Los síntomas inmediatos más comunes de este tipo de menopausia son los mismos de los de la menopausia que llega con la edad madura. (ELNUEVODIA.COM)

¿Sabías que hay dos tipos de menopausia? Por un lado¸ está la fisiológica, la que ocurre por un proceso natural, como resultado de la reducción de las hormonas femeninas, a saber, el estrógeno y la progesterona. En este caso, los ovarios dejan de liberar óvulos y la menstruación cesa paulatinamente. Tampoco tiene manera de prevenirse, ya que forma parte del desarrollo de la mujer.

Pero, también hay ocasiones en las cuales determinados tratamientos quirúrgicos o acciones médicas, tales como la remoción de ovarios, una histerectomía radical, la quimioterapia u hormonoterapia —estos últimos dos muy utilizados en el tratamiento contra el cáncer de mama— provocan la llamada menopausia quirúrgica. Esta menopausia anticipada afecta a mujeres en edad fértil que ahora dejan de menstruar y pueden experimentar otros cambios repentinos.

Sin embargo, los síntomas inmediatos más comunes de este tipo de menopausia son los mismos de los de la menopausia que llega con la edad madura (casi siempre, la menopausia llega de los 50 años en adelante, aunque hay excepciones), con la salvedad de que pudieran padecerlos de manera más intensa. Eso incluye síntomas propios de la peri y postmenopausia, por ejemplo, los famosos calentones o sofocones intensos, sudores fríos o escalofríos, sudoración excesiva, ansiedad, irritabilidad, mareos, trastornos del sueño, dolores de cabeza, depresión y disminución de la libido. Todo lo anterior pasa porque los niveles de estrógeno disminuyen considerablemente o simplemente son nulos, tras la menopausia inducida.

¿Los pellets pueden usarse como parte de un tratamiento hormonal sustitutivo en una paciente con menopausia inducida o quirúrgica?

“Definitivamente”, responde la doctora Sheila M. Ashby, de Navitas Med Boutique.

Cualquier paciente que se haya sometido a una cirugía en la cual le remueven los ovarios, si no tiene cáncer de seno, se beneficia significativamente de utilizar los pellets. Estas pacientes tienen un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis y condiciones como presión alta, alzhéimer, colesterol alto, problemas en la vista, etc. Los pellets están hechos de hormonas que son idénticas a las que producen los ovarios, por lo tanto, es similar a que todavía tengan sus ovarios”.

Además del riesgo a la salud que impone una menopausia quirúrgica, la mayoría de estas pacientes comienzan a desarrollar síntomas severos de menopausia, como son los hot flashes. Estos síntomas se pueden comenzar a sentir días después de esta cirugía, ya que hay una disminución súbita de las hormonas. Una paciente que desarrolla la menopausia naturalmente va perdiendo sus hormonas poco a poco, por lo tanto, los síntomas se van desarrollando de manera gradual”, abunda la doctora Ashby.

“Los pellets tienen unas ventajas por encima de otros métodos de reemplazo hormonal, como, por ejemplo: se utilizan hormonas bioidénticas, la dosis es individualizada y los niveles hormonales se mantienen constantes, provocan vasodilatación, disminuyen la resistencia a la insulina, disminuyen la grasa abdominal, entre otros”, prosigue la experta.

No aumentan el riesgo de derrames cerebrales ni trombosis venosa profunda (DVT, en inglés), ya que sus hormonas no se metabolizan por el hígado, por lo que no afectan su función ni aumentan los factores de coagulación en la sangre”.

No obstante, la mujer también pudiera experimentar síntomas tardíos —años después del procedimiento que provocó la menopausia quirúrgica— que van desde sequedad vaginal (porque el estrógeno es menos, así que la lubricación y el pH vaginal se alteran igualmente), hasta cambios corporales, como producir menos colágeno y elastina, piel reseca y caída del cabello, entre otros. Incluso, hay casos en los cuales se experimenta un aumento del colesterol en la sangre (acumulan más grasa en el tronco), con el riesgo de la aparición de enfermedades cardiovasculares, ánimo depresivo y aumento en la probabilidad de padecer osteoporosis, con pérdida de masa muscular, de manera que los huesos pueden tornarse débiles, quebradizos y mucho más vulnerables a fracturas.

