De acuerdo con los investigadores, tanto el exterior como el interior de los tapabocas pudieron descontaminarse en lo que fue catalogado como un prototipo de fototerapia en la que se usa luz ultravioleta C. (David J. Phillip)

Continuando las investigaciones en torno al uso de luz ultravioleta en medio de la pandemia de COVID-19 es que expertos han podido encontrar que algunos cubrebocas N95 con coronavirus pueden desinfectarse exponiéndolos a esa radiación.

El trabajo realizado por especialistas en dermatología del Henry Ford Health System, en colaboración con miembros de la Universidad de Michigan, ha mostrado que algunas de estas mascarillas pueden desinfectarse satisfactoriamente a través de este tipo de iluminación, además que es seguro que puedan ser reutilizadas sin que signifique problemas para las personas.

La luz ultravioleta C (UVC) es comúnmente utilizada para atender enfermedades raras de la piel, por lo que la examinación sobre su aplicación en medio de la lucha contra el coronavirus es que ha abierto una puerta de posibilidades para los expertos.

De acuerdo con los investigadores tanto el exterior como el interior de los tapabocas pudieron descontaminarse en lo que fue catalogado como un prototipo de fototerapia en la que se usa esta radiación.

Uno de los detalles que destacaron es que el nivel de dosificación de UVC fue lo suficientemente alto para poder matar eficazmente el coronavirus en menos de dos minutos sin que ello representara la transpirabilidad, ajuste e integridad del cubrebocas que ha sido considerado como el óptimo para evitar un contagio de coronavirus.

Para la experimentación se empleó este procedimiento en cinco modelos de mascarillas N95 que son utilizados en el sistema de salud, resultando con mejores resultados en dos modelos.

No obstante, los científicos señalaron que puede resultar conveniente que previamente se limpie las correas de algunos tipos de mascarillas con etanol antes de continuar al método de desinfección para maximizar la seguridad.

Los resultados del estudio fueron publicados en el International Journal of Infectious Diseases y se espera que a través de esto se pueda tener una opción práctica y viable ante la escasez de cubrebocas N95 en hospitales y demás espacios que deben garantizar la salud de la ciudadanía.

David Ozog, autor principal de la investigación, aseguró que previamente ya se había demostrado que la luz ultravioleta C es eficaz para matar otros tipos de coronavirus e incluso el virus de la gripe, pero que a través de su trabajo se pudo replicar la eficacia en la esterilización.

No obstante hizo un llamado importante a no usar esta posibilidad con frecuencia, sino solo debe emplearse en casos de escasez severa.