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Los quehaceres del hogar no se deben ver como un castigo, sino como elementos del día a día que aportan a nuestro bienestar. Si tienes niños, adapta las tareas de acuerdo con sus edades y capacidades.
Los quehaceres del hogar no se deben ver como un castigo, sino como elementos del día a día que aportan a nuestro bienestar. Si tienes niños, adapta las tareas de acuerdo con sus edades y capacidades. (Shutterstock)

Si aún no lo has hecho, aprovechar estos primeros días de la cuarentena para poner todo en orden y diseñar una rutina es esencial para lograr bienestar en todos los que viven bajo un mismo techo.

Aunque la situación de estar encerrados en la casa durante dos semanas a causa de la pandemia por COVID-19 pudiera generar algo de malestar, este periodo puede resultar de gran beneficio para fortalecerse como familia. Enfocarse en que, aunque les resulte difícil, quedarse en casa significa que estamos salvando vidas.

Para lograrlo, establecer una estructura es importante porque, aunque estar libres es lo que usualmente deseamos en términos de no tener que levantarnos a cierta hora ni hacer unas tareas, tener demasiado tiempo de ocio pudiera ser perjudicial.

“Cuando tenemos mucho espacio de tiempo libre, como son dos semanas, esa libertad da pie a que surja el aburrimiento, la desorientación de tiempo y también la ansiedad”, expresa la doctora Silma Quiñones, pasada presidenta de la Asociación de Psicología de Puerto Rico. “Por más que la gente piense que no hacer nada es el estado ideal, ni nuestro cerebro ni cuerpo funcionan bien en la no actividad. Una de las necesidades importantes para el ser humano es estar activo. Cuando estás sin hacer nada, no vas a ser feliz”.

De acuerdo con Quiñones, la estructura es lo que va a facilitar el asegurarte de que tendrás cubiertas tus necesidades, lo que ayudaría a no generar un malestar adicional. “Si estructuramos a qué hora vamos a tomar los alimentos, incluyendo las meriendas, ya nos aseguramos de que al final del día no vamos a estar irritados y con pocas energías por no habernos alimentado”, ejemplificó.

Asimismo, explicó que de igual ocurre cuando se estructuran las actividades, ya que al culminar el día te sentirás bien. Estar inactivo no te hará sentir mejor, sino que te podría ir subiendo el nivel de ansiedad y experimentar como si estuvieras en un encarcelamiento.

La psicóloga consejera enfatizó en que este tiempo es una gran oportunidad para no vivir desde el ajoro y el estrés. “Al no haber una rutina de trabajo ni de escuela, se crea una conducta más agradable, sin la acostumbrada prisa del ajoro diario. Ayudará, además, a propiciar el diálogo entre los miembros de la familia. Aprovechemos para organizarnos y compartir porque vamos a ver una diferencia en la conducta. Es un buen momento para experimentar”, señaló.

Quiñones ofrece algunas recomendaciones para una vida balanceada desde el hogar:

Si solo hay adultos: Por lo general, aunque muchos adultos entiendan que no necesitan que los estructuren o los supervisen, sí es importante ponerse de acuerdo en qué horario se va a trabajar, en qué momento se van a preparar los alimentos y cuándo se va a llevar a cabo la actividad física. “Es negociable, cada cual tiene sus intereses y patrones, pero las estructuras aún para los adultos son bien importantes. En esa estructura puede haber un día en el que lo único que hagas sea ver televisión, pero no puedes hacer eso durante las dos semanas porque al final no te vas a sentir mejor, aunque creas que sí. Vas a comenzar a ver los estragos por la falta de actividad y variedad en tus actividades. No pongas eso como una meta”, recalcó Quiñones.

Con personas mayores, adultos jóvenes y niños: Este representa otro reto porque hay diferentes necesidades e intereses. Con un calendario, lápiz y papel se sugiere programar cada día y poner como punto de encuentro los periodos de desayunar, merendar, almorzar, merendar y cenar. “Coincidir en la toma de alimentos en el comedor será fabuloso y es una costumbre que no se está practicando. Hará una gran diferencia y así se comienzan a romper los espacios largos de horario”, acotó.

Preparación de los alimentos: Si hay personas de diferentes edades, te puede simplificar el asignar diversas tareas, tales como: picar ingredientes, cocinar, limpiar, fregar, botar la basura, limpiar la mesa y desinfectar las perillas de las puertas. Si estructuras alrededor de la comida, tienes una buena parte del día organizada.

Recreación para todos: Es necesario de que hayan actividades recreativas para todos, incluyendo los adultos, ya sea por separado o de manera grupal. Los juegos de mesa pueden incluir todos los integrantes de la familia, de diversas generaciones. Lo importante es que no hagas maratones de las actividades que tanto gustan para así evitar que se saturen y dejen de ser una opción. Limita el uso de los aparatos electrónicos y la exposición constante a noticias relacionadas con el coronavirus.

Horario para dormir: Puedes flexibilizar la hora de acostarse y levantarse, pero este es el gran momento para practicar y ver los beneficios de dormir las ocho horas. No debe haber espacio para amanecerse ni dormir todo el día. “No hay que levantar ‘A son de Diana’ a nadie ni con el estrés de gritar de que estamos tarde. Es una gran oportunidad de no vivir desde el ajoro y el estrés. Se logrará una vida balanceada, van a notar la diferencia. Es buen momento para experimentar”, destacó la experta en salud mental.

