El déficit de la vitamina B6 provoca síntomas como cansancio, nerviosismo, irritabilidad, depresión, insomnio y dificultad para caminar. (Shutterstock)

La pandemia continúa y sigue afectando de distintas formas nuestra salud. Y es que no solo se trata del COVID-19; el encierro que produce esta situación ha generado efectos colaterales que perjudican nuestro bienestar en muchos otros niveles. Precisamente por eso, en todas partes abundan consejos como hacer ejercicio frecuentemente, evitar el estrés, dedicar tiempo para sí mismo, dormir el tiempo justo y alimentarse sanamente.

Sin embargo, es fundamental comprender a fondo lo que necesita nuestro organismo para poder cuidarlo mejor, e indudablemente las vitaminas tipo B son indispensables para tal propósito. Lo primero que hay que saber sobre la vitamina B es que, en realidad, este nombre designa a un grupo de ocho vitaminas: la B1 (tiamina), la B2 (riboflavina), la B3 (niacina), la B5 (ácido pantoténico), la B6 (piridoxina), la B8 (biotina), la B9 (ácido fólico) y la B12 (cianocobalamina).

No es para nada exagerado afirmar que estas vitaminas son fundamentales para que nuestro cuerpo funcione correctamente, ya que las necesitamos para regular el metabolismo celular, gestionar la energía de nuestro organismo, producir enzimas y glóbulos rojos, apoyar el correcto funcionamiento del sistema nervioso, contribuir al desarrollo muscular y fortalecer el sistema inmune. Todo esto ya nos da una idea mucho más clara de lo necesario que es su consumo en tiempos de coronavirus, y, siempre.

Un apoyo en pandemia

Todo lo mencionado hasta aquí es fundamental en una época de pandemia como la que estamos viviendo y que nos obliga a todos a permanecer mucho más tiempo en casa que antes, pues ha sido amplia la modalidad del teletrabajo durante el último año, en mayor o menor medida.

Lo mismo ha ocurrido con las instituciones educativas de todos los niveles, de modo que es posible afirmar que millones de personas en el país pasaron de la presencialidad a la virtualidad en un abrir y cerrar de ojos.

Según el punto de vista de muchos expertos, esta situación ha revelado los profundos riesgos para la salud que entraña trabajar y estudiar desde casa. De hecho, no son pocos quienes, alrededor del mundo, han sentido nuevos dolores por cuenta del “home office” y de malas prácticas asociadas, como lo son el sedentarismo, las posturas incorrectas y la falta de pausas activas y ejercicio físico.

Cabe señalar que varios de estos dolores cuentan con un aspecto en común: tienen un componente neuropático, es decir que están asociados a daños en los nervios. Es ahí donde entra en acción la vitamina B, que es fundamental para el sistema nervioso.

Precisamente, un estudio publicado recientemente en la revista Nutrition Reviews indica que consumir 100 miligramos de vitamina B6 (piridoxina) como suplemento por un periodo de entre seis y doce semanas, puede representar una mejoría significativa de hasta el 68 por ciento en los síntomas del síndrome de túnel carpiano.

Asimismo, la vitamina B es vital para llevar a cabo la síntesis o el metabolismo de prácticamente todos los neurotransmisores. Estas sustancias químicas son las que se encargan de enviar mensajes en el sistema nervioso.

De hecho, el déficit de la vitamina B6 provoca síntomas como cansancio, nerviosismo, irritabilidad, depresión, insomnio y dificultad para caminar. Otra vitamina muy importante dentro de este grupo es la B1, también conocida como tiamina, la cual resulta esencial para muchas funciones fisiológicas.

Esta participa, por ejemplo, en el metabolismo de la glucosa, el mantenimiento de la función de la membrana nerviosa y la síntesis de varios tipos de neurotransmisores. Su mayor función es contribuir al metabolismo por medio de la conversión de carbohidratos, tarea nada menor, pues es así como se proporciona energía suficiente a las células nerviosas. Se trata de un aporte muy importante, ya que estas células consumen una gran cantidad de energía para mantener su correcto funcionamiento y poder prevenir el envejecimiento prematuro.

