse asertivamente con su empleador, además de seguir otros consejos: Haga saber su carga y cansancio de una manera respetuosa, firme, pero sin agresividad; De igual forma, identifique las tareas indispensables y dele prioridad; Separe las que no tienen urgencia o se puedan realizar otro día; Procure descansar. Duerma adecuadamente. No sacrifique horas de sueño por ocio. Distraer la mente es necesario, pero el dormir es prioridad.

Otro factor que podría causar estrés, de acuerdo con la administradora de ASSMCA, es el cuidado de los hijos menores. En esos casos, los padres o tutores deben identificar cuáles son sus necesidades y los retos que enfrentarán, según se reabran los distintos sectores. De esta manera, podrán establecer un plan de acción dirigido a satisfacer esas necesidades.

Si por ejemplo su niño suele asistir a un centro de cuidado, ese plan para manejar su situación debe contemplar preguntas tales como: ¿Puedo trabajar desde mi casa?; ¿Mi empleo y empleador me permiten continuar trabajando desde el hogar e ir solo unos días al escenario laboral?; ¿Tengo recursos de apoyo como familiares, vecinos o amigos?; ¿El lugar donde cuidan mi niño de forma regular tiene algún plan, están ponderando la posibilidad de reestructurar la forma en que ofrecen el servicio o serán una alternativa en algún momento?

Según la administradora de ASSMCA, la ansiedad también puede ser otra de las emociones con las que se tendría que lidiar en el regreso a la rutina laboral.

“La ansiedad es una emoción compleja debido a que a menudo desconocemos de donde viene o lo que sentimos. Se incrementa por el pensamiento o cómo percibimos las situaciones. Es una respuesta que se anticipa a algún peligro o amenaza futura, vaga, distante y hasta irreconocible. Principalmente, nos provoca conmoción, intranquilidad, nerviosismo, preocupación y angustia. La persona podría experimentarla cuando piensa de antemano en las situaciones negativas a las que se enfrentaría. A modo de ejemplo, ambiente de desorganización, exceso de trabajo, peligro o exposición al contagio”.

Para manejar la ansiedad, la titular de ASSMCA recomendó primeramente reconocer lo que siente:

Póngale nombre a la emoción que experimenta, identifique qué la provoca y cómo puede expresarla de manera adecuada. Por ejemplo, si está ansioso debe preguntarse qué emoción siente. Si la respuesta es miedo, ¿a qué le tiene miedo?: ¿a contagiarse en el trabajo? En el caso de ser miedo al contagio, la próxima pregunta debe ser: ¿cómo puede lidiar con el miedo al contagio? Existen varias alternativas”, dijo Roig Fuertes, al comentar sobre estas: Repase las herramientas que tenga en su poder para prevenir el contagio; Distraiga el pensamiento negativo; Realice actividades que capten su atención (arte, manualidades, música) y le provoque la sensación de que el tiempo pasó aceleradamente; Practique ejercicios de respiración para manejar la ansiedad.

“Estos ejercicios constan de tres simples pasos: inhalar, retener el aire y exhalar. Llenará sus pulmones inhalando por 4 segundos, retendrá ese aire por 4 segundos adicionales y finalmente, lo exhalará de forma lenta por 4 segundos más. Repita el ejercicio varias veces. Si la ansiedad de la persona se agudiza, es necesario buscar ayuda profesional”.

 Finalmente, la administradora de ASSMCA le recordó a la ciudadanía que la agencia cuenta con la Línea PAS 1-800-981-0023, disponible 24 horas, los 7 días de la semana, libre de costo. También, una nueva aplicación móvil desde Google Play y Apple Store en la que se puede acceder de forma inmediata, segura y fácil para chatear en vivo con profesionales de la Línea PAS y exponer sus situaciones particulares para recibir la ayuda emocional.