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Los suplementos vitamínicos pueden ayudar si tu dieta no es la más adecuada o si tienes ciertas condiciones de salud. (Pexels)
Los suplementos vitamínicos pueden ayudar si tu dieta no es la más adecuada o si tienes ciertas condiciones de salud. (Pexels)

Como ocurrió para el 2014, cuando el virus del chikunguya azotó la isla, muchas personas recurrieron a las vitaminas, sobre todo la C, como una manera sencilla y accesible para fortalecer su sistema inmunitario. En estos días del coronavirus, ocurre igual.

Aunque en el caso de la vitamina C, la opinión de los profesionales de salud tradicionales y los que favorecen la medicina ortomolecular difiere, los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), señalan que, debido a su función antioxidante y su rol en el sistema inmune, esta vitamina se ha visto como una herramienta de prevención contra ciertas condiciones de salud y enfermedades.

Sin embargo, como menciona Jorge Miranda Massari, doctor en Farmacia y catedrático de la Escuela de Farmacia del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (RCM), es importante poner en contexto los beneficios de la vitamina C ante la pandemia de COVID-19 y evitar que las personas se confundan y tengan un falso sentido de seguridad que las ponga a riesgo, ya que la vitamina C -ni ninguna otra- previene la enfermedad o la cura.

¿Qué es la vitamina C?

Según la Oficina de Suplementos Dietarios, adscrita a los NIH, la vitamina C, conocida como ácido ascórbico, es un nutriente hidrosoluble que se encuentra en ciertos alimentos. En el cuerpo, actúa como antioxidante, al ayudar a proteger las células contra los daños causados por los radicales libres. Además, es necesaria para producir colágeno, mejora la absorción del hierro presente en los alimentos de origen vegetal y contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario para proteger al cuerpo contra las enfermedades.

“Lo primero que se debe entender es qué es la vitamina C. Es una vitamina que se puede fabricar a partir de la glucosa y que el cuerpo la usa para muchas reacciones críticas que ayudan, por ejemplo, a la absorción de hierro, a la creación de colágeno y que tiene unos mecanismos que ayudan al sistema inmune”, explica el doctor en Farmacia, quien, junto al doctor Michael J. González, también catedrático del RCM, fue exaltado al Salón de la Fama de la Sociedad Internacional de Medicina Ortomolecular.

Mecanismos de acción de la vitamina C

Al explicar sobre el mecanismo de funcionamiento de la vitamina C, dice que esta es un cofactor que ayuda a que ciertas enzimas funcionen.

“Un cofactor es usualmente una vitamina, un mineral o alguna otra sustancia que ayuda a una enzima a hacer su trabajo. Si tienes una enzima sin su cofactor, las reacciones no se dan muy bien y eso puede ocasionar enfermedades”, dice el también autor de más de 100 artículos publicados en la literatura primaria y arbitrados por pares, y de dos libros sobre cáncer y vitamina C.

El doctor Miranda Massari también expone que la vitamina C tiene efectos en el sistema inmunitario que incluyen:

* Mejorar la integridad de la barrera epitelial, promoviendo la síntesis de colágeno.

* Mantener el estado oxidativo de las células y proteger contra las especies reactivas del oxígeno, que matan virus y bacterias.

* Proteger del año excesivo por radicales libres. 

* Mejorar la función fagocítica, que es el mecanismo del cuerpo para eliminar las partículas virales y las bacterias. La fagocitosis y la generación de especies reactivas dentro de las células y por esa razón es que mejora la capacidad de los leucocitos de matar microbios.

* Estimular las funciones de los leucocitos. La vitamina C aumenta el proceso de apoptosis para que se eliminen los leucocitos que ya no sirven y los nuevos fluyan bien. Los leucocitos son parte del sistema inmunitario del cuerpo y ayudan a combatir infecciones y otras enfermedades.

* Regular la respuesta inmunitaria a través de sus propiedades antivirales y antioxidantes.

Usos de la vitamina C

Miranda Massari detalla que ciertos estudios realizados en animales que producen vitamina C han encontrado que cuando estos se someten a estrés -quemaduras, traumas o infecciones, entre otros-, la producción natural de la vitamina C se dispara 10, 20 o 30 veces más de lo normal.

“Cuando los investigadores notaron eso, se dieron cuenta de que la vitamina C tiene un rol muy importante cuando hay estrés fisiológico -infecciones, trauma, falta de sueño, intoxicación, envenenamiento y otros-, y que el cuerpo, para poder procesar ese estrés, tiene que compensar”, dice, al mencionar que el cuerpo  humano no puede producir la vitamina C hay que suplírsela, ya sea a través de la dieta o con e apoyo de suplementos.