Esto demuestra que las vitaminas B1 y la B6, y todas las del grupo B en general, desempeñan funciones cruciales en el organismo, algunas de las cuales se ven altamente comprometidas durante la pandemia.

Por ello, es más importante generar una conciencia cada vez mayor sobre la situación y que todos aprendamos a generar hábitos de vida saludables que nos permitan mantener buenos niveles de vitamina B en nuestra dieta.

Importancia de su consumo

Los expertos coinciden en el importante papel que tienen las vitaminas de tipo B para desempeñar funciones de gran relevancia para nuestra salud y nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, Jacobo Enrique Méndez Caicedo, médico de Bienestar Universitario del Politécnico Grancolombiano, afirma que todas las vitaminas del grupo B son vitales tanto para ayudar al organismo a utilizar grasas y proteínas de manera eficiente, como para conservar un óptimo funcionamiento del corazón y de los procesos digestivos. También destaca que estas ayudan a mantener la salud de la piel, las articulaciones y el sistema nervioso.

Por su parte, Mariah Molina, nutricionista y dietista de Bodytech Colombia, resalta que en este conjunto de vitaminas se encuentran compuestos que contribuyen al correcto desarrollo y mantenimiento del organismo humano.

“Lo que hace la vitamina B específicamente es intervenir para mantener a nuestras neuronas y células, las cuales ayudan a transmitir la corriente eléctrica para que nuestro cuerpo funcione y se conecte adecuadamente. También participa en la formación de glóbulos rojos, lo cual es crucial. Es el caso, por ejemplo, de la vitamina B12, que se encuentra en algunos alimentos y que colabora en la producción de este tipo de células, al tiempo que previene tipos de anemia como la megaloblástica, que provoca cansancio y debilidad en las personas”, dice Molina.

Por ello, es clave aprender a identificar todas las señales de riesgo que pueden indicar bajos niveles de vitamina B, como los pinchazos, los quemones o las sensaciones de adormecimiento y entumecimiento en diferentes partes del cuerpo.

“Asimismo, la falta de vitamina B en el cuerpo siempre se asocia con signos como la fatiga, el estrés, las dolencias y la astenia. Esta última se refiere al cansancio crónico derivado de dichas deficiencias nutricionales”, sostiene la nutricionista y dietista.

“Aprender a identificar estos signos es muy importante para todos, especialmente ahora, cuando pasamos tanto tiempo en casa y es necesario tomar cuidados adicionales para mantener una buena salud en un contexto tan particular como la pandemia”, explica Méndez en el mismo sentido.

Así puede cuidar sus niveles de vitamina B

Ambos especialistas coinciden en la importancia no solo de identificar signos de alerta, sino también en saber dónde hallar las vitaminas tipo B. Según Molina, este grupo de vitaminas se puede encontrar en proteínas animales, como en el pescado, el pollo, la res, los mariscos y el huevo; en lácteos, como el queso o el yogur; en cereales, como la avena, el salvado de trigo, el maíz y el arroz; en algunos vegetales de hojas verdes, como la espinaca, la acelga y la coliflor, y en leguminosas, como los fríjoles, los garbanzos, las lentejas, las habas, la soja y el maní.

Otra opción es optar por la ingesta de suplementos vitamínicos, los cuales permiten que las personas obtengan las cantidades de vitaminas y minerales recomendadas y que no pueden cubrir en su totalidad por medio de los alimentos o como un aporte extra.

Saber esto es crucial según los especialistas consultados, pues incluir correctamente las vitaminas tipo B dentro de la dieta diaria nos permite contar con la cantidad necesaria para favorecer la salud y la estabilidad hormonal, metabólica, neuronal, nerviosa e inmunológica en nuestro cuerpo.

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