La mayoría de los médicos o administradores de oficinas médicas han desarrollado protocolos para atender a sus pacientes y evitar el contagio con COVID-19. (Shutterstock)
La mayoría de los médicos o administradores de oficinas médicas han desarrollado protocolos para atender a sus pacientes y evitar el contagio con COVID-19. (Shutterstock)

Luego de tres meses de confinamiento, toque de queda y cierre de comercios debido a la pandemia del COVID-19, la isla comenzó el pasado lunes una reapertura gradual de diversos sectores de la economía. Y así también lo han hecho las oficinas médicas, aunque algunos médicos ya estaban atendiendo a sus pacientes a través de telemedicina y muchos lo continúan haciendo.

De hecho, la mayoría de los médicos o administradores de oficinas médicas han desarrollado protocolos para atender a sus pacientes y evitar el contagio.

“Hay oficinas o lugares que, desde que entras, hay alfombras para desinfectar los zapatos y se sigue a otra que te seca usando un desinfectante. Eso se usa para que todo microbio, incluyendo el COVID-19, que puede estar en los zapatos, lo dejas en la puerta. La limpieza interna de la oficina creo que también es muy importante porque las superficies que tocas -desde las manecillas de las puertas, el escritorio de las secretarias, la camilla de examen y hasta el asiento-, deben tener un protocolo de limpieza”, señala el infectólogo Javier Morales, director de de Clinical Research Puerto Rico, donde dice que ha implementado un protocolo de este tipo.

Pero el especialista también enfatiza en la importancia de la cantidad de pacientes que tengas en una sala de espera. “Por ejemplo, lo que yo hago en mi oficina es un paciente solo (a menos que necesita algún tipo de ayuda de un familiar por diferentes razones) y lo siento a ocho pies de distancia (si hay otro paciente). Pero si pueden esperar en el carro hasta que se les llame, aun mejor”, comenta el doctor Morales, mientras resalta que una vez que el paciente entra a la oficina tiene que lavarse las manos.

“No quiero guantes en mi oficina porque el guante lo que hace es cargar más virus y le da a la gente un sentido de falsa seguridad. Además, el virus es más fácil sacarlo al lavar las manos que de un guante lavado”, advierte el infectólogo, tras recordar que el uso de mascarilla también es importante usarlo todo el tiempo que se está en la oficina médica. De la misma forma, dice que todo el personal de su oficina tiene que usar mascarilla.

Yo veo mucho paciente inmunosuprimido y no quiero exponerlos a ellos. La idea es que ni mi personal ni el paciente se contamine. Además, entiendo que en el elevador no deben haber más de dos personas y si van a usar las escaleras para subir o bajar deben dejar entre seis y siete escalones de diferencia”, recomienda el médico, tras insistir en la importancia del lavado de mano, distanciamiento social y mascarilla.

Es una situación parecida a lo que pasa en la Torre Médica Auxilio Mutuo que, según su administrador, Julio Silva, hay un protocolo que siguen las cerca de 80 oficinas médicas. “Pero en general, los médicos se comunican directamente con el paciente para darle las indicaciones de qué hacer para llegar a la oficina médica. Pero la administración del edificio tiene un protocolo para evitar que los pacientes se congreguen en el lobby del edificio o en los pasillos que dan a las oficinas”, explica Silva, quien destaca que, normalmente, se le dice al paciente que cuando llegue al estacionamiento llame a la oficina de su médico para saber si puede subir.

“Si le dicen que sí, en el lobby el guardia le toma la temperatura y si está bien sube. En el ascensor solo pueden ir tres personas y debe haber una separación de seis pies entre cada una”, explica Silva, tras señalar que el médico es el que determina cuántas personas cita para una hora dependiendo de la cantidad que pueda estar dentro de la oficina guardando las distancias. El uso de mascarilla es obligatorio todo el tiempo que se esté en el edificio.

“Pero lo que ha pasado es que muchas personas que tienen una cita, por ejemplo, a las diez de la mañana, llegan a las seis y se desesperan y vienen a los alrededores del lobby, pero no pueden entrar hasta que la oficina médica lo indique”, advierte Silva.

