Cuando una persona sufre de cáncer debe preocuparse por adquirir alimentos ricos en vitaminas y minerales. (Shutterstock)

Una persona con padecimiento de cáncer tiene una saturación en su sistema inmune, de allí radica la importancia de una buena alimentación que compense y le ayude en su tratamiento. El problema es que las personas no consumen alimentos orgánicos, en la actualidad hay muchos alimentos procesados, aunque lógicamente hay otros factores que influyen.

“Las personas con cáncer tienen a su sistema inmune luchando ante las células cancerinas, por eso presentan mucha debilidad en sus cuerpos y les cuesta movilizarse, por la pérdida de la masa muscular, y si se suma el tratamiento, hay más complicaciones”, explica la nutricionista Maura Rodríguez Elizondo.

Cuando una persona sufre de cáncer debe preocuparse por adquirir vitamina C, porque es el mayor propulsor del sistema inmunológico. “Estimula la prevención de anticuerpos, se puede encontrar en el kiwi, en las hojas y verduras verdes, como espinacas y coles de bruselas, además en tomates, naranjas, fresas, limones, es una de las principales vitaminas que ayuda a la estimulación de anticuerpos que necesita el sistema inmune cuando está luchando”, señala Elizondo.

Otra de las vitaminas necesarias son la vitamina A por su efecto antioxidante para ayudar a fortalecer el sistema y a no contraer infecciones. Esta se encuentra en el brócoli, zanahoria, calabaza, huevo, leche entre otros.

“La vitamina B es decisiva en las neumonías, especialmente cuando un paciente tiene cáncer y se complica su salud. Esta se puede encontrar en el pescado, yema de huevo, lácteos y en algunos tipos de hongos”, menciona Elizondo. Mientras que las vitaminas de complejo B son vitales para soportar las reacciones bioquímicas en el sistema inmune. Esta se pueden adquirir en las legumbres, vegetales, huevos, carnes y otros alimentos.

A parte de las vitaminas se necesitan minerales, que son elementos químicos inorgánicos que son indispensables para una buena salud. Uno de los importantes es el selenio, que es bueno para retrasar la respuesta hiperactiva del cuerpo a ciertas formas agresivas del cáncer, que se pueden obtener comiendo sardinas, atún, ajo, nueces, brócoli.

El zinc que ayuda a controlar la inflamación en el cuerpo, que se genera en un paciente con cáncer, el cual se puede encontrar en el yogur y el garbanzo.

El magnesio posee un poder antiinflamatorio que se puede obtener al consumir aguacate, frutos secos, vegetales y legumbres.

Por su parte el cobre sirve de mecanismo de defensa del organismo presente en legumbres, cereales integrales, frutos secos y más.

Es importante evitar alimentos procesados, azúcares y comidas con mucha grasa, estos alimentos no ayudan, sino que debilitan el sistema inmune.