Mantenerse activo: Limita el tiempo que pasas tú y tu familia conectados a la tecnología, busca actividades manuales y formas de pasar el tiempo separado de la pantalla. Busca formas de actividad física que puedas realizar en casa.

Tareas del hogar: Los quehaceres del hogar no se deben ver como un castigo, sino como elementos del día a día que aportan a nuestro bienestar. Si tienes niños, adapta las tareas de acuerdo con sus edades y capacidades. Necesitas supervisarlos, definir qué es para ti recoger el cuarto y enseñarles a cómo hacerlo. Aprovecha la rutina de recoger las camas. Puedes incorporar premiar a quien cumple con todos los criterios, el tiempo en que lo hace y cómo lo hace, además de dialogar en cómo se siente de hacer tareas como organizar el clóset, recoger el cuarto y doblar la ropa, entre otras cosas. No se debe partir de la premisa de que hacer esas tareas es tedioso. Van a descubrir que estas aportan al bienestar emocional y mental.

Si hay un enfermo en casa: Hay familias que, más allá del coronavirus, algunos de sus miembros padecen de enfermedades y es buen momento para practicar, ser solidario y empático. Repartir tareas en cuanto a ese cuidado también es importante. Todos en la casa pueden ayudar a que la persona enferma se recupere. Hay tareas que se pueden compartir como es llevarle comida al cuarto, ayudarle en la terapia, darle los medicamentos.

Otras ideas para trabajar la unión de familia

-Haz selfies llamados “Jugar a estar en casa”. Pueden ser tipo crónica e historia, para luego compartirlo en familia.

-Haz encuentros de familia a través de Facetime. A cierta hora del día, estructura programar una llamada a abuelos, tíos o algún otro familiar. Para hacerlo más interesante, pueden hacer ‘el chiste del día’, por ejemplo. El uso de la tecnología ayudará a mantenerlos conectados con sus seres queridos.

-Haz historias familiares. Es una gran oportunidad para escuchar los cuentos de la historia de la familia, cómo se conocieron, cuántos eran, eventos especiales, de dónde se les ocurrieron algunos nombres. Esto es parte importante de nuestra psique, personalidad y salud mental.

“La unión familiar no es que físicamente estemos juntos. La unión familiar es cómo compartimos y convivimos. La estructura nos va a ayudar a que, cuando pasen las dos semanas digamos ‘tan bien que estábamos’. A diferencia de ‘estoy loca de que los nenes vuelvan a la escuela’ o estoy ‘loco por regresar al trabajo’. Se supone que el hogar sea nuestro refugio, que es donde mejor estés y donde mejor la pases. Es en el hogar donde primero se practica velar por los intereses de todos y no solo por los tuyos”, concluyó Quiñones.

Mantén la mente ocupada de los niños, ¡aquí algunas ideas de acuerdo con su edad!

2 y 3 años

-Guardar los juguetes en la caja-Poner libros en su sitio
-Poner la ropa sucia para lavar
-Tirar las cosas a la basura
-Doblar la ropa
-Poner la mesa
-Ir a buscar los pañales y las toallas húmedas
-Limpiar el polvo de los zócalos

4 y 5 años

-Alimentar las mascotas-Limpiar los derrames de líquidos
-Recoger los juguetes
-Vestir la cama
-Recoger la habitación
-Regar las plantas
-Limpiar y ordenar los cubiertos
-Preparar aperitivos sencillos
-Usar la aspiradora de mano
-Recoger la mesa de la cocina
-Limpiar y guardar los platos
-Limpiar las perillas de la puerta

6 y 7 años

-Recoger la basura-Doblar toallas
-Limpiar el suelo con mapo
-Vaciar el lavaplatos
-Juntar las medias limpias
-Quitar las malas hierbas en el jardín o la siembra
-Recoger las hojas secas
-Pelar papas y zanahorias
-Hacer una ensalada
-Cambiar el rollo de papel higiénico

8 y 9 años

-Cargar el lavaplatos-Cambiar bombillas
-Poner la ropa a lavar
-Doblar y/o colgar la ropa limpia
-Limpiar el polvo de los muebles
-Regar las plantas
-Guardar la compra
-Hacer huevos revueltos
-Hornear galletas
-Sacar al perro
-Barrer la entrada de la vivienda
-Limpiar las mesas

10 y 11 años

-Limpiar los baños-Aspirar el piso o las alfombras
-Limpiar el counter de la cocina
-Limpiar la cocina a fondo
-Preparar una comida simple
-Cortar la grama
-Recoger el correo
-Hacer costura fácil (ruedo, botones)
-Barrer el garaje

12 años y más

-Lavar el piso
-Cambiar bombillas del techo
-Aspirar y lavar el auto
-Podar las plantas
-Pintar paredes
-Ir a comprar comida con una lista
-Cocinar comida completa
-Hornear un bizcocho o postre
-Hacer reparaciones simples de casa
-Limpiar los cristales
-Planchar ropa
-Vigilar a los hermanos menores