Cuando hay un diagnóstico de cáncer

“Hay que saber que el cáncer nace por diferentes motivos. Algunos tipos de cáncer en la mujer son afectados, o se alimentan de hormonas, como el estrógeno y la progesterona”, dice la doctora Anna Di Marco, fundadora del Centro de Cáncer de la Mujer, en Ponce.

“Por ejemplo, en el caso del cáncer de seno, este tiene unos receptores que se pegan al estrógeno y la progesterona que le ayudan a crecer y propagarse, por eso la terapia hormonal se recomienda a mujeres con tumores que son receptores de hormonas positivos, porque si disminuyes los niveles de las hormonas, le quitas la fuente de comida al cáncer, puedes desacelerar su crecimiento y evitar que reaparezca. Pero, si tu cáncer no se alimenta de hormonas, entonces se requiere de otro tipo de tratamiento”.

En el caso de las mujeres que no han pasado por la menopausia o premenopáusicas que se someten a una menopausia quirúrgica, “hay dos medicamentos que se utilizan frecuentemente, la goserelina y el Lupron, que se administran en forma de inyección en la nalga o en la barriga. De paso, es un procedimiento doloroso y generalmente se usa lidocaína o anestesia para que sea más tolerable, así esos ovarios se van a mantener apagados”, explica la hematóloga oncóloga.

Cuando una paciente tiene cáncer de seno en etapa inicial y no ha pasado la menopausia cuando se diagnosticó originalmente, “es probable que su médico le recomiende tomar tamoxifeno (un medicamento antiestrógeno) primero y después un inhibidor de aromatasa (impide que esta enzima del tejido adiposo transforme a otras hormonas en estrógeno), en caso de que le llegue la menopausia durante el tratamiento”.

¿Qué determina si una paciente escoge el tratamiento hormonal de la inyección mensual para castración química o la remoción de los ovarios?

En ambos casos, esa paciente va a experimentar una menopausia inducida. Pero, si tienes una paciente joven, que no ha pasado por la menopausia, tendría que estarse inyectando todos los meses como por 15 años, o hasta que se le vaya la menstruación”, abunda Di Marco, quien comentó el caso de la actriz Angelina Jolie, que se practicó una doble mastectomía preventiva —extirpar ambos pechos—, tras conocer que tenía mutaciones en los genes BRCA 1 y BRCA 2, lo cual la colocaba en un riesgo altísimo de sufrir de cáncer de mama y de ovario.

“En el caso de Angelina, una mujer joven, al año de quitarse los senos, se sacó los ovarios también, para que, si había alguna célula tumoral, pues no pudiera crecer”, comenta Di Marco.

No obstante, la especialista admite que "las mujeres premenopáusicas, especialmente, tienen que tomar una decisión drástica y compleja, porque es coger una mujer joven y convertirla en una mujer mayor, o posmenopáusica. Va a pasar por todos los síntomas, desde los calentones hasta los cambios de humor, el pelo, las uñas, todo cambia. Y es muy importante que esto lo sepa su pareja también. Aunque hay parejas muy comprensivas, tienen que saber que la resequedad vaginal, por la falta de estrógeno, va a traer dificultades en las relaciones sexuales y decirle eso a una pareja joven, que está en su plenitud, no es fácil. Yo les recomiendo que vayan a comprar lubricantes a base de agua”.

También "la piel cambia, pierde elasticidad, se arruga más, viene un aumento de peso y las infecciones urinarias son recurrentes. Así que, una castración o menopausia química, conlleva efectos secundarios que hay que conocer, que pudieran traer consecuencias a nivel psicológico también, pero pueden tratarse. Tienes que poner las cosas en una balanza. En determinado momento pudiera ser preferible hacer ciertos sacrificios para conservar tu vida y vivirla de la mejor