La Red Médica Grupo Hima San Pablo también destaca que, al hacer la cita, al paciente se le hace una serie de preguntas para determinar si ha tenido el virus o si está en cuarentena, si ha estado expuesto, tiene síntomas como tos, fiebre o si ha viajado recientemente, entre otras. “Además, se le dice que debe acudir a la oficina sólo, sin acompañante (a no ser que se trate de un menor o tutor legal), quitarse todos los accesorios antes de entrar a la clínica, tener puesta la mascarilla en todo momento, llegar a la hora acordada y lavarse las manos con ‘hand sanitizer’ al entrar a la clínica.  También se le tomará la temperatura con un termómetro infrarrojo y, si es de 100 F (37.5 C) o superior, no se le permitirá el acceso a la oficina”, explica en un documento el doctor Ángel T. Maldonado, director ejecutivo de Red Médica Grupo Hima San Pablo.

“Desde antes de la pandemia del COVID-19 nos hemos estado preparando para el cambio a la telemedicina. Gracias a eso se le ha prestado servicios esenciales a cientos de pacientes. Y como parte de la apertura de las clínicas para procedimientos electivos se implementaron medidas de seguridad para citar pacientes conforme a las guías de distanciamiento social”, agrega la información.

Aquí otras medidas que toma Hima San Pablo -pero que también son muy parecidas a las que siguen otros médicos para evitar el contagio:

-         Mantener una distancia de seispies de cualquier persona

-         Dependiendo de la cantidad de pacientes presentes en la oficina se les pedirá que esperen en su auto y será avisado telefónicamente de cuándo podrá entrar.

-         El paciente debe llevar mascarilla en todo momento.

-         No se permitirán guantes.

-         Limpiar área de trabajo donde hubo interacción con el paciente luego de atender al paciente.

-         Destinar un bolígrafo a cada trabajador y uno de uso exclusivo para los pacientes (que se debe de desinfectar después de cada uso, con el mismo atomizador desinfectante). Los bolígrafos deben ser de uso personal, esto permitiría reducir el riesgo de contagio. (Una opción es pedirle al paciente que lleve su propio bolígrafo).

-         Desinfectar los soportes utilizados para firmar documentación luego de ser utilizados por cada paciente.

-         Procurar no coger la tarjeta del paciente. En el caso de hacerlo lavarse las manos con jabón o solución hidro-alcohólica durante 30 segundos.

-         Se debe limpiar el auricular del teléfono siempre que haya un cambio de personal en la recepción o que lo utilice otra persona.

-         Nada más entrar a las zonas comunes de la oficina se le ofrecerá al paciente desinfectante para que se desinfecte las manos durante 20 segundos (frotándose bien las palmas de las manos y entre los dedos).

-         Se le pedirá que se siente en la sala de espera y evite deambular por la clínica hasta que sea llamado.

En sala de espera:

1.    Retirar todo tipo de revistas, libros, folletos informativos, posibles juegos de mesa, etc.

2.    Retirar sillas con el objeto de mantener las mínimas posibles y siempre guardando un espacio de seguridad de al menos 2 metros entre una y otra.

3.    Intentar dejar la sala de espera lo más despejada posible (eliminar floreros, mesitas innecesarias, etc.).

4.    Evitar, en la medida de lo posible, a través de un sistema adecuado de coordinación de citas, la coincidencia de pacientes en sala de espera.

5.    En caso de coincidir varios pacientes y si la separación entre ellos no es viable, deberán esperar fuera de la clínica en su auto.

6.    Se llama al paciente 15 minutos antes de ser atendido.

En cuarto de examen:

1.    Reorganizar el cubículo para que haya la mínima cantidadposible de cosas para facilitar y agilizar la desinfección entre pacientes.

2.    Realizar limpieza y desinfección de todas las superficies (escritorio, sillas, manecilla de la puerta, etc.) después de cada paciente.

3.    Desinfectar los bolígrafos o rotuladores. Si el paciente utiliza algún bolígrafo recordar que es un foco de contagio.