“Normalmente, se recomienda que la persona coma frutas y vegetales porque son una buena fuente de nutrientes y vitaminas, pero, los estudiosos de la medicina ortomolecular somos más agresivos en términos de las recomendaciones, pues nos dejamos llevar de las recomendaciones oficiales del gobierno y también de la literatura científica vista desde su totalidad”, enfatiza.

¿Qué cantidad debes tomar?

“Un gramo (1,000 mg) de vitamina C es una cantidad robusta, así que las personas que son muy sensitivas pueden usar 500 mg y eso está bien”, sugiere, al destacar que existen diferentes formulaciones de vitamina C.

Tipos de vitamina C

Los NIH destacan que la mayoría de los suplementos multivitamínicos contienen vitamina C. Además, esta vitamina se consigue sola, como suplemento dietético, o combinada con otros nutrientes.

En general, la vitamina C presente en los suplementos dietéticos se encuentra en forma de ácido ascórbico, pero algunos suplementos contienen otras formas, como ascorbato de sodio, ascorbato de calcio, otros ascorbatos minerales y ácido ascórbico con bioflavonoides.

Están disponibles en cápsulas de forma cristalina (que se absorben más rápidamente) y en polvo, que se disuelve en agua; también está la vitamina C liposomal o liposférica, que se absorbe más rápido y es más benigna al estómago. No se ha demostrado que una forma de vitamina C sea más eficaz que otras. Al ser una vitamina solubre en agua, la que no es utilizada en los procesos fisiológicos es excretada en la orina.

En cuanto a los sobrecitos de vitamina C, que son tan populares, Miranda Massari explica que el concepto general es que tienen 1 gramo (1,000 mg) de vitamina y les añaden una pequeña cantidad de otras vitaminas del complejo B y algunos minerales, así como unos 5 gramos de azúcar. Aunque algunas personas los disuelven en más agua de la recomendada por el manufacturero, lo cual no disminuye sus beneficios, estos son convenientes y bien tolerados.

En el caso de los gummies, el doctor en Farmacia aconseja observar bien los miligramos de vitamina C que contienen porque, comúnmente, este tipo de vitamina no suele ser muy potente y tiene mucho azúcar. Si tiene menos de 100 mg de vitamina C, no es recomendable.

Vitamina C como medicamento

Aunque este es un tema controvertido, el uso de la vitamina C por vía intravenosa eleva la concentración de esta vitamina a un nivel que no se logra tomándola por boca y, según el doctor Miranda Massari hay estudios sobre su utilidad para tratar enfermedades virales.

Comenta que, a raíz de la propagación del COVID-19, en China se está realizando un estudio con 140 pacientes infectados con vitamina C para mejorar sus síntomas y la conclusión de su enfermedad. Se deben esperar las conclusiones.

Otras recomendaciones

* Añadir a la dieta zinc, ya que ayuda al sistema inmunitario a combatir las bacterias y virus que invaden al organismo.

* Añadir a la dieta magnesio, porque brinda apoyo al sistema inmunitario.

* Añadir a la dieta vitamina D, ya que tiene un papel importante en la modulación de la respuesta inmune.

* Incluir probióticos en la dieta, ya que son importantes no solo para el sistema inmune, sino para prácticamente para todos los sistemas del cuerpo. Los mejores son los que tienen lactobacilus y difidobaterium.

* Hay varias plantas y hongos que, bien preparados, tienen un efecto importante en el sistema inmune.

* Incluir alimentos altos en fibra y vegetales de colores intensos en la dieta; también algunos tubérculos, especialmente la malanga y la yuca.

¿Qué alimentos son fuente de vitamina C?

Las frutas y verduras son las mejores fuentes de vitamina C:

* Frutas cítricas (por ejemplo: chinas y toronjas) y sus jugos, así como pimientos rojos y verdes y kiwi.

* Otras frutas y verduras, como brócoli, fresas, melón, papas horneadas y tomates

Algunos alimentos y bebidas fortificadas con vitamina C. Lee la etiqueta del producto para saber si un alimento contiene vitamina C agregada.

Los NIH señalan que el contenido de vitamina C de un alimento podría disminuir al cocinarse o almacenarse por tiempo prolongado. Es posible que al cocinar los alimentos al vapor o en hornos de microondas la pérdida de vitamina C sea menor. Afortunadamente, muchas de las mejores fuentes de vitamina C, como las frutas y verduras, se comen crudas.

La información de este artículo no sustituye el consejo médico. La recomendación es que consultes a los profesionales de la salud que te atienden (médico, dietista nutricionista, farmacéutico, etc.) si tienes dudas sobré que tipo de vitamina ingerir o de cómo optimizar tu